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sábado, 27 de noviembre de 2010

Centenario de la muerte del Venerable Padre Pío Sarobe OFM (1910-2010)

Portada del tríptico del P. Pío Sarobe
elaborado en el Convento de Ocopa.
El convento  y santuario de Ocopa (Concepción, Perú), guarda entre sus más preciados tesoros las reliquias del Venerable P. Pío Sarobe, a cuya tumba llegan diariamente innumerables devotos a pedir y a agradecer favores y milagros.
El P. Pío Sarobe nació el 5 de Mayo de 1855 en Astigarraga, Provincia de Guipúzcoa (España), pero a los 21 años dejó para siempre su patria y vino al Perú con el único ideal de ser un santo religioso y misionero franciscano. Vistió el hábito de San Francisco de Asís (1182-126) en el ya entonces célebre Convento de Ocopa. Aquí terminó su Noviciado y los estudios eclesiásticos. Y se ordenó de sacerdote en el Convento de Los Descalzos (Rímac, Lima) el 22 de septiembre de 1883.
Toda su vida religiosa transcurrió en la fraternidad de Ocopa, donde durante varios trienios fue guardián y maestro de los jóvenes postulantes, novicios y religiosos estudiantes que luego recorrerían todo el Perú como misioneros Franciscanos. Para todos ellos y para cuantos le conocieron fue siempre un verdadero siervo de Dios, auténtico seguidor de Cristo y San Francisco.
Llevado de su ardiente espíritu evangélico frecuentemente salía a los pueblos a atender a los enfermos, a confesar, a hacer catequesis, a predicar y a celebrar la Santa Misa en las fiestas patronales y por los fieles difuntos. Su labor pastoral se centró especialmente en las ciudades de Concepción, Jauja y Huancayo, y en los pueblos del valle del Mantaro. Pero, además, ocasionalmente, por motivo de Novenas, de la Semana Santa y de visitas y retiros de la Orden Franciscana Seglar, llegó también hasta Huancavelica, Ayacucho, Cerro de Pasco y la selva de Chanchamayo y de Pariahuanca. En todas partes dejó huellas imperecederas de su inmenso amor a Cristo, a la Virgen María nuestra madre y de ser un hombre de oración, humilde, sacrificado, paciente, entregado al servicio de todos, pero con particular preferencia a los más pobres y marginados.
"Me he hecho franciscano y misionero de Ocopa para ser santo". "Quiero ser Ángel de paz para todos". "Tendré ojeriza a los cargos, honores y estimaciones". "Confesaré, instruiré y predicaré con preferencia a los más pobres y humildes". "Ofender a nuestro prójimo es como herir a Dios en la niña misma de sus ojos"...
Son algunos de los propósitos y pensamientos que tenía escrito en su Libreta Espiritual, privada. Era un alma realmente cristocentrificada y franciscana.
Predicando la Santa Cuaresma en San Jerónimo de Tunán, se enfermó de gravedad, muriendo poco desu´s, el 7 de marzo de 1910 en el Hospital del Carmen de Huancayo. Fue la muerte de un santo. Miles de fieles se agolparon en seguida para contemplar su cadáver y para tocar en él objetos religiosos que conservarían como reliquias. Tras un multitudinario funeral, sus restos fueron sepultados en la crpta del Convento de Ocopa. El 2 de agosto de 1980, se trasladaron al interior de la iglesia, para dar amplias facilidades a los miles de devotos que visitaban su tumba. Los pueblos del Valle del Mantaro particularmente Matahuasi, San Jerónimo de Tunán, Sincos y Mito fueron testigos de sus sorprendentes milagros, que recuerdan hasta el día de hoy, y unidos a lo que siempre contaron los antiguos religiosos del Covento de Ocopa acrecientan su fama de santidad.
Hace ya años que está introducido y aprobado, en Roma, el proceso de Beatificación y canonización del Venerable P. Pío Sarobe. Se spera que pronto lo tengamos en los altares para ser venerado e imitado como santo por todo el pueblo.

ORACIÓN
Dios todopoderoso. padre de Infinita bondad y misericordia, humildemente te suplico te dignes glorificar a tu siervo el Venerable P. Pío Sarobe, y por tu intercesión me concedas la gracia que te pido, si es conforme a tu santísima voluntad. (Pídase la gracia que se desea alcanzar rezando 3 veces el Padrenuestro, el Ave María y el Gloria).

Advertencia: se suplica a todos los favorecidos con alguna gracia extraordinaria o milagros obtenidos por la Intercesión del Venerable P. Pío Sarobe, avisar, con los detalles del caso, al padre guardián del Convento de Ocopa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es un futuro santo cuya misión a través de la Orden Franciscana debería ser mas difundida para conocer su vida y obra en el Perú.