Buscar en la Página

RADIO FRANCISCANA

VIDEOS FRANCISCANOS

Loading...

sábado, 13 de noviembre de 2010

Noviembre 13: San Diego de Alcalá.

Noviembre 13: San Diego de Alcalá. Religioso de la Primera Orden (1400‑1463). Canonizado por Sixto V el 2 de julio de 1588.

Diego de Alcalá nació hacia 1400 en San Nicolás de Puerto, Andalucía, España. Deseoso de soledad y de penitencia, siendo muy joven aún, llevó por varios años vida eremítica junto a la iglesia de San Nicolás de su pueblo natal. A la oración y a la contemplación unía el trabajo en el huerto y la confección de cestas de mimbre y pequeños utensilios de uso doméstico, cuyo pago le servía para ayudar a los pobres.
La fama de su santidad se había extendido por los pueblos vecinos y la gente lo veneraba. Maduró su propósito de entrar entre los Hermanos Menores. Fue al convento de Arizal poco lejos de Córdoba, y allí hizo el noviciado como religioso no clérigo. Vivió ocupado en oficios modestos en diversos conventos de la provincia religiosa, hasta que en 1441 fue enviado a las Canarias para evangelizar a los nativos, recaídos en supersticiones idolátricas. La obediencia lo hizo aceptar el guardianato del convento de Fuerteventura, para el que fue elegido en 1446. Trabajó con particular celo en la defensa de los indígenas de la rapacidad de los conquistadores, quienes le produjeron no pocas dificultades y contrariedades, tanto que en 1449 pidió regresar a España. De allí, en 1450, emprendió viaje a Roma en compañía de su cohermano Alfonso de Castro, para ganar el jubileo y asistir a la canonización de San Bernardino de Siena.
Al convento de Aracoeli donde se alojaban los dos religiosos, entró la epidemia que azotó a Roma aquel año. Los frailes, que eran muchos, cayeron casi todos enfermos. Diego se prodigó en cuidados, uniendo a los cuidados humanos carismas divinos, sea para curar, como para proveer el alimento necesario, que escaseaba, no obstante las provisiones de la autoridad pública. Fue heroico su apostolado caritativo en socorrer enfermos y oprimidos por la carestía que se unió a la peste, a muchos curó al contacto de sus manos mojadas en el aceite de la lámpara de la Virgen.
Al volver a su patria vivió en varios conventos antes que la muerte lo llevara a la eternidad en Alcalá de Henares, cerca de Madrid, el 12 de noviembre de 1463 a los 63 años de edad. La fama de la santidad de vida de este humilde fraile, unida a los numerosos milagros que Dios obraba por su intercesión, movió a Sixto V a inscribirlo en el catálogo de los santos hermanos franciscanos el 2 de julio de 1588.
Diego dio nuevo esplendor a la figura de los humildes y sencillos hermanos que en los primeros tiempos fueron el gozo y la gloria de San Francisco, aquellos que en el silencio y en la penitencia ganaban almas para Cristo. Es venerado por los religiosos no clérigos de la Orden Minorítica como su especial patrono.
En: http://www.franciscanos.net/santoral/diario/11noviembre13.htm

No hay comentarios: