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martes, 28 de septiembre de 2010

Diciembre 28: Sierva de Dios Teresa Gardi. Virgen de la Tercera Orden (1769‑1837). En proceso de beatificación.


Nació en Imola (Bolonia) el 22 de octubre de 1769 y allí mismo murió el 1 de enero de 1837. Pío IX cuando era obispo de Imola, dispuso que fuera sepultada en la iglesia de la Observancia, donde se encuentra actualmente, en la columna izquierda mirando al altar mayor. Ingresó en la Orden Franciscana Seglar el 13 de octubre de 1801.

Es una de las más dulces criaturas de Romaña de todos los tiempos. Puede ser considerada una segunda Santa Teresita. Si las personas que han recibido sus favores hubieran dejado una precisa documentación de los favores recibidos.

Desde su nacimiento fue una niña distinta, celestial, devotísima de la Iglesia, de la Eucaristía, llena de fe y fervor místico. Siempre transportada en Dios, tanto que deseaba morir pronto para llegar a él. Cultivó la pureza “como un verdadero ángel en carne”, escribió su confesor. Quiso que el sufrimiento fuera su alimento diario. Se levantaba tempranísimo, comía poco pan, bebía poca agua, prácticamente vivía de la sola santa Comunión.

Se consideró siempre una nada, menos que nada, sintiendo y adorando sólo el poder de Dios. Fue heroica en la fe y en la esperanza. Amó a todos, particularmente a sus pequeños escolares que tenía como maestra de jardín de niños en su casa, educándolos con vehemente amor divino. Sufrió mortificaciones y calumnias. Llevó la paz a las casas divididas por la discordia. Atrajo a los pecadores a la conversión, pagando personalmente con padecimientos inenarrables. Se distinguió excepcionalmente por la prudencia en el gobierno de su casa, por su justicia hacia el prójimo, para consigo misma y con sus deberes, como maestra de los niños. Sufrió ofensas graves de su hermano, que pretendía ser mantenido por ella. Su humildad superó todo lo imaginable, como también su fuerza para soportar las tribulaciones y las enfermedades. Pero sobre todo contra las tentaciones del enemigo logró triunfar siempre.

Sus amigas más cercanas la vieron en éxtasis repetidamente. Su vida espiritual fue intensísima y rica en contactos personales con lo divino. Tuvo los estigmas no visibles, a no ser una amplia herida en el costado que permaneció aún después de su muerte. Recibió grandes dones del cielo. También hoy sabemos de muchísimas intervenciones suyas para convertir, sanar, unir familias.

Desde hace 150 años siguen acudiendo a la Observancia de Imola personas de cerca y de lejos a orar sobre su tumba. Indudablemente desde el punto de vista de su estatura espiritual ella es la más grande hija de la ciudad de Imola de todos los tiempos. Su proceso de beatificación ha sido retomado a raíz de los últimos testimonios escritos por gracias recibidas.

Tomado de: http://www.franciscanos.net/santoral/diario/12diciembre28.htm
Título original: "Un Santo al giorno", de Fr. Giuliano Ferrini O.F.M.
Edizioni Francescane - Convento Osservanza
Viale Osservanza ,198 - Tel. 0547.611200
47023 CESENA (Forli)
Traducción del italiano, actualización y adaptación: Fr. José Guillermo Ramírez G. OFM
Moñitos, Córdoba, Colombia S.A. 1999
Santa María de los Angeles, Asís Italia 2000

lunes, 27 de septiembre de 2010

Septiembre 27: Beato Domingo de San Francisco. Religioso y mártir en el Japón,

Septiembre 27: Beato Domingo de San Francisco. Religioso y mártir en el Japón, de la Primera Orden († 1628). Beatificado por Pío IX el 7 de julio de 1867.

Domingo de San Francisco, mártir japonés, nacido en Nagasaki, fue catequista y ayudante de Fray Antonio de San Buenaventura, que lo bautizó pocos días después de su llegada a Manila. Más tarde lo admitió a la Tercera Orden y lo escogió como compañero de ministerio.

Desde entonces durante 10 años, Domingo no abandonó más a su querido bienhechor sino que lo acompañó por todas partes, en medio de los peligros debido a la furia de la persecución. Se encontraba en su casa, al lado de su madre, viuda convertida por Antonio, cuando el 21 de enero de 1627 supo que el misionero había sido arrestado. Alegre con al noticia, al día siguiente, con sus mejores vestidos como si fuera para una fiesta, corrió derecho a los jueces pidiendo ser arrestado también él como hermano y siervo del misionero. Efectivamente pudo así volver a abrazarlo en la prisión de Omura. Con él había trabajado en el campo del Señor, con él deseaba asociarse al triunfo eterno.

Durante la prisión Domingo hizo al Padre Antonio una insistente petición. Hacía muchos años deseaba tomar el hábito de San Francisco, pero nunca había sido posible, ahora, pues, pedía humildemente hacer parte de la Primera Orden Franciscana. En la oscura prisión se celebró el rito de la vestición religiosa y fue admitido entre los religiosos hermanos con el nombre de Fray Domingo de San Francisco. Fray Antonio lo aceptó gustoso, hizo en la prisión el año de noviciado y la profesión de los votos de pobreza, obediencia y castidad. Esta breve vida franciscana concluiría en Nagasaki el 8 de septiembre de 1628 cuando maestro y discípulo subieron juntos a la Santa Colina de los mártires, fueron atados al poste, fue encendida la hoguera, y cantando alabanzas al Señor, volaron sus almas redimidas con la corona del martirio hacia la gloria del Paraíso

domingo, 26 de septiembre de 2010

Septiembre 26: San Elzeario de Sabran

Septiembre 26: San Elzeario de Sabran. Penitente de la Tercera Orden (1285‑1323). Canonizado por Urbano V el 5 de abril de 1369.

Elzeario nació en el castillo de Ansouis, pequeño poblado de la Provenza (Francia) hacia 1285. Su padre Ermangao de Sabran era conde de Ariano, en el reino de Nápoles. Su madre Lauduna d’Albe de Roquemartine era una mujer de gran piedad y caridad para con los pobres. Elzeario era el primogénito, la madre, después del bautismo lo ofreció al Señor diciendo que estaba dispuesta a entregárselo antes que su alma fuera manchada en su vida por el pecado mortal. El voto heroico de la madre fue escuchado. Tuvo óptima educación al lado de su tío Guillermo de Sabran, abad del renombrado monasterio benedictino de San Víctor. Todavía muy joven, por voluntad de Carlos de Anjou, se desposó en 1299 con Delfina de Signe. Elzeario, muy inclinado a la piedad, y Delfina, que no quería el matrimonio, de común acuerdo resolvieron guardad castidad aún después de las nupcias, y cumplieron su acuerdo.

Elzeario, a la muerte de su padre, habiendo heredado con los otros títulos nobiliarios también el de Conde de Ariano, fue a Italia para tomar posesión del condado, bajo la directa dependencia del rey. En aquella ocasión brillaron las virtudes de Elzeario. Por su ardiente caridad y el sentido de moderación en las contrariedades, logró conquistarse el amor del pueblo. Sus dotes lo hicieron apreciado y querido para el rey de Nápoles. En 1312, cuando Roma era asediada por el ejército del emperador Enrique VII de Luxemburgo, Roberto de Anjou encomendó al conde de Ariano el mando de sus soldados que acudían en ayuda del Papa. Elzeario aceptó la gravosa tarea con tal empeño que forzó a los imperiales a abandonar a Roma.

Después de cuatro años de permanencia en Italia, Elzeario regresó a Provenza. Este regreso fue motivo de gran alegría para Delfina, y para todas las poblaciones de la región. En este tiempo los dos esposos recibieron el hábito de la Tercera Orden de San Francisco de manos del Padre Juan Julián de Riez. Se obligaron a perseverar en la virginidad, es más, hicieron voto de perpetua castidad. Cada día rezaban el oficio de los terciarios y multiplicaban las obras de caridad y de penitencia. Su hábito franciscano consistía en una túnica de paño gris que bajaba hasta las rodillas, ceñida con el cordón. Se preocupó de que en sus territorios floreciera la vida cristiana, se mantuvieran las buenas costumbres, se administrara la justicia, se defendiera a los pobres contra la opresión de los ricos.

Estando en París, en misión encomendada por el rey de Nápoles, enfermó gravemente y en poco tiempo murió. El 27 de septiembre de 1323 fue el último día de su vida. Quiso tener a su lado al famoso padre teólogo Francisco Mairone con quien hizo la confesión general y de quien recibió el Viático. Luego serenamente su alma voló hacia su creador. Fue canonizado por Urbano V el 15 de abril de 1369. En su canonización estaba presente su esposa Delfina. En Ariano Irpino (Avellino) es venerado como copatrono de la ciudad.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Septiembre 25: Beata Lucía de Caltagirone. Virgen religiosa de la Tercera Orden Regular (1360‑1400).

Septiembre 25: Beata Lucía de Caltagirone. Virgen religiosa de la Tercera Orden Regular (1360‑1400). León X concedió oficio y misa en su honor el 4 de junio de 1514.

Lucía nació en Caltagirone, Sicilia, hacia el año 1360. Sus padres la educaron en la piedad y ella supo maravillosamente corresponder a sus esperanzas. Ellos eran devotos de San Nicolás de Bari y experimentaron varias veces su protección. Un día en que Lucía se subió a una higuera para recoger frutas fue sorprendida por un furioso temporal con granizo y rayos. Un rayo cayó sobre el árbol donde estaba Lucía, la cual se precipitó a tierra medio muerta. En su mente vio perfilarse la figura de un santo anciano, San Nicolás de Bari, quien la tomaba de una mano y la entregaba de nuevo a la familia.

Hacia los 13 años abandonó su pueblo natal en Sicilia para seguir a una piadosa terciaria franciscana de Salerno. Al poco tiempo se le murió esta guía espiritual y Lucía entró en un convento salernitano de Hermanas que seguían la regla franciscana. Allí se distinguió por la fiel práctica de sus deberes y en especial por el amor a la penitencia, a la cual se había comprometido para expiar los pecados de la humanidad, y sobre todo por una más íntima participación en los dolores de Cristo. Por algún tiempo ejerció el oficio de maestra de novicias. La fama de su virtud se difundió. Muchos recurrían a ella para pedirle oraciones y consejo. Dedicaba mucho tiempo a la oración, a la meditación y a la contemplación de las cosas del cielo. A menudo flagelaba su cuerpo virginal; la desnuda tierra le servía de lecho; un poco de pan y agua eran su sustento diario. Los nobles acudían a ella, y ella consolaba a los afligidos, llamaba a penitencia a los pecadores, edificaba a los piadosos. Dios confirmó con prodigios su santidad.

Había llegado a los cuarenta años y ya estaba lista para el cielo. Su vida austera, los prolongados y dolorosos sufrimientos minaron su salud. A la invitación del esposo celestial, su alma gozosa voló al Paraíso para unirse al coro de las Vírgenes a las cuales ha sido dado seguir al Cordero divino. Lucía, terciaria regular, murió en Salerno el año 1400. Después de su muerte obró diversos prodigios. El culto y la veneración hacia ella siempre fue extendiéndose en el pueblo salernitano y en las regiones vecinas hasta que el Sumo Pontífice León X el 4 de junio de 1514 concedió en su honor el oficio y la misa.

viernes, 24 de septiembre de 2010

San Francisco Solano es el tema de exposición artística en el Museo del Convento de San Francisco de Lima

“Retrato de San Francisco Solano post mortem” (óleo realizado por el artista Pedro Reinalte Coelho en 1610).

Bajo el título de “Francisco Solano, Apóstol del Nuevo Mundo”, el Museo del Convento San Francisco y Catacumbas de Lima presenta una exposición histórica artística y misional en homenaje al santo andaluz, de quien este año se conmemoran 400 años de su fallecimiento acaecido en Lima el 14 de julio de 1610.

Como se sabe, San Francisco Solano –sacerdote de la Orden Franciscana- tuvo una participación importante en la evangelización de América en el siglo XVII, especialmente en Argentina, Paraguay y el Perú. Llamado el “Taumaturgo de América” y “Apóstol del Perú”, vivió los ideales de la caridad y la pobreza franciscanas.

La exposición, enmarcada dentro el Año Jubilar de San Francisco Solano, presenta una visión integral del sacerdote y misionero a partir de la cronología de su vida, los milagros que se le atribuyen y su labor evangelizadora en las comunidades nativas que lo llevaron a aprender idiomas como el “Tonokoté” (hablado por los indígenas en Santiago del Estero) el guaraní y el quechua.

Entre los objetos que se exhiben figuran el “Retrato de San Francisco Solano post mortem” (óleo realizado por el artista Pedro Reinalte Coelho en 1610), la cruz misional utilizada por el santo, un fragmento de la manga de su hábito franciscano, así como la bula de canonización emitida por el papa Benedicto XIII en 1726.

Además se aprecian un relieve policromado en madera tallada con la figura del santo (siglo XVIII), el detalle de casulla con su imagen bordada (1730), la cruz de madera que utilizaba para realizar la Vía Sacra, así como libros publicados desde el siglo XVII sobre su vida. Uno de los ejemplares es libro: “Crónica de la religiosa Provincia Franciscana de los 12 Apóstoles” publicado en Lima en 1695 por el franciscano Fray Diego de Córdova y Salinas, considerado su primer biógrafo.

En la muestra también se hace referencia a la famosa tradición escrita por Ricardo Palma: “El alacrán de Fray Gómez”, personaje que en la vida real fue enfermero de San Francisco Solano en Lima hasta los últimos momentos de su vida, de quien el tradicionista cuenta varios prodigios como por ejemplo sacar dos pejerreyes frescos de la manga de su hábito para convidárselos a San Francisco Solano, a petición del santo.

El director del Museo Catacumbas, Fray Ernesto Chambi Cruz, señaló que la muestra se puede visitar gratuitamente todos los días de 9:30 am. a 5:30 pm. hasta el próximo 31 de diciembre. Destacó que la exposición ha sido posible gracias al apoyo del ministro provincial de la Provincia de los XII Apóstoles del Perú, Fr. Emilio Carpio Ponce; el director del Archivo San Francisco de Lima, Fr. Abel Pacheco Sánchez, y la curaduría de Carlos Sobrino Zimmerman y Cayetano Villavicencio Wenner.

Cabe señalar que durante el mes de setiembre las reliquias de San Francisco Solano (un fragmento del cráneo y un retazo del hábito) realizaron una visita itinerante en ocho ciudades peruanas donde predicó: Piura, Huancayo, Cusco, Puno, Juliaca, Arequipa, Mollendo y Tacna. En Trujillo, donde el santo vivió una larga temporada, también se le ha rendido homenajes. Asimismo está en preparación un libro sobre su vida y la realización del II Congreso Histórico Franciscano sobre la vida de San Francisco Solano. (Prensa Franciscana del Perú)

jueves, 23 de septiembre de 2010

23 de Septiembre: Fiesta del hallazgo del cuerpo de Santa Clara de Asís.



23 de Septiembre: Fiesta del hallazgo del cuerpo de Santa Clara

"(...) Clara, llamando a sus afligidas religiosa en su torno, les recordó los muchos beneficios que habían recibido de Dios y las exhortó a que perseveraran llenas de fe en la observancia de la pobreza evangélica. El papa Inocente IV vino desde Perusa para visitar a la santa moribunda, que ya había recibido los últimos sacramentos de manos del cardenal Rainaldo. Su propia hermana, Santa Inés, retornó de Florencia para consolarla en su última enfermedad; León, Ángel y Junípero, tres de los primeros compañeros de San Francisco, estuvieron también presentes en el lecho mortal, y Santa Clara les pidió que leyeran en voz alta la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan, como habían hecho treintisiete años antes, cuando Francisco estaba tendido moribundo en la Porciúncula. Finalmente, antes del amanecer del 11 de agosto de 1253, la santa fundadora de las Damas Pobres falleció en paz entre escenas que su biógrafo contemporáneo registró con conmovedora sencillez. El papa, con su corte, fue a San Damiano para el funeral de la santa, que tomó casi la naturaleza de una procesión triunfal.
Las Clarisas deseaban retener el cuerpo de su fundadora con ellas en San Damiano, pero los magistrados de Asís interfirieron y tomaron medidas con el fin de asegurar para la ciudad los venerados restos de quien, como ellos creían, por dos veces la había salvado de la destrucción. Los milagros de Clara se habían contado por doquier. No era seguro, según los ciudadanos de Asís, dejar el cuerpo de Clara en un lugar solitario fuera de las murallas; era justo, además, que Clara "el principal rival del beato Francisco en la observancia de la perfección del Evangelio" tuviera también una iglesia construida en su honor en Asís. Mientras tanto, los restos de Clara fueron depositados en la capilla de San Giorgio, donde la predicación de San Francisco había tocado por primera vez su joven corazón, y donde su propio cuerpo había igualmente sido colocado mientras se elevaba la Basílica de San Francesco. Dos años más tarde, el 26 de septiembre de 1255, Clara fue solemnemente canonizada por Alejandro IV, y no mucho más tarde la construcción de la iglesia de Santa Clara, en honor del segundo gran santo de Asís, fue comenzada bajo la dirección de Filippo Campello, uno de los principales arquitectos de su tiempo. El 3 de octubre de 1260, los restos de Clara fueron transferidos desde la capilla de San Giorgio y enterrados profundamente en la tierra, bajo el altar mayor de la nueva iglesia, lejos de la vista y del alcance de nadie. Tras haber permanecido ocultos durante seis siglos- al igual que los restos de San Francisco- y después de que se hubieran realizado muchas búsquedas, la tumba de Clara fue localizada en 1850, para gran alegría de los habitantes de la ciudad. El 23 de septiembre de ese año el ataúd fue desenterrado y abierto; la carne y ropas de la santa se habían reducido a polvo, pero el esqueleto estaba en perfecto estado de conservación. Finalmente, el 29 de septiembre de 1872, los huesos de la santa fueron transferidos, con mucha pompa, por el arzobispo Pecci, posteriormente León XIII, al sepulcro erigido en la cripta de Santa Chiara para recibirlos, y donde ahora se pueden contemplar. La fiesta de Santa Clara es celebrada en toda la Iglesia el 12 de agosto; la fiesta de su primer traslado se mantiene en la orden el 3 de octubre, y la del hallazgo de su cuerpo el 23 de septiembre.
Las fuentes de la historia de Santa Clara a nuestra disposición son pocas en número. Ellas incluyen (1) un Testamento atribuido a la santa y algunas encantadoras Cartas escritas a ella por la Beata Inés, Princesa de Bohemia; (2) la Regla de las Clarisas, y un cierto número de tempranas Bulas Pontificias relativas a la Orden; (3) una Biografía contemporánea, escrita en 1256 por orden de Alejandro IV. Esta vida, que actualmente es generalmente atribuida Tomás de Celano, es la fuente de la cual los siguientes biógrafos de Santa Clara han obtenido la mayor parte de sus informaciones".

PASCHAL ROBINSON
Trascrito por Rick McCarty / Traducido por Juan Carlos López Almansa
En: "Enciclopedia Católica"

Septiembre 23: Beato Pío de Pietralcina


Septiembre 23: Beato Pío de Pietralcina. Sacerdote de la Primera Orden (1887‑1968). Beatificado por Juan Pablo II en 1999.

El Padre Pío nació en Pietralcina, pequeña localidad de la provincia de Benevento, el 25 de mayo de 1887, hijo de Gracio y María Josefa Forgione. En el bautismo recibió el nombre de Francisco. Desde los primeros años sintió fuertemente la vocación de consagrarse al Señor y fue favorecido por Dios con celestes visiones. A los cuatro años, en la iglesia de Santa Ana, se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús, que lo invitó a acercarse al altar. El 6 de enero de 1903 entró como clérigo en el noviciado del convento de los Hermanos Menores Capuchinos de Morcone (Benevento) y se distinguió por el espíritu de mortificación y amor a la Pasión de Jesús, en la cual meditaba asiduamente, derramando copiosas lágrimas. Ordenado sacerdote en la catedral de Benevento, el 10 de agosto de 1910, ejerció los primeros años de sacerdocio en su pueblo natal, donde permaneció hasta 1916 por motivos de salud. El 17 de febrero del mismo año regresó entre sus cohermanos del convento de Santa Ana en Foggia.

El 28 de julio de 1916 subió por primera vez al Gargano, al convento santuario de Santa María de las Gracias en San Giovanni Rotondo, donde, salvo pocas y breves interrupciones, debidas sobre todo al servicio militar, al cual fue llamado, permaneció hasta su muerte, acaecida el 23 de septiembre de 1968. Fue favorecido por el Señor con carismas especiales: éxtasis, aromas, bilocación, introspección, transverberación del corazón, etc. El más insigne de ellos fue el de los estigmas, que recibió de un misterioso “personaje” en la mañana del viernes 20 de septiembre de 1918, mientras oraba ante el Crucifijo del coro en la vieja iglesita de Santa María de las Gracias. Llevó los estigmas por medio siglo, hasta su muerte, cuando desaparecieron misteriosamente sin dejar ninguna cicatriz. El Padre Pío es el primer sacerdote estigmatizado. Durante su vida atendió únicamente al desempeño de su ministerio sacerdotal, entregado a la oración, la celebración de la santa Misa, la administración de los sacramentos, la dirección espiritual, especialmente con la confesión y la correspondencia epistolar.
Inflamado en el amor a Dios y las almas, fundó dos grandes obras: una espiritual, los “Grupos de Oración”, la otra material: “La Casa Sollievo della Sofferenza” (alivio del sufrimiento), un moderno hospital que funciona sobre todo a favor de los pobladores del Gargano.

Innumerables gracias y milagros se atribuyen a su intercesión. Su fama de santidad se difundió en todo el mundo. Juan Pablo II el 1 de octubre de 1983, hablando a más de veinte mil miembros de los “Grupos de Oración” del Padre Pío dijo: “La presencia de ustedes y su compromiso cristiano están indisolublemente ligados a la personalidad y a la obra del Padre Pío de Pietralcina, el humilde fraile capuchino que por casi cincuenta años en el convento de San Govanni Rotondo vivió y realizó su consagración religiosa a Dios, casi exclusivamente en la continua, prolongada y fervorosa oración y en el ministerio de la reconciliación, guiando y dirigiendo a millares de fieles que buscaban el auténtico camino de la perfección y de la santidad cristiana.
El Padre Pío murió en septiembre de 1968, pero la fecundidad misteriosa de su larga vida sacerdotal y de religioso, hijo de San Francisco, continúa actuando todavía, podremos decir, en un visible crescendo, en especial con dos obras que son típicamente “suyas”, por haber nacido de su gran corazón, abierto al amor de Dios y de los hermanos: los “Grupos de Oración” y la “Casa Sollievo della Sofferenza”, universalmente conocida por sus méritos aun en el campo humanitario y social.

Título original: "Un Santo al giorno", de Fr. Giuliano Ferrini O.F.M.
Edizioni Francescane - Convento Osservanza
Viale Osservanza ,198 - Tel. 0547.611200
47023 CESENA (Forli)
Traducción del italiano, actualización y adaptación: Fr. José Guillermo Ramírez G. OFM
Moñitos, Córdoba, Colombia S.A. 1999
Santa María de los Angeles, Asís Italia 2000

miércoles, 22 de septiembre de 2010

FIELES TACNEÑOS RECIBEN RELIQUIAS DE SAN FRANCISCO SOLANO "EL APÓSTOL DEL NUEVO MUNDO"



Publicado el lunes, 20 de septiembre de 2010

Escrito por Ericka Poma Cotrado.

Al cumplirse 400 años de la muerte del "Apóstol del nuevo milenio" San Francisco Solano, sus reliquias llegaron a Tacna siendo recibidas con una procesión que recorrió las principales calles de la ciudad.

Luego de ser recibidos por la Fraternidad San Antonio, Parroquia Espíritu Santo, Parroquia Señor de los Milagros y el Colegio San Francisco de Asís los restos, que constan “un trozo de su cráneo y pedazo de su habito misionero”, fueron trasladados a la catedral, donde se celebró una eucaristía. Finalmente, a partir de las 19:00 horas, se efectuará una vigilia que durará hasta las 22:00 horas.

Las reliquias del santo partirán mañana hacia la ciudad de Lima, concluyendo con el recorrido que hizo por diferentes ciudades del país donde la orden franciscana tiene presencia.

Cabe indicar que San Francisco Solano fue canonizado en 1726 por el papa Benedicto XIII. Sus restos están sepultados en la iglesia de San Francisco de Lima.


Reliquias de San Francisco Solano en Tacna


Llegan restos de santo español
(Publicado el martes 21 de Setiembre del 2010 en el Diario Correo de Tacna

Tacna. Desde Lima, y en peregrinación nacional, llegaron ayer a Tacna los restos óseos del santo español Francisco Solano, reconocido en Sudamérica y España por numerosos milagros concedidos durante la predicación del evangelio.

Trasladando el relicario arribó también una comitiva de la Orden Franciscana Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, a la que perteneció San Francisco Solano, presidida por el ministro provincial, fray Emilio Carpio.

Los relicarios, que están sellados, contienen una pequeña parte de los huesos del cráneo (del santo) y pedazos de tela de su hábito, explicó el religioso, quien luego acompañó la procesión que se realizó desde las 15:30 horas y partió del colegio San Francisco de Asís.

Fieles y alumnos de la institución educativa recorrieron la avenida Patricio Meléndez, parte de la avenida Bolognesi y la calle Arequipa hasta llegar a la Catedral de Tacna, en cuyo atrio fray Emilio Carpio ofició una misa conmemorando los 400 años del fallecimiento del santo.

Los restos de San Francisco Solano permanecerán hasta hoy en la ciudad y pueden ser visitados en la parroquia Espíritu Santo desde las 8:00 hasta las 22:00 horas. (LIZ FERRER)

Septiembre 22: Beatos Mártires Capuchinos Mártires de la Guerra civil española. Beatificados por Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.

Septiembre 22: Beatos Mártires Capuchinos Mártires de la Guerra civil española. Beatificados por Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.

B. Aurelio de Vinalesa (José Ample Alcaide) Sacerdote. Vinalesa, 3 febrero 1896. Hizo el noviciado en 1912. Ordenado sacerdote el 26 de marzo de 1921. Maestro de los Clérigos en Orihuela (Alicante). Antes de ser asesinado alentó a sus cohermanos a afrontar la muerte, les dio la absolución y los invitó a proclamar: Viva Cristo Rey!. Asesinado en Barranco de Carraixet, el 28 de agosto de 1936.

B. Ambrosio de Benaguasil (Luis Valls Matamales), Sacerdote. Benaguasil, 3 mayo 1870. Ingresó al noviciado en 1890. Ordenado sacerdote el 22 de septiembre de 1894. Muy modesto, su apostolado principalmente fue la predicación, la confesión, la dirección espiritual. Devoto de la Sma. Virgen. Sereno y valiente frente al martirio. Asesinado en la Carretera de Valencia a Barcelona, 24 agosto 1936.

B. Pedro de Benisa (Alejandro Mas Ginestar), sacerdote. Benisa, Alicante, 11 de diciembre 1876. Hizo el noviciado en 1893, ordenado sacerdote el 22 de diciembre de 1900. Su apostolado principal lo desempeñó entre los jóvenes y en la catequesis. Bondadoso y conciliador. “Si vienen por mí, ya estoy a punto”, había repetido a su hermana para expresar su aceptación del martirio. Asesinado en la Alberca de Denia, Alicante, 26 agosto 1936.

B. Joaquín de Albocácer (José Ferrer Adell), sacerdote. Albocácer (Castellón) 23 abril 1879. Hizo el noviciado en 1896. Ordenado sacerdote en 1903 trabajó en Colombia, donde fue Superior Regular. Luego en España fue director del Colegio seráfico. Después de haber puesto a salvo a sus seminaristas, se refugió en Rafelbuñol. Apresado el 30 de agosto de 1936, fue asesinado en la Carretera de Puebla Tornesa a Villafamés, Castellón, el 30 de agosto de 1936.

B. Modesto de Albocácer (Modesto García Martí), sacerdote (Albocácer, Castellón, 18 enero 1880. Hizo el noviciado en 1896. Ordenado sacerdote el 19 de diciembre de 1903. Misionero en Colombia la mayor parte de su vida sacerdotal. Sus principales apostolados fueron la predicación, ejercicios espirituales, dirección espiritual. Religioso amable y cumplidor. Era guardián en Ollería y fue apresado en una finca de sus familia, a donde había buscado refugio. Aceptó el martirio con total entrega. Asesinado entre Albocácer y la finca de la Masá, cerca de ésta, el 13 de agosto 1936.

B. Germán de Carcagente (Jorge María Garrigues Hernández) sacerdote. Carcaixent, 12 febrero Noviciado, en 1911, Ordenado el 9 de febrero de 1919. Vicemaestro de novicios y profesor en una escuela primaria en Alcira. Ejerció su apostolado en el confesionario, la atención a los enfermos y la catequesis. Fervoroso y caritativo. Se refugió en la casa paterna, donde fue detenido el 9 de agosto de 1936, asesinado en la noche del mismo día en Carcaixent, junto al puente del Júcar.

B. Buenaventura de Puzol (Julio Esteve Flors), sacerdote. Puzol, 9 de octubre 1897. Hizo el noviciado en llería, en 1913. Se doctoró en Filosofía en la Universidad Gregoriana, ordenado sacerdote en Roma el 26 de marzo de 1921. Profesor de Filosofía y Derecho Canónico en el teologado de Orihuela. Predicador, conferencista, director espiritual. Pacífico, inteligente y listo, muy educado y correcto. Refugiado en la casa paterna, fue requerido para unas declaraciones y retenido el 24 de septiembre de 1936, y asesinado en el cementerio de Gilet, el 26 de septiembre 1936.

B. Santiago de Rafelbuñol (Santiago Mestre Iborra) sacerdote. Rafelbuñol (Valencia), 10 abril 1909. Ingresó al noviciado en 1924, en Ollería. Ordenado sacerdote en Roma el 26 de marzo de 1932. Doctorado en teología por la Universidad Gregoriana, vice-director del Colegio Seráfico de Massamagrell Sencillo, obediente, devoto de la Sma.Virgen. Bondadoso y vivaz. Ayudó a poner a salvo a los seminaristas y se refugió en su pueblo de Rafelbuñol, donde el comité local lo puso a trabajar en obras públicas del pueblo. Detenidos sus compañeros de comunidad, intentó entregarse en lugar de ellos, y fue detenido el 26 de septiembre de 1936, y con ellos asesinado la noche entre el 28 y el 29, en el cementerio de Massamagrell, al grito de “Viva Cristo Rey”.

B. Enrique de Alzamora (Enrique García Beltrán), Diácono. Almazora, Castellón, 16 marzo 1913. Ingresó al noviciado en Ollería en 1928. Era diácono y se preparaba para la ordenación sacerdotal. Jovial y dócil. Piadoso, muy devoto de San José. Estudioso de la música. Refugiado en su casa paterna, se preparó serenamente para el martirio que aceptó generosamente. Fue asesinado en la Pedrera de Castellón, el 16 de agosto de 1936.

B. Fidel de Puzol (Mariano Climennt Sanchis), Hermano. Puzol, Valencia, 8 enero 1856. Prestado el servicio militar, ingresó como novicio capuchino en 1884. Sirvió en Barcelona, Totana, Orihuela, Massamagrell y Valencia, como portero, cocinero, ayudante del Colegio seráfico. socio del P. Provincial. Tranquilo y apacible, siempre sonriente, hombre de oración. Se refugió en Puzol, en casa de familiares, dada su avanzada edad, 82 años, y su escasa visión, no salía de casa, donde fue detenido el 27 de septiembre y asesinado en la carretera hacia Sagunto, Valencia, el 27 de septiembre de 1936.

B. Berardo de Lugar Nuevo de Fenollet (José Bleda Grau). Hermano. Lloch Nou de Fenollet, 23 de julio de 1867. Hizo el noviciado en 1900. Sirvió en Orihuela, Alicante, como limosnero y sastre, Era bondadoso, humilde, orante, caritativo y paciente. Se refugió entre sus familiares y casi ciego, fue apresado el 30 de agosto de 1936, y asesinado en Genovés, el 4 de septiembre de 1936.

B. Pacífico de Valencia (Pedro Salcedo Puchades), Hermano. Castellar, 24 de febrero 1874. Ingresó al noviciado en 1899. Fue limosnero en Massamagrell durante 37 años. Sencillo y tranquilo, humilde y cumplidor de sus compromisos religiosos. Se refugió en casa de un hermano suyo, donde fue detenido y asesinado en Monteolivete, el 12 de octubre de 1936.

Hermanas Clarisas Capuchinas Mártires de la Guerra civil española: Beatificadas el 11 de marzo de 2001.

Las 3 primeras, del Monasterio de Agullent, hermanas carnales. En su vida religiosa fueron sólidamente piadosas, plenamente integradas en su comunidad, sin distinciones especiales entre ellas y respecto a las demás. En 1931 al llegar la República, debieron permanecer en su casa dos meses. Regresaron al monasterio hasta la revolución de 1936, cuando nuevamente se refugiaron en su casa de Algemesí, hasta que fueron detenidas el 19 de octubre de 1936 junto con su anciana madre, B. María Teresa Ferragud Roig –83 años- y otra hija suya religiosa agustina, B. Josefa Massiá, estuvieron en prisión en el convento de Fons Salutis), y fueron asesinadas el 28 de octubre de 1936, día de Cristo Rey. Los milicianos quisieron dejar a la madre, pero ésta se opuso y quiso acompañar a sus hijas para animarlas en la hora suprema. Asesinadas en Cruz Cubierta de Alzira.

B. María Jesús (María Vicenta Massiá Ferragud), Algemesí, 12 enero 1882. Hizo el noviciado en 1900 y la profesión el 16 de enero de 1902.

B. María Verónica (María Joaquina Massiá Ferragud) Algemesí 15 junio 1884. Noviciado en 1904, profesión solemne en 1907.

B. María Felicidad (María Felicidad Masiá Ferragud). Algemesí, 28 agosto 1890. Noviciado en 1910, profesión perpetua en 26 de abril de 1913.

B. Isabel Calduch Rovira, Alcalá de Chivert, Castellón, 9 de mayo 1882. Hizo el noviciado en 1900, y la profesión solemne el 30 de mayo de 1904. Pacífica y amable, Fue maestra de novicias, y reelegida para otro trienio, que no desempeñó por la llegada de la revolución; entonces se refugió en su pueblo, en casa de un hermano suyo sacerdote. Detenida el 13 de abril de 1937, fue asesinada en Cuevas de Vinromá, Castellón, el 14 de abril de 1937. Del Monasterio de Castellón de la Plana.

B. Milagros Ortells Gimeno, Valencia, 29 noviembre 1882. Ingresó al monasterio en 1902, en Valencia. Allí fue enfermera, refitolera, tornera, sacristana y Maestra de novicias. Caritativa, servicial, piadosa, sacrificada. Al estallar la revolución se refugió en casa de su hermana María, en Valencia, y luego en otra casa donde estaban otras religiosas de la Doctrina cristiana. Detenida el 20 de noviembre de 1936 y asesinada con otras 17 religiosas de la Doctrina Cristiana en Picadero de Paterna, el mismo 20 de noviembre 1936. Del Monasterio de Capuchinas de Calle Ruzafa, Valencia.

Septiembre 22: Beato Ignacio de Santhia. Sacerdote de la Primera Orden (1686‑1770). Beatificado por Pablo VI el 17 de abril de 1968.

Nació en Santhia’, diócesis de Vercelli, Piamonte, el 5 de junio de 1686, hijo de Pier Paolo Belvisotti y María Isabel Balocco. En el bautismo le impusieron el nombre de Lorenzo Mauricio, que luego, al hacerse religioso, cambió por el de Ignacio.

Desde su niñez quedó huérfano de padre y fue educado cristianamente bajo la guía de un piadoso sacerdote. Pronto se distinguió por la integridad de costumbres, por su aprovechamiento en los estudios y por la predilección en el servicio litúrgico como seminarista de la colegiata.

Ordenado sacerdote fue nombrado canónigo de la iglesia colegiata de Santhia’. También le fue ofrecido el oficio de párroco, pero él, contra el parecer de sus parientes, que se prometían para él una brillante carrera eclesiástica, renunció. Poco después, anhelando mayor perfección, dijo adiós a todas las cosas terrenas venciendo toda clase de dificultades, ingresó en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, donde en 1717 emitió sus votos religiosos.

Durante 25 años fue confesor asiduo y muy buscado por personas de toda clase, pasaba muchas horas del día en la dirección espiritual y abría a los pecadores los caminos misteriosos de la bondad de Dios. Fue maestro de novicios en el convento del Monte de Turín, haciéndose modelo de todas las virtudes, supo dirigir a los jóvenes franciscanos hacia la perfección seráfica.

En 1743 estalló la guerra y él se distinguió ejemplarmente en la asistencia a los soldados hospitalizados, y en aquel período borrascoso supo ser consuelo y ayuda para cuantos recurrían a él. El resto de su vida lo pasó en la enseñanza del catecismo a los niños y a los adultos con una competencia, diligencia y aprovechamiento realmente singulares. Hizo cursos de ejercicios espirituales especialmente a religiosos, a quienes con la palabra y con el ejemplo supo llevar a la más alta espiritualidad cristiana y franciscana. De él nos quedan las “Meditaciones para un curso de ejercicios espirituales”, que fueron impresas en Roma por primera vez en 1912. A los 84 años, agotado por el intenso trabajo apostólico desempeñado con sencillez y humildad, deseaba retornar a Dios y el 22 de septiembre de 1770 su alma voló de la tierra al cielo.


martes, 21 de septiembre de 2010

Septiembre 21: Beata Delfina de Glandèves.

Septiembre 21: Beata Delfina de Glandèves. Virgen de la Tercera Orden (1284‑1358). Concedió oficio y misa en su honor Inocencio XII el 24 de julio de 1694.

Delfina de Signe, nació hacia 1284 en Puy‑Michel en los montes del Luberón, Francia, de la noble familia Glandèves. Una encantadora figura de mujer, que pasa por el mundo llevando a todas partes la luz de su gracia, el perfume de la virtud, el calor de su afecto. No era una santidad ruidosa, que haya marcado la historia de su tiempo, sino una santidad delicadamente femenina que se difundió a su alrededor como linfa silenciosa y generosa para alimentar en el bien a cuantos estuvieron a su alrededor a lo largo de su vida.

Desde niña su presencia fue luz y consuelo para su familia. A los 12 años ya estaba prometida a un joven no inferior a ella por su gentileza, nobleza de sangre y belleza de alma. Elzeario, el novio, era hijo del Señor de Sabran y conde de Ariano en el reino de Nápoles. Desde el nacimiento su madre lo había ofrecido en espíritu a Dios y más tarde un austero tío lo había educado en un monasterio. Las bodas tuvieron lugar cuatro años más tarde. Fue un matrimonio “blanco”, porque los dos jóvenes esposos escogieron la castidad, un medio de perfección espiritual más alto y arduo. En el castillo de Ansouis, los dos nobles cónyuges vivieron no como castellanos sino como penitentes; no como señores feudales sino como ascetas dignos de los tiempos heroicos de la primitiva Iglesia.

Pasados al castillo de Puy‑Michel, entraron a la Tercera Orden Franciscana. Su vida interior se enriqueció con una nueva dimensión, la de la caridad, mediante la cual ellos, ricos por su condición, se hicieron humildes y pobres para socorrer a los pobres. Delfina y su esposo a más de las penitencias, oraciones y mortificaciones, se dedicaron a todas las obras de misericordia, destacándose en todas.

Cuando Elzeario fue enviado a su ducado de Ariano como embajador en el reino de Nápoles, la actividad benéfica de los dos esposos continuó en un ambiente todavía más difícil. En medio de tumultos y rebeliones, los dos Santos fueron embajadores de concordia, de caridad, de oración. Continuaron sus buenas obras multiplicando sus propios esfuerzos y sacrificios hasta conquistarse la admiración del pueblo.

Elzeario murió poco después en París. Delfina en cambio le sobrevivió largo tiempo y honró la memoria de su esposo del mejor modo posible continuando las buenas obras e imitando sus virtudes. Tuvo la alegría de ver a su esposo colocado por la Iglesia en el número de los Santos. Ella, a los 74 años pudo reclinar su cabeza serena y feliz para el eterno descanso. Murió en Calfières, el 26 de noviembre de 1358.


lunes, 20 de septiembre de 2010

Septiembre 20: San Francisco María de Camporosso.


Septiembre 20: San Francisco María de Camporosso. Religioso de la Primera Orden (1804‑1866). Canonizado por Juan XXIII el 9 de diciembre de 1962.

Francisco María nació en Camporosso, pequeño poblado del interior de Liguria, en la diócesis de Albenga, el 27 de diciembre de 1804 hijo de Anselmo Croce y María Antonia Gazzo. Pastor, agricultor, un día escuchó la invitación de un fraile e ingresó en el convento en Sestro Ponente, donde tomó el hábito de terciario. Pero no se sentía satisfecho y una voz interior no le daba tregua hasta que por fin tuvo la alegría de vestir el hábito religioso entre los Hermanos Menores Capuchinos. Hechos el noviciado y la profesión en el convento de San Bernabé, inmediatamente fue asignado al convento de la Santísima Concepción en Génova, donde permaneció hasta su muerte.

Destinado a los humildes oficios de ayudante de cocina y de enfermero, se hizo notar por una especial fidelidad a su deber y por una generosidad sin límites. Los superiores creyeron bien encomendarle el oficio de limosnero, que lo obligaba a recorrer todos los días las angostas calles de la ciudad, que transformó en un lugar de incesante coloquio con Dios. Su ejemplo pronto fue motivo de atracción irresistible porque sus palabras sencillas y espontáneas tenían el secreto para aliviar todos los dolores. Cuando la gente llegaba con problemas graves y difíciles, les decía: “Anda donde la Virgen y dile que te manda fray Francisco”.

Francisco María no olvidó su antiguo oficio de pastor. Sólo que desde este momento el rebaño por él guiado y atendido era el de los más miserables y desheredados pobladores de Génova y los potreros eran las calles que subían y bajaban en la Soberbia y sobre todo las “barriadas” de la ciudad vieja y del puerto. Allí el capuchino de Camporosso, limosnero del convento, se convirtió en el “Padre Santo”, como era comúnmente llamado por sus insólitos y a menudo poco recomendables “parroquianos” habitantes de los bajos fondos y frecuentadores de los ambientes más equívocos.

Sereno en todas partes, en la iglesia lo mismo que en las tabernas con olor a humo y vino, siempre igualmente afectuoso, con los cohermanos y con los muchachos, con los braceros del puerto y con los ex presidiarios, el padre santo en sus incesantes giros por la ciudad se esforzaba por realizar una doble tarea: la de pedir la limosna diaria y la otra, más importante y delicada, la de buscar y acercar a Dios a cuantos encontraba en su camino. Poco importaba que los encuentros fueran no raras veces violentos, con personas prontas a la cólera y a las injurias.

Estas dificultades ambientales no disminuían la transparente bondad del fraile capuchino a quien todos, tarde o temprano terminaban queriendo. En 1866 durante una epidemia se ofreció en sacrificio por la incolumidad de los demás. Su plegaria fue: “Señor, tómame a mí y perdona a Génova”. El mal lo agotó en pocos días, mientras la epidemia disminuía en la ciudad. Murió a los 62 años de edad el 17 de septiembre de 1866.

En: http://www.franciscanos.net/santoral/diario/09setiembre20.htm

domingo, 19 de septiembre de 2010

Septiembre 19: Beato Francisco de Santa Marta. Sacerdote y mártir en el Japón,

Septiembre 19: Beato Francisco de Santa Marta. Sacerdote y mártir en el Japón, de la Primera Orden († 1627). Beatificado el 7 de julio de 1867 por Pío IX.

Francisco de Santa Marta, mártir en el Japón, es nativo de Alvernajo, cerca de Toledo, España. Siendo joven fue admitido en la Orden de los Hermanos Menores, donde fue admirado por sus cohermanos a causa de sus virtudes y su inteligencia. El amor de Dios y de las almas lo movió a ofrecerse como misionero para dedicar su vida a la conversión de los infieles. En 1623 junto con el franciscano mejicano Bartolomé Laurel llegó al Japón, donde desarrolló una dinámica actividad apostólica. Tuvo la fortuna de encontrar un óptimo catequista a quien en la cárcel podría luego recibir en la Orden de los Hermanos Menores en calidad de hermano, y que luego también lo acompañaría en el martirio: el Beato Antonio de San Francisco.

Francisco de Santa Marta pudo realizar un inmenso trabajo con su valeroso catequista, siempre lleno de celo, de valor y de espléndidas iniciativas, asiduo en la asistencia a los enfermos. Con otros terciarios bien formados espiritualmente, tuvo la alegría de bautizar muchos paganos.

Un día en Nagasaki era huésped del terciario Gaspar Vaz junto con el Fray Bartolomé Laurel y algunos terciarios, cuando un grupo de guardias irrumpieron en la casa y arrestaron a los dos religiosos, seis terciarios, a Gaspar Vaz y María su mujer.

Mientras eran conducidos a la prisión encadenados, un joven japonés se enfrentó con valor al gobernador para reprocharle su crueldad y ofrecerse a morir con su maestro, fue recibido por éste en la Primera Orden y alcanzó da gracia del martirio: Fray Antonio de San Francisco.

El Beato Francisco, después de indecibles sufrimientos, sostenido e iluminado por la fe y la esperanza del cielo, fue quemado vivo el 16 de agosto de 1627 en Nagasaki, en la Santa Colina.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Septiembre 18: San José de Cupertino. Sacerdote de la Primera Orden (1603‑1663).


Septiembre 18: San José de Cupertino. Sacerdote de la Primera Orden (1603‑1663). Canonizado por Clemente XIII el 16 de julio de 1767.

José nació en Cupertino (Lecce), en la Apulia, el 17 de junio de 1603, hijo de Félix Desa y Franceschina Panaca. Su familia era humilde, pobre y honrada. Fue educado por su madre y creció en un ambiente sano. Curado milagrosamente por intercesión de la Virgen de una grave y prolongada enfermedad, se consagró por entero a la piedad y a la virtud. Para mejor unirse a Dios pidió ser admitido entre los Hermanos Menores Conventuales. Rechazado una primera vez porque era “bueno para nada”, intentó entre los Capuchinos con igual resultado. Preocupaba su poquedad intelectual y su extraña vida espiritual salpicada de éxtasis y fenómenos extraordinarios. Tanto insistió, que finalmente fue readmitido entre los Hermanos Menores Conventuales como hermano no clérigo. Pero pronto se hicieron evidentes en él los dones de gracia y profunda penetración de los misterios de Dios, y así, en pocos años se planteó el sacerdocio. Fray José quería ser sacerdote. Con gran insistencia convenció a los superiores para que lo admitieran en el seminario. Estudió con empeño durante años, pero al final, de la Sagrada Escritura sabía comentar sólo una frase. En el examen de diácono el obispo abrió el libro del Evangelio y leyó precisamente aquella frase, a la cual respondió con soltura, y fue promovido. Quedaba otro examen mucho más exigente, para el sacerdocio. Los compañeros que lo precedieron respondieron tan bien, que el obispo los promovió a todos en masa.

De sacerdote creció su devoción. Su vida cambió radicalmente: piedad, mortificaciones y penitencias, rigurosos y prolongados ayunos, obediencia ciega, leía en lo íntimo de los corazones. Su Misa era el encuentro de una importancia extraordinaria con el Señor. Entre la gente era inagotable su caridad y su consejo era buscado por muchos. Cultivó la pureza y la devoción a la Santísima Virgen. Por sus frecuentes éxtasis con el fenómenod e la levitación, fue llamado “el Santo de los vuelos”. Precisamente este don sobrenatural fue para él fuente de infinitos sufrimientos por parte de cohermanos y eclesiásticos: cambios de residencia, prohibiciones, sospechas. Citado por la Inquisición a Nápoles, sorprendió a los inquisidores del Santo Oficio por la firmeza de su fe y la seguridad de su doctrina, y delante de los mismos se repitieron sus éxtasis y sus vuelos. Se concluyó que no había ninguna clase de simulación, y se reconoció un signo claro de la intervención divina. Varias veces demostró su humildad y obediencia heroicas. El ministro general de la Orden, antes desconfiado, quedó conquistado por él. Cuando lo presentó al papa Urbano VIII, el Santo se sumió en un profundo éxtasis, lo cual impresionó grandemente a toda la corte pontificia. Pero para evitar fantismos populares, fue trasladado al Sacro Convento de Asís, donde permaneció 14 años, y se siguieron sucediendo los éxtasis y levitaciones. Después de un breve período de aislamiento en un convento de los capuchinos, por intervención de Alejandro VII fue enviado nuevamente entre sus cohermanos al convento de Osimo (Ancona), donde murió.

Se distinguió por una gran austeridad de vida e intenso espíritu de oración. Su vida está marcada por extraordinarios éxtasis. Por la exuberancia de los carismas celestiales, a menudo debió cambiar de convento para evitar los fanatismos populares, pero siempre brillaron en él la humildad y la obediencia incondicional.

A lo largo de toda su vida pasó de un lugar a otro: Roma, Asís, Fossombrone, Pietrarubbia... Cuando querían volverlo a trasladar a Asís, el Papa se opuso: “Para Asís basta San Francisco!”. Es llamado “el Santo de los vuelos”, porque con frecuencia se le vio elevado en éxtasis. Murió en Osimo en las Marcas el 18 de septiembre de 1663, a los 60 años de edad. Los estudiantes lo invocan como benévolo protector en los estudios y en los exámenes.

En: http://www.franciscanos.net/santoral/diario/09setiembre18.htm

viernes, 17 de septiembre de 2010

Septiembre 17: Impresión de las Llagas del Seráfico Padre San Francisco de Asís. Sagrado Monte Alvernia, 1224.




Septiembre 17: Impresión de las Llagas del Seráfico Padre San Francisco de Asís. Sagrado Monte Alvernia, 1224.

Se celebra hoy la memoria del inaudito prodigio y don concedido por Dios a San Francisco en el monte de la Verna. Los Estigmas son el sello divino de aquel empeño de imitación de Cristo que él buscaba con todas sus fuerzas desde el día de su conversión. Dios lo presenta al mundo como ejemplo de vida cristiana, como invitación a seguir el Evangelio. Francisco tenía a Cristo en el corazón, en los miembros y en los labios, y Cristo le imprimió el último sello también en sus miembros.

Era la madrugada del 14 de septiembre de 1224, fiesta de la Exaltación de la Cruz, y San Francisco oraba con un ímpetu nuevo: “Oh Señor mío Jesucristo, dos gracias te pido que me hagas antes de que muera: la primera, sentir en mi alma y en mi cuerpo cuanto es posible el dolor que tú, dulce Jesús, soportaste en la hora de tu acerbísima pasión; la segunda, sentir en mi corazón cuanto es posible, aquel extraordinario amor del cual tú, Hijo de Dios, estabas inflamado hasta soportar gustoso una pasión tan grande por nosotros pecadores”.

Desde la profundidad del cielo deslumbrante, San Francisco vio venir un Serafín con seis alas de llamas: dos que iban unidas a su cabeza, dos cubrían todo su cuerpo, y dos se abrían para volar. En aquel Serafín alado destellaba la felicidad de ver al Señor y el dolor de verlo crucificado, un admirable ardor devoró su alma e invadió su cuerpo, quedando con dolorosas heridas en los pies, las manos, el costado, mientras una voz le decía: “¿Sabes lo que te he hecho? Te he dado los Estigmas que son los signos de mi Pasión, para que tú seas mi adalid”.

El Serafín alado desapareció, el dolor cesó y cuando después de mucho rato San Francisco volvió en sí, sintió las manos bañadas y un riachuelo cálido le corría por el costado izquierdo. Miró: era sangre. Trató de levantarse, pero los pies no lo sostenían. Sentado en tierra bajo el abrazo verde de los árboles, se miró las manos, se miró los pies, y los vio traspasados por clavos de carne, negros como el hierro, con gruesas cabezas redondas que sobresalían en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Se abrió la túnica, miró el pecho al lado izquierdo, donde sentía un dolor que le llegaba al corazón, y descubrió una herida como de una lanza, roja y sangrante. Eran las llagas de que había hablado el Serafín. Por lo tanto había sido escuchado! El amor lo había transformado en el Amado, porque uno se convierte en aquello que ama. Mientras el Serafín se aparecía a Francisco, una luz brillante aureolaba la cima de la Verna, iluminando los montes y valles de alrededor.

http://www.franciscanos.net/santoral/diario/09setiembre17.htm



jueves, 16 de septiembre de 2010

CRISTO HOY, ya circula en el Perú


El semanario católico "Cristo hoy" cicula en el Perú desde el pasado 30 de agosto, coincidentemente Día de Santa Rosa de Lima, bajo la acertada dirección del P. Mauro Carlorosi. Su correo cristohoy.notas@hotmail.com

El número 02 le dedica su portada a la Madre Teresa de Calcuta en homenaje al primer centenario de su nacimiento, y la próxima realización de la Semana de la Familia en nuestro país. Además contiene la Homilía del P. Arnau, temas internacionales e incluso una sección de sano entretenimiento.

Se trata de una publicación nacida en Argentina en 1994 con el nombre “Cristo Vive”, primero como un suplemento del diario tucumano “La Gaceta”, y el jueves 4 de junio (día en que la Iglesia en el mundo celebraba la fiesta de Corpus Christi), apareció el semanario con una tirada de 2.000 ejemplares. Su fundador  fue el presbítero Juan E. Arnau,

En 1998 el periódico, que dos años antes había adquirido su nombre actual, ya llegaba a todas las diócesis de Argentina. Ese año se instaló en Tucumán la comunidad del Oratorio San Felipe Neri, con la finalidad de responsabilizarse por el semanario y ofrecer garantías de su continuidad.

El “Almanaque Día por Día”, la revista “La Hora de la Misericordia” y la distribución de “L’Osservatore Romano”, son algunas de las publicaciones con las que Cristo Hoy fue enriqueciendo sus servicios. También asumió la conducción de Radio Santa María, del arzobispado de Mercedes-Luján. En esa arquidiócesis la comunidad del Oratorio consiguió la aprobación pontificia el 6 de agosto de 2007.

Con el tiempo, Cristo Hoy llegó a distribuirse no sólo en toda la Argentina, sino que también alcanzó presencia en otros países, como Paraguay, Ecuador, y ahora en el Perú.

Desde Prensa Franciscana del Perú damos la más cordial bienvenida al semanario "Cristo hoy".

Septiembre 16: Beato Antonio de San Francisco. Religioso y mártir en Japón, de la Primera Orden († 1627). Beatificado por Pío IX el 7 de julio de 1867.

Septiembre 16: Beato Antonio de San Francisco. Religioso y mártir en Japón, de la Primera Orden († 1627). Beatificado por Pío IX el 7 de julio de 1867.

El mártir Fray Antonio de San Francisco era japonés de nacimiento y de nacionalidad. Era catequista del Padre Francisco de Santa María y terciario franciscano. Desarrolló incesantes obras de caridad entre los cristianos y los paganos de Nagasaki: los visitaba y asistía al Padre Francisco en su laborioso ministerio apostólico.

No estaba presente cuando fue apresado el misionero en la casa del Beato Gaspar Vaz, pero avisado, corrió a donde el gobernador para enfrentarlo, gritándole: “Tú tienes una multitud de espías y verdugos. Considerables son las recompensas prometidas a los delatores. Pues bien, aquí delante de ti tienes un delator que viene a denunciar a un adorador de Cristo. Ese adorador soy yo, que hace muchos años me ocupo sin descanso en apoyar a los fieles y convertir a los paganos, muchos de los cuales han sido conducidos a la fe. Quiero que me des la recompensa por mi delación; quiero ser asociado a mi querido padre y maestro y a mis queridos cohermanos en la prisión, en los padecimientos y en la muerte.

Antonio fue escuchado de inmediato, y en la prisión vio realizado otro ardentísimo deseo suyo, el de ser recibido en la Orden de los Hermanos Menores. Con vivísima alegría fue admitido al noviciado, cumplido el cual hizo la profesión en manos de su “padre y maestro de novicios”, P. Francisco de Santa María, en la Primera Orden en calidad de religioso no clérigo. En la historia de la Orden Franciscana quizás es de los pocos casos de una admisión, un año de noviciado y una profesión cumplidos en la cárcel.

Este valeroso cristiano, fiel catequista y ardiente franciscano, junto con otros dos religiosos y quien lo hospedaba, el Beato Gaspar Vaz consumó su martirio en el fuego, mientras María Vaz y otros cinco terciarios fueron decapitados. La constancia de estos intrépidos atletas dio un solemne testimonio de la fe y dejó pasmados a los mismos paganos.

En esta misma ocasión fueron muertos por odio a la fe algunos niños de tres y de cinco años, hijos de Gaspar y María Vaz. Sus nombres no aparecen en el decreto de beatificación. Su martirio tuvo lugar en Nagasaki en la Santa Colina o Monte de los Mártires, consagrado ya con la sangre de una multitud de mártires. Antonio de San Francisco sufrió el martirio el 17 de agosto de 1627.

http://www.franciscanos.net/santoral/diario/09setiembre16.htm

martes, 14 de septiembre de 2010

Beato Luis Sasanda. Sacerdote y mártir en el Japón.

Septiembre 14: Beato Luis Sasanda. Sacerdote y mártir en el Japón, de la Primera Orden († 1624). Beatificado por Pío IX el 7 de julio de 1867.

Luis Sasanda, mártir en el Japón, nació de una familia cristiana japonesa. Su padre, Miguel, fue martirizado en Yendo a causa de su fe católica.

Desde 1603, por la santidad de su vida y sobre todo por su excepcional piedad, fue uno de los discípulos predilectos del franciscano Luis Sotelo, a quien siguió en sus numerosas peregrinaciones. En 1613 viajó con él a España donde fue recibido en la Orden de los Hermanos Menores, después fue también a Italia.

Después de haber visitado a Roma, grandemente impresionado en su visita a las grandes basílicas de San Pedro, San Pablo, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor, las Catacumbas, el Coliseo y los demás monumentos de la cristiandad, partió nuevamente para el Japón con el Beato Luis Sotelo y Luis Baba. Durante la permanencia en Manila, Filipinas, recibió la ordenación sacerdotal.

En 1622 se embarcó junto con el Beato Luis Sotelo para el Japón en una nave japonesa que se dirigía a Nagasaki. Los marineros de la nave temiendo ser acusados por transportar misioneros (lo cual castigaban severamente las leyes de la persecución vigentes desde 1614), los denunciaron a las autoridades de Nagasaki. Estas los pusieron presos en la cárcel de Omura, donde sufrieron por cerca de dos años, ya por lo estrecho del espacio y la exposición a la intemperie, como por la escasez y mala calidad de la comida y las pésimas condiciones higiénicas. En la misma celda fueron recluidos después Pedro Vásquez y Miguel Carvalho.

Durante la prisión Luis Sasanda fue sometido varias veces a fuertes presiones para que renunciase a la fe, pero a pesar de las lisonjeras promesas, permaneció firme en la fidelidad a Cristo.

El 24 de agosto de 1624 le fue comunicada la condena a muerte a fuego lento. La mañana siguiente, con una soga atada al cuello fue trasladado en una barca que lo llevó a Focó, cerca de Scimbara; allí fue atado al poste con lazos flojos de modo que si se arrepentía pudiera soltarse.

El fuego ardió muy lentamente aumentando el dolor físico del mártir, de cuya boca salían invocaciones y oraciones. Sus cenizas fueron dispersadas en el mar.

http://www.franciscanos.net/santoral/diario/09setiembre14.htm

lunes, 13 de septiembre de 2010

BOLETÍN DEL ARCHIVO DE SAN FRANCISCO DE LIMA Nº 35, Dic 2008

Descargar boletín:
http://issuu.com/prensafranciscanaperu/docs/boletin_asfl_n35_dic2008

Boletín del Archivo San Francisco de Lima, Nº 35, Diciembre de 2008.

Editado por el Archivo de San Francisco de Lima, institucíón perteneciente a la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.
Ministro Provincial: Fr. Emilio Carpio Ponce, Ofm.
Director: Fr. Abel Pacheco Sánchez, Ofm.
Fundadora y redactora: (+) Lic. Ana María Vega de Zárate
Canje: Av. Abancay 162, Oficina 307 B, Cercado de Lima.

Teléfono: 01 - 4260801

Contenido:
Al lector
Notas franciscanas:
Actividades archivísticas / trabajos ejecutados.
Partituras musicales en el Archivo de San Francisco de Lima, sexta sección.
Conservación preventiva, por Marco Antonio Gozar Llanos, archivista.

Historia y arte:
La sillería y cajonería de San Francisco, parte I, por el P. Antonio San Cristobal Sebastián.
Religión y política, parte I, por Elizabeth Montañez Sanabria.
Sacristía franciscana ed Lima, parte I, por Benjamín Gento sanz, OFM.
Conjunto monumental San Francisco


Museo:
Restauración del coro de San Francisco de Lima, informe y proceso de restauración. Por Fray Ernesto Chambi Cruz, OFM.

Difusión:
Las Clarisas en el Perú. Hermanas Clarisas Cusco, 2004.
La biblioteca del convento franciscano de San Antonio de Padua-Puno, por Fray Pedro Palomino.

Publicaciones recibidas.

Impresión: Ediciones "El Milagro", Av. aancay 162, 204-A, Telf. 01-4261698, email: docenovi@hotmail.com

Reliquias de San Francisco Solano estuvieron en el Cusco



CIENTOS DE FIELES CUSQUEÑOS RECIBIERON SUS RELIQUIAS EL FIN DE SEMANA
San Francisco Solano, vuelve el apóstol del Nuevo Mundo

San Francisco Solano, vuelve el apóstol del Nuevo Mundo CUSCO.- Verdadero Apóstol de América, tanto por la extensión de su labor como por la huella de su paso. San Francisco Solano se embarcó en un peregrinaje místico que incluyó buena parte de Sudamérica cuando acabada la conquista del imperio Inca, los misioneros de las distintas órdenes religiosas iniciaron la evangelización de territorios que comprendian desde el sur de Colombia hasta el norte de Chile y el noroeste de Argentina. Durante la primera hora evangelizadora, la orden franciscana resalta y entre los muchos misioneros que la integraron destaca el nombre de la figura de este franciscano.

Durante su largo viaje por América, Francisco Solano arriba al Perú en 1590 y atraviesa los andes por los valles de Jauja, Ayacucho y llega a Cusco, donde vive por algún tiempo en el convento de la Recoleta y en el convento de San Francisco y permanece hasta 1595. Su acción misionera por estas tierras llena crónicas inverosímiles. Cuentan algunas de ellas que el padre Solano solía visitar tribus guerreras y tan solo con la ayuda de la prédica evangélica y al son del violín o la guitarra conseguía que hasta los más hostiles le escuchasen.

Su vida penitente, sus trabajos y privaciones le fueron restando fuerzas y por ello se traslada a Lima, donde tras una breve enfermedad muere en 1610. Su entierro congregó a una multitud de personas que lo conocieron. El mismo año de su muerte comenzaron las informaciones sobre su vida y virtudes. Pronto el Papa Clemente X, en 1965, lo beatifica y Benedicto XII lo proclama santo en 1726.

ANIVERSARIO. Este año, al cumplirse 400 años de la muerte del "Apóstol del nuevo milenio", sus reliquias llegaron al Cusco el último fin de semana y fueron recibidas en un ambiente de gran recogimiento y se le ofrecieron celebraciones litúrgicas.

Luego de ser recibidos en el aeropuerto Velasco Astete, el sábado, sus restos fueron trasladados a la catedral, donde el arzobispo Juan Antonio Ugarte ofició una misa en su honor. Posteriormente, se efectuó un pasacalle denominado "La alegría de tu vida", desde la catedral hasta el templo de San Francisco, donde durante la tarde se desarrollaron una serie de actividades de homenaje y procesión.

Ayer, domingo, en el templo de San Francisco se cumplió la celebración eucarística por la familia con la participación de padres de familia, alumnos y docentes del colegio San Francisco. A las 11:30 horas se efectuó la misa en honor a San Francisco Solano con la participación de las órdenes religiosas de Cusco. Finalmente, a partir de las 19:00 horas, se efectuó la celebración eucarística de despedida.

DESPEDIDA. Las reliquias del santo serán despedidas hoy a las 6:00 horas en el aeropuerto Velasco Astete y continuará su recorrido por diferentes ciudades del país donde la orden franciscana tiene presencia.

"Por su gran labor evangelizadora, especialmente en estas tierras, San Francisco Solano tenía dotes para la música y esa era su herramienta para llegar con cariño y paciencia a los indígenas y convertirlos al cristianismo, ese ejemplo es el que debemos seguir los nuevos frailes franciscanos y los jóvenes en general, continuar llevando el mensaje de Dios hasta lugares remotos como lo hacía nuestro santo", expresó el director del colegio San Francisco de Asís, Fray Juan Ramírez Perales, quien participó activamente en los actos de homenaje.

En: http://www.correoperu.com.pe/correo/nota.php?txtEdi_id=24&txtSecci_parent=0&txtSecci_id=69&txtNota_id=43314
Diario Correo (Cusco), lunes 13 de septiembre de 2010.