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viernes, 15 de julio de 2011

Julio 15: San Buenaventura de Bagnoregio


Obispo, cardenal y Doctor Seráfico, de la Primera Orden (1221‑1274). Canonizado por Sixto IV el 14 de abril de 1482.


Buenaventura nació en 1221 en Bagnorea, hoy fracción de Bagnoregio. Su infancia está marcada por una intervención milagrosa de San Francisco, como él lo declarará en dos ocasiones: “Mi madre, cuando yo era todavía niño, hizo voto por mí a San Francisco, porque estando yo gravemente enfermo, fui arrebatado a las fauces mismas de la muerte y restituido sano y salvo al vigor de la vida”.
Entró joven en la Orden de los Hermanos Menores y fue enviado a París, donde llegó a ser maestro de teología. Es memorable la disputa sostenida en unión con Santo Tomás de Aquino en la defensa de los derechos del los Frailes Mendicantes al estudio y a la enseñanza. Su línea teológica fue acorde con la filosofía aristotélica, y ligada a la filosofía platónica y a la teología agustiniana. Fue discípulo del gran Alejandro de Hales, franciscano y después maestro en el estudio de la “Sorbona” de París. Fue autor, como se sabe, de muchas obras de teología y de alta mística y biógrafo de San Francisco.
En 1257 fue elegido ministro general de la Orden, a la que rigió por 17 años en uno de los momentos más delicados de su desarrollo, equilibrando con su prudencia las posiciones opuestas, con firmeza y caridad grande. Promovió y llevó a cabo diversas actividades respecto a los estudios, el minsiterio pastoral, la predicación y las misiones. Encargado por el capítulo, escribió una nueva biografía de San Francisco, que fue llamada “leyenda mayor”, leyenda en el sentido de que se debía leer en las asambleas de los religiosos, destinada a sustituir todas las precedentes hagiografías.
Hecho cardenal y obispo de Albano, participó en el II Concilio ecuménico de Lion, y fue su mente directiva; murió durante el concilio el 15 de julio de 1274. Sus numerosos escritos de teología, mística, hagiografía y poéticos, unidos a la santidad de su vida, han hecho de San Buenaventura uno de los grandes maestros de la espiritualidad cristiana, y para la Orden Franciscana uno de los intérpretes más profundos del mensaje de San Francisco. La humildad, la doctrina, la espiritualidad de San Buenaventura, su sincero amor a Cristo, dejaron una impronta indeleble en la piedad cristiana de la Edad Media y le merecieron el título de “Doctor Seráfico”.
Es raro encontrar en la historia de la Iglesia un Santo tan rico en todos los campos de la santidad, tan amado en vida, y a través de sus palabras, a lo largo de los siglos. De inteligencia sutil, de palabra fácil y persuasiva, transfunde en su enseñanza el calor de sus convicciones maduradas en la experiencia y en la contemplación, y lleva al amor de Dios, particularmente de Jesús Crucificado. El amor, o mejor, la caridad está en la base de la doctrina bonaventuriana. Estando en la Verna escribió el “Itinerarium mentis in Deum” (Itinerario de la mente hacia Dios).
San Buenaventura murió en Lión durante el Concilio; tenía 53 años. Sepultado en la iglesia de San Francisco de Lión, su cuerpo fue quemado por los hugonotes en mayo de 1562. Sixto V lo proclamó Doctor Seráfico.