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viernes, 9 de diciembre de 2011

Cardenales Cipriani y Erdö presiden celebraciones por el Día de la Inmaculada Concepción


"Seamos más humildes. Que la verdad, la paz y la alegría presidan nuestra vida y con esa humildad vayamos juntos al encuentro de Jesús", exhortó el Cardenal Juan Luis Cipriani durante la Misa que presidió en la Basílica Catedral de Lima por la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, el jueves 08 de diciembre.
En la Santa Misa concelebró el Cardenal Peter Erdö, Visitador Apostólico para el caso de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y Presidente de la Conferencia Episcopal de Europa, a quien el Arzobispo de Lima saludó de manera especial, por unirse a las celebraciones por la Inmaculada Concepción en un gesto de comunión eclesial.
El Cardenal Cipriani recordó con alegría cómo en distintas parte del mundo numerosos fieles reciben el sacramento de la Primera Comunión, la Confirmación; así como ordenaciones sacerdotales. En tal sentido, se destaca que más de cinco mil niños recibieron la Primera Comunión en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, en las diversas parroquias de la Arquidiócesis de Lima.
"En tantos lugares del mundo hoy se realizan la Primera Comunión, la Confirmación, Ordenaciones Sacerdotales, porque cualquier hijo bueno quiere ponerse a la sombra de su madre, la Virgen María".
Por ello, animó a todos los fieles congregados en la Iglesia Primada a seguir el ejemplo de humildad de María.
"¿Quieres ir a Jesús?, acude a María.  Ella aparece en el camino de la conversión y de la purificación para ir al encuentro de su hijo, Jesús, siempre. Llévanos por el camino de la humildad. Mira qué pureza, humildad y franqueza de la Virgen María".
"Seguimos hoy tantas veces engañados en un materialismo que ofrece dinero, éxito, placer y luego viene la tristeza, la violencia, porque nos damos cuenta que nos han engañado", prosiguió.
Finalmente, el Arzobispo de Lima animó a los fieles a rezar el Rosario y a acudir al Sacramento de la Confesión para reconciliarnos con Dios por los errores cometidos.
"Que cada uno en el silencio de su alma y, en tantos rincones del país pueda tener ese momento para rezar el Rosario. Abre tu corazón con ternura, con pureza y verás la luz que ilumina tu hogar, tu vida y propósitos; y cómo esa oscuridad del pecado se va limpiando", señaló.
"¿Por qué nos cuesta pedir perdón en el sacramento de la Reconciliación?, ¿o nos olvidamos de elevar el corazón en la oración cuando sentimos dificultad? No tengamos miedo de abandonarnos en esas manos maravillosas de nuestra Madre", culminó.
Concelebraron también, Monseñor Kevin Randall, Encargado de Negocios de la Nunciatura Apostólica; así como sacerdotes de la Arquidiócesis de Lima. 

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