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RADIO FRANCISCANA

VIDEOS FRANCISCANOS

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lunes, 28 de febrero de 2011

Beato Daniel Brottier, sacerdote


   Nació en La Ferté Saint-Cyr (Francia), su biógrafo no escribió datos de su familia y su niñez, sólo se tienen datos biográficos a partir de su ingreso en el seminario diocesano y al ser ordenado sacerdote. Para evangelizar en África, se unió a los misioneros de la congregación del Espíritu Santo. Enviado a Senegal en 1902, su celo apostólico se volcó en dar a conocer a Cristo entre los paganos. Durante siete años de predicación, enfermó debido a las carencias y el clima africano. Regresó a su país y se dedicó a educar y asistir a niños y jóvenes abandonados. Al estallar la Primera I Guerra Mundial se preguntó: "¿Qué puedo hacer frente a esta barbarie que arrasa con la salud, la vida y la civilización?", la respuesta fue ofrecerse como capellán de los militares. Durante cuatro años de entrega arriesgó la vida.
   Fue esperanza para los soldados y salvación para los moribundos. Los testigos de su trabajo reconocieron su estoicismo y le hicieron digno de la Legión de Honor y la Cruz de Guerra. En 1923, después de la contienda se ocupó de la dirección de la Casa de Huérfanos Aprendices de Auteil, con 175 alumnos Trece años después, antes de su muerte, la población estudiantil aumentó a 1400. Confió el mantenimiento de la obra a la Providencia divina y a la intercesión de santa Teresa del Niño Jesús, y nunca faltó lo necesario en la institución. El padre Brottier destacó por ser hombre de oración y humildad, con dotes de creatividad, iniciativa y capacidad administrativa. Propició la construcción de la Catedral de Dakar (Senegal) y participó en la integración de la Unión Nacional de Excombatientes, obra de beneficio social Durmió en la paz del Señor, en París, y los milagros se suscitaron Juan Pablo II lo beatificó en 1984.

Febrero 28: Beata Antonia de Florencia. Viuda, de la Segunda Orden (1401‑1472). Aprobó su culto Pío IX el 17 de septiembre de 1847.


Antonia nació en Florencia en 1401. Poco se sabe de su infancia. A los 15 años se casó, tuvo un hijo, y estando éste todavía muy pequeño, ella enviudó. Para atender a las necesidades del hijo, aceptó un nuevo matrimonio, con igual fortuna, pues el marido murió pronto. Entonces ella decidió que ni el mundo era para ella, ni ella para el mundo. Y una vez que el hijo pudo valerse por sí mismo, ella entró entre las Hermanas Terciarias Regulares de San Francisco fundadas por la Beata Angelina de Marsciano, que tenían entonces su convento en San Onofre, en Florencia. Desde entonces el convento fue su pobre y durísima familia. Su única ambición era santificarse. Con su forma de vida edificó a sus compañeras y también mereció la estima de sus superiores. Fue enviada a Foligno, al convento de Santa Ana, y luego a Aquila, al convento de Santa Isabel. Aquí tuvo como director espiritual a san Juan de Capistrano, quien, junto con San Bernardino de Siena, promovía la llamada “observancia”.
Antonia sentía la urgencia de una regla más austera, de una pobreza más rígida, de una abnegación más perfecta. Con la aprobación de Nicolás V, y la bendición de San Juan de Capistrano, Vicario general, en 1447 se retiró con doce compañeras al monasterio del Corpus Domini para observar en todo su rigor la primera regla de Santa Clara. San Juan de Capistrano le encomendó la dirección del monasterio para que fuera modelo del nuevo espíritu “observante” también en la Segunda Orden, rama femenina franciscana.
Por muchos años fue superiora modelo, reformadora de las costumbres, ejemplo de virtudes y de obediencia. Sufrió desventuras y calumnias pero no la postraron. Venció sus propias tribulaciones curando las ajenas. Al acercarse la muerte, llamó a sí a sus cohermanas para recomendarles la exacta observancia de la regla y la caridad fraterna. Tenía 71 años cuando murió, el 28 de febrero de 1472. La ciudad de Aquila la veneró como santa desde su muerte.

Juventud Franciscana (JUFRA) se reunió en Cieneguilla


Miembros de la Juventud Franciscana (JUFRA) procedentes de diversas regiones del Perú asistieron el fin de semana a la Asamblea Nacional y Capítulo Electivo realizado en la casa de retiro "Sagrado Corazón de Jesús" en Cieneguilla, Lima.
La reunión se desarrolló en cumplimiento de los acuerdos tomados en el Encuentro Nacional realizado en el mes de septiembre pasado. Asistieron todos los Consejos Regionales Jufras, delegados regionales y equipos de seguimiento regionales.
Estos son los acuerdos de la reunión:
- Se continuará  con las visitas a las diferentes regiones.
- En la formación se recopilará material franciscano para ser distribuido en las diferentes regiones.
- Las regiones se comprometen a apoyar económicamente a su consejo.
- En esta asamblea  no se logro la modificatoria a los estatutos debido a que se necesita mayor tiempo para ser leídos y trabajados.





CONSEJO NACIONAL DE ANIMADORES JUFRA PERU 2011
NOMBRESY APELLIDOS
CARGO
e_mail
CELULAR
1
Miguel Hidalgo Venturo
Animador Nacional
elhidalgo28@hotmail.com
962083786
2
Luis Campos Herrera
Viceanimador Nacional
luisyvi@hotmail.com
964843999
3
Kenedy Luis Isidro Polonio
Secretario
_-taz-_@thedaniex.com
962311066
4
Juri Taquio Troncos
Tesorero
jt469@hotmail.com
962947667
5
Daniel Lozano Alarcon
Formador
antonio_1423@hotmail.com
 -
6
Gabriel Injo Ulloque
Animador Vocacional
spadua_angel@hotmail.com
979316011
7
Martin Bobadilla Cuneo
Mutuas Relaciones OFS
martin_cuneo@hotmail.com
998614788


Marita Ovalle, Kennedy Isidro (secretario), Daniel Lozano, (formador),
Miguel Hidalgo (animador), Padre Abel, Yuri Taquio (ecónomo), Luis Campos
(viceanimador), Gabriel Injo (promotor vocacional), Martín Bobadilla (mutuas relaciones).

Miguel Hidalgo, animador nacional JUFRA, entrevistado por Fr. Abel Pacheco
para el programa radial "Mensajes franciscanos".

"Los jovenes franciscanos tienen también el deber de seguir el camino
trazado por San Francisco de Asís", afirma Fr. Abel.


La reunión de la JUFRA en Cieneguilla fue una ocasión para
intercambiar ideas y opinones constructivas.

Jovenes JUFRA con Yuri Taquio.

sábado, 26 de febrero de 2011

Convocatoria Asamblea Nacional y Capitulo Nacional Electivo Jufra

Desde el 25 hasta el 27 de febrero se realizará la Asamblea Nacional y Capítulo Electivo de la Juventud Franciscana (JUFRA), en cumplimiento de los acuerdos tomados por la asamblea en el Encuentro Nacional realiazdo el 3,4 y 5 de setiembre pasado. La reunión tendrá lugar en la “Casa de Retiro Sagrado Corazón de Jesús” en Cieneguilla.
El objetivo de esta reunión es “Modificar y Aprobar los Estatutos Nacionales”, para lo cual están convocando a todos los Consejos Regionales Jufras, Delegados Regionales y Equipo de Seguimiento Regionales. En las regiones doned no existan estos cargos
podrá asistir el coordinador (a) o delegado de su consejo local de cada Jufra de la región que sea miembro comprometido.

Integrantes de la Juventud Franciscana (JUFRA).

jueves, 24 de febrero de 2011

Comunicado de la Santa Sede sobre la beatificación de Juan Pablo II

El viernes 18 de febrero, la  Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó un comunicado sobre la beatificación del Papa Juan Pablo II, que se llevará a cabo el próximo 01 de mayo. La beatificación del Venerable Siervo de Dios el Papa Juan Pablo II será un gran acontecimiento eclesial, que se desarrollará en cinco momentos:
1.-La vigilia de preparación tendrá lugar la tarde del sábado, 30 de abril (entre las 20,30 y las 21; preparación 21:00-22,30 vigilia) en el Circo Máximo de Roma, y será organizada por la diócesis de Roma, de la que fue obispo el Venerable Siervo de Dios. Presidirá la vigilia el cardenal Agostino Vallini, Vicario General de Su Santidad para la diócesis de Roma, y el Papa Benedicto XVI se unirá a espiritualmente por medio de una conexión en video.
2.-La celebración de la beatificación, el domingo 1 de mayo en la Plaza de San Pedro, comenzará a las 10,00 y será presidida por el Santo Padre. Para participar no hacen falta entradas, pero los agentes de la Seguridad Pública tutelarán el acceso a la plaza y a las zonas adyacentes.
3.-Todos los fieles podrán venerar los restos del nuevo Beato el mismo domingo 1 de mayo, una vez que termine la ceremonia de beatificación. Los restos quedarán expuestos hasta que se agote el flujo de fieles que deseen venerarlos, ante el altar de la Confesión.
4.-La Misa de acción de gracias está programada para el lunes, 2 de mayo, a las 10,30, en la Plaza San Pedro, y será presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado.
5.-La sepultura de los restos del nuevo Beato en la Basílica Vaticana, en la Capilla de San Sebastián, tendrá lugar de forma privada".

Monseñor Tomasi administra sacramentos en Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima


Mons. Adriano Tomasi OFM.
Monseñor Adriano Tomasi, Obispo Auxiliar de Lima administró  los sacramentos de iniciación cristiana a cuarenta jóvenes del Centro Juvenil de Diagnostico y Rehabilitación de Lima. Del mismo modo bendijo y reinauguró la capilla de dicho centro, el domingo 20 de febrero.
De los cuarenta jóvenes, 22 recibieron el bautismo; mientras que 18 recibieron la confirmación.
Durante la homilía, Monseñor Tomasi agradeció a las autoridades del Centro de Rehabilitación Juvenil  (“Maranguita”) por las facilidades para realizar una pintura religiosa que decora el presbiterio de la capilla. “Estamos de fiesta porque estamos bendiciendo y reinaugurando la capilla, que será esperanza para los jóvenes que vienen aquí”, sostuvo.
En ese sentido felicitó a los jóvenes que participaron en la pintura del mural que decora la capilla y comprometió a las autoridades del centro a contribuir con los jóvenes para que desarrollen sus talentos.
En tal sentido, les animó a buscar la esperanza en el Señor, procurando vivir una vida cristiana. “La libertad verdadera está en el corazón de cada uno. Si por este instituto pasan a descubrir la verdadera libertad, entonces habrá valido la pena estar aquí”, exhortó.
“Les felicito mucho, es importante que no se pierda la fe, porque que te ayuda a encontrar al Señor. Recuerden que de todos los amigos, el que no falla es Jesús”, continuó.
Culminada la Santa Misa, un grupo de jóvenes del centro, que participan en los talleres de teatro, hicieron una emotiva representación denominada “Mi vida en cuatro minutos”, en la que ejemplifican su testimonio personal: alegre al inicio, luego sometidos por el pecado (alcohol, drogas, robos, violencia, delincuencia) y finalmente reconciliados y amparados por Jesús, su fuente de esperanza.
Cabe recordar que la Iglesia realiza un esforzado trabajo con los jóvenes del centro, en la denominada “Pastoral de la esperanza” que busca acercar a los jóvenes al Señor.
Participaron de la Santa Misa, el Director del Centro, Lic. Cesar Von; así como Janeth Luna, Gerente General.

martes, 22 de febrero de 2011

Congreso para la defensa de la vida

Este sábado 26 y domingo 27 de febrero en el auditorio de la Parroquia Santa Rosa de Lima (calle almirante Guisse 2150, Lince) se realizará el “Congreso para la defensa de la Vida”, organizado por la Unión Lumen Dei con el respaldo de la Comisión Familia y Vida del Arzobispado de Lima.
La presidenta zonal adjunta femenina de Unión Lumen Dei, Hna. Juana Cabrera Torreblanca LD, informó que el certamen tiene como finalidad dejar ideas claras, en especial a la juventud, sobre el aborto y la dignidad humana. Además se busca capacitar a las personas para que sepan defender la vida y  coordinar con los párrocos, rectores de universidades e institutos la capacitación de jóvenes en este tema.
El ingreso al congreso es gratuito, pero los participantes deben inscribirse en la Av. Salaverry 862 o en el Policlínico Sagrada Familia, Jr. Luzuriaga 190, Jesús María.

PONENCIAS DEL CONGRESO
"La vida humanaa la luz de la encíclica Evangelium vitae de S.S. Juan Pablo II".
"Inicio de la vida", Dra. Martha Mogrovejo.
"Tragedia del aborto" Dra. Maíta García Trovato.
"Síndrome post aborto". Dr. Martín Tantaleán.
"Fecundación in vitro: problemas éticos". Dr. Manuel Quimper.
"Ideología de género", Dr. Luis Solari de la Fuente.

22 de febrero: Santa Margarita de Cortona (1247-1297)


Por María de San Pedro de Alcántara, m.r. (*)

Santa Margarita de Cortona (archimeridabadajoz.org)
El pie descalzo de Francisco de Asís dejó una huella perenne de su paso en 1221 por las plazas de la indómita república cortonense: un convento de frailes menores y una siembra del ideal evangélico que germinará ubérrima, medio siglo después.
La penitente de Toscana no se asomó a la vida en Cortona. Fue en un pueblecito umbro, Laviano, situado en el valle del Chiana, cerca del lago Trasimeno. Aquí, en el calor de una familia labradora, rica en piedad, sonrió por primera vez la hija de Tancredo Bartolomé en el año 1247.
Inocencio IV empuñaba enérgico el timón de la barca de Pedro, resistiendo firme los embates de Federico II, el emperador déspota que trata de imponer su «supremacía» sobre la invicta cátedra papal. Monarca, por otra parte, dotado de brillantísimas cualidades políticas, llamado por algunos «el transformador de su siglo» y que –de haber perdurado– hubiera resultado la más dolorosa sorpresa para el difunto Inocencio III. ¡Quien habría de decirle que aquel joven emperador, entonces obsequioso, protegido y exaltado por él, sería pronto el escándalo de cristianos y el azote de la iglesia de Dios, contra el cual un sucesor suyo, de su mismo nombre, tendría que reunir todo un concilio ecuménico en Lyón!
La primera infancia de Margarita es clara y risueña. La madre, excelente, acierta a inyectarle una sencilla y sólida devoción. «Señor Jesús –repetía la pequeña esta oración aprendida de su madre–, te ruego por la salvación de todos aquellos por quienes quieres que se ruegue.»
Prematuramente se quiebra este discurrir sereno y luminoso; antes de cumplir los siete años, con ojos atemorizados, contempla el ataúd de su madre. En adelante, tendrá que vivir de las reservas depositadas por aquella mujer inolvidable; y aunque, durante cierto tiempo, aquel tesoro parezca enterrado ya para siempre, el recuerdo de los ejemplos maternos no dejará sosegar a Margarita en la abyección, siendo, después, el germen pujante de resurrección a la gracia.
Dos años más tarde, una segunda mujer gobierna despóticamente el débil temperamento de Tancredo. La madrasta, envidiosa, se complace en postergar a la niña. Margarita crece triste, desconfiada, buscando ávida fuera del hogar la felicidad que éste le negaba. A los quince años causa impresión en quienes la contemplan, parece una princesa... Elegante, grácil y flexible, con suaves y soñadoras facciones. Le es precisa, más que nunca, la sombra tutelar materna; pero ella está sola y deseando sacudir el pesado yugo doméstico.
Un día, cuenta ya diecisiete años, se le acerca un caballero de Montepulciano, Guillermo de Pécora, marqués del Monte, con señorío sobre Valiano y Palazzi. Margarita escucha sus palabras de amor y la invitación a seguirle para vivir en sus castillos. Una débil resistencia (es la deshonra lo que se le ofrece) que es vencida con espléndidos regalos y la promesa, ¡ay!, falaz, de matrimonio.
El marqués dispone todo para que la huida permanezca secreta. En el sigilo nocturno rema ansiosamente para, juntos, atravesar el ensanchado cauce del Chiana. Un choque, la barca vuelca. Guillermo a nado consigue salvar a Margarita que, aterida y empapada, piensa si este primer accidente no será un aviso de lo alto. Pero seguirá esquivando, obstinadamente, la luz durante ocho años.
En Montepulciano la rodea el lujo, los halagos de una servidumbre obsequiosa y la lisonja de otros acaricia sus oídos; sin embargo, no es feliz, añora el hogar paterno en donde, si no venturosa, al menos tenía honor. Fluctúa entre la veleidad de romper con el pecado y la debilidad con su pasión; nada logra aquietar esta inquietud, ni la mirada inocente del hijo habido en esta unión ilegítima. «En Montepulciano –dirá más tarde– perdí la honra, la dignidad, la paz; todo, menos la fe». ¡Quién adivinaría esa violenta batalla cuando la veían atravesar las plazas a caballo, espléndida por su gracia, el cabello flotante, amplios vestidos de seda y escarcela de raso a la cintura!
Para acallar, en alguna manera, los gritos de la conciencia, reparte limosnas a manos llenas. Cuando los pobres quieren expresarle su agradecimiento: «No digáis eso –les opone–. Una pecadora como yo no merece esas señales de respeto». Es su temperamento rectilíneo que, lejos de alardear su caída, la deplora como cobardía. Por eso muchas veces huye a la soledad para llorar. «¡Qué bien se puede orar aquí! ¡Qué bien se pueden cantar las alabanzas del Creador! ¡Qué bien se puede hacer penitencia!»
Cosa extraña. Llegó ella misma a predecir su conversión. «No hagáis caso de estas cosas –decía a las amigas envidiosas de su elegancia–, día vendrá en que peregrinaréis para visitar mi sepulcro».
La conversión profetizada llegó inesperadamente. Residían temporalmente en Palazzi. Una mañana el marqués va a visitar las posesiones acompañado de su inseparable lebrel. En el bosque de Petrignano unos hombres armados le cosen a puñaladas y esconden su cuerpo ensangrentado bajo unas ramas. Al segundo día, Margarita advierte la vuelta del perro, que no salta regocijado como otras veces cuando auguraba la inminente llegada de Guillermo. Hoy emite aullidos lastimeros y tira insistente de la falda de su ama como diciendo: «Sígueme». Ella le sigue, apretado el corazón con dolorosos presentimientos. En el bosque, debajo de un roble, frente al cual se detiene el can, hay amañado un montón de ramas. Margarita las separa y, en estado de putrefacción, con horrorosas heridas, reconoce el cadáver.
Como relámpago, siente la sacudida de la gracia. Primero dolor, avivado por el remordimiento; en seguida, la confianza en la misericordia divina. Enérgica, resuelve virar. Nunca es tarde.
El cambio ha de ser tan radical que decide despojarse de todo. Por un momento sube a Montepulciano, cede a los padres de Guillermo todas sus alhajas y tesoros y, cogiendo de la mano a su hijo de siete años, se encamina a Laviano, pobre como había salido, aunque ahora va enriquecida por la experiencia de la desventura que acarrea el pecado.
Pero el hogar paterno no se abre. Una vez más, Tancredo es el débil que cede. Aquella mala mujer es implacable ante el arrepentimiento de la «hija del escándalo», como la llamaba. Desorientada, llena de angustia, Margarita se sienta bajo la higuera que hay en el huerto familiar. ¿Qué hacer? El momento es estratégico, el tentador no deja inactiva su batería de ataque. «Eres hermosa, tienes veinticinco años. Regresa allí y con la riqueza no faltará quien te ame». El combate es violento, pero la gracia sobreabunda y el recuerdo de su madre es pila de energía y decisión. Tu padre terreno te ha abandonado, tu Padre celestial te recibirá. Ve a Cortona y ponte bajo la dirección de los frailes menores.
* * *
Sobre la falda del monte San Gil, cresta del Apenino toscano, Cortona luce orgullosa su autonomía. Dos damas nobles, la condesa Moscari y su nuera, advierten que junto a la puerta de la ciudad se detiene indecisa una forastera triste, acompañada de un niño de corta edad. Con palabras de sincera caridad se ofrecen para ayudarla; la convertida muestra su corazón dolorido a estos otros tan acogedores.
Está decidido: ellas la protegerán, se encargarán de la educación del pequeño (luego franciscano), y, ahora, la encaminan al padre Giunta Bevegnati, admirado por su virtud y prudencia.
Este padre será el primer historiador de la Santa a cuya descripción precisarán ir a documentarse todos los posteriores. Pero más que su biógrafo, será el director experimentado que sabrá guiar su espíritu ardoroso, por la penitencia reparadora y la confianza, hasta el ápice de la unión consumada.
Desde junio de 1276 pertenece a la Tercera Orden Seráfica. Al principio los frailes menores diferían el atender sus peticiones de ingreso, como exigiéndole pruebas durables de su conversión. Un día pone Margarita tal acento en su súplica que los religiosos no demoran más en entregarle las insignias terciarias: túnica gris, cordón y velo.
Si la vida que lleva resulta admirable por su austeridad y penitencia, resplandece con mayor lustre aún por el ejercicio de la caridad, por la serenidad de su espíritu y por la radiante confianza en el perdón divino. Gusta acercarse a los pobres, y cuidar a los enfermos. Pero con quien más derrocha sus tesoros afectivos es con las mujeres que se hallan en el trance sublime de ser madres; la Santa las asiste y las vela, aceptando después, gustosa, el actuar de madrina en el bautismo. Así se lo requerían todas las familias cortonenses. Recordando aquello, es invocada hoy con especial confianza por las parturientas; sintiéndose éstas seguras bajo la protección de quien, además de haber sido madre, dio lo mejor de su amor y desvelos a las que estaban próximas a serlo.
Como vemos, la santidad de nuestra protagonista es suave y simpática, calcada en la de su seráfico Padre.
Asombra la rehabilitación de la gracia en esta pecadora. De una mujer degradada surge un ser angélico que gusta experimentalmente de las efusiones de los dones místicos más insólitos. El mismo Jesús le dio la clave de este misterio: He dispuesto que seas como una red para los pecadores. Quiero que el ejemplo de tu conversión predique la esperanza a los pecadores desesperados. Quiero que se convenzan los siglos venideros de que siempre estoy dispuesto a abrir los brazos de mi misericordia al hijo pródigo que, sincero, se vuelve a mí. Y continuó: Ama y respeta a todas las criaturas y no desprecies a ninguna.
Un día, en la célebre iglesia de San Francisco, tan frecuentada por ella, ve cómo se abren los labios del Crucificado para preguntarle: ¡Qué quieres, pobre pecadora mía? La respuesta es inmediata: «Yo no quiero ni busco sino a Ti».
Durante varios días resuenan en sus oídos, con cierto dejo de temor, el «pobre pecadora mía». «¿Me habrá perdonado Dios todos mis pecados...?» Y, la «nueva Magdalena», la que, con la penitencia, rompe continuamente el alabastro –antes manchado– de su cuerpo en perfume de reparación; la que, según ella, «amo tanto a Dios que tan grande fue su misericordia en perdonarme mucho, que ya nada me separará jamás de él»; ésta, oye palabras absolutorias semejantes a las que percibió su modelo: Yo, Hijo del Padre Eterno y tu salvador, crucificado por ti, te absuelvo de tus pecados que has cometido hasta hoy. La calma habitual vuelve a renacer; nunca más fallará su humilde seguridad en el perdón. Escucha también las palabras más deseadas, esas que los místicos llaman «locuciones substanciales», porque obran lo que significan. Hija mía, y Margarita experimenta que se le infunde el espíritu filial, desbordando su gratitud. «¡Oh bondad infinita de mi Dios! ¡Oh día prometido por Cristo y esperado con impaciencia! ¡Jesús me ha llamado hija suya!», era el 27 de diciembre de 1276. Pocos días después otra «locución», Esposa mía, consuma el matrimonio espiritual. Como consecuencia se establece una íntima y sabrosa comunicación de bienes, como de esposo a esposa; su alma goza un sentimiento sobrenatural y permanente de la presencia experimental de Dios y de su unión con él. Glorifícame y yo te glorificaré; ámame y yo te amaré; interésate por mis cosas y yo me interesaré por las tuyas. Una mañana, después de comulgar, la gracia la impulsa a un acto de fe espontáneo y profundo, inspirado en el de Simón Pedro, «Tú eres, oh Cristo, el Hijo de Dios vivo.» Y tú –replicó el Verbo humanado– te declaro que eres mi esposa.
Santa Margarita de Cortona es considerada como una de las precursoras de la devoción al Sagrado Corazón. En la oración le fue descubierta la llaga abierta del costado, refulgente de luz. La contemplativa fija en ella su ansiosa mirada y descubre al corazón, fuente inagotable de vida. Sus grandes amores son la Eucaristía, la cruz y María Santísima.
Dios la asiste también con la virtud de hacer milagros.
* * *
Las gracias místicas alientan su actividad, al par que la constituyen contemplativa. En 1286 funda un hospital y unas nuevas terciarias para asistirlo, «las Hermanas pobrecitas», aprobadas por el obispo de Arezzo, que «tenían por regla la Tercera Orden, el velo por reja y el hospital por claustro». Es la primera institución social de este género que nos presenta la Edad Media.
Pocos años después su espíritu vibra por los intereses de la cristiandad. El momento es grave, los musulmanes atenazan a los pueblos cristianos (mutuamente divididos), desplegando una amplia media luna que se extiende desde Argel hasta Constantinopla, incluyendo el corazón de los Santos Lugares, cuya liberación es preocupación constante de los Papas. Por entonces se quiere organizar una segunda cruzada, y la humilde penitente aporta a esta gran causa su oración y su limitada influencia, exhortando a los de Cortona a adherirse a esta empresa que aún tardará en ser realidad.
En 1297 está gravemente enferma. Entre nostalgias de cielo y los ardores de su reuma, recibe el 3 de enero el anuncio preciso de su próxima partida. «Enjuga tus lágrimas, Margarita. Al despuntar el alba del 22 de febrero volarás a las mansiones de los escogidos, donde la divina misericordia te reserva un puesto de honor.» La alegría invade su alma estos días de espera. Toda Cortona acude para recoger su testamento. Este es claro y optimista, eco de su confianza en el amor: «El camino de la salvación es fácil; basta amar».
Se vuelve al padre Giunta y le reclama con voz apagada: «Padre, mostradme los tesoros de las páginas sagradas, habladme de Dios, habladme de Jesús. La Sagrada Escritura es luz para mi espíritu, fuerza para mi voluntad, licor embriagador para mi alma que olvida entonces los sufrimientos de este pobre cuerpo».
El 22, como le fue anunciado, se desmorona la cárcel terrestre, y, libre, vuela a las bodas eternas. «Dios mío, te amo», fue su postrer suspiro. Tenía cincuenta años.
Junto a su tumba se multiplican los milagros. En su honor se levanta una basílica, exhortando los obispos vecinos la peregrinación a ella. En 1515, el mismo sucesor de Pedro, León X, se postra ante su sepulcro y permite la celebración de su fiesta en determinadas diócesis. Urbano VIII extiende este privilegio a toda la Orden franciscana. Clemente IX inscribe el nombre de la bienaventurada en el martirologio. Finalmente, Benedicto XIII, el 16 de mayo de 1728, promulga el decreto de su canonización. Momentos antes de emitir su juicio infalible traza un paralelo entre la penitente de Magdala y la de Cortona: ambas escucharon idénticas palabras de perdón porque habían derramado las mismas lágrimas de amor.

(*) María de San Pedro de Alcántara, M.R., Santa Margarita de Cortona, en Año Cristiano, Tomo I, Madrid, Ed. Católica (BAC 182), 1959, pp. 415-421. 

Febrero 22: San Buenaventura de Meaco, Mártir japonés, Terciario Franciscano († 1597). Canonizado el 8 de junio de 1862 por Pío IX.


Buenaventura nació en Meaco de padre cristiano y madre pagana. Bautizado niño, pero luego, presionado por la madre, volvió al culto pagano y se hizo bonzo. Durante veinte años vivió disolutamente, sin hacer caso a los reclamos de su conciencia. Cuando llegaron los franciscanos de Filipinas a Meaco, conocieron la triste historia del bonzo que había apostatado de la fe cristiana. Ellos le hicieron ver el error en que estaba y su pecado de apostasía tan vivamente, que él, postrándose por tierra pidió perdón a Dios y a los hermanos la gracia de ser readmitido en la Iglesia católica.
Al domingo siguiente, estando llena de fieles la iglesia de Santa María de los Angeles, compareció delante de todos, vestido de sayal, con ceniza en la cabeza y con una soga al cuello. Pidió perdón del escándalo dado por tantos años, abjuró de sus errores y como prueba de su arrepentimiento pidió ser admitido a vestir el hábito de la Tercera Orden franciscana. Como señal de su conversión quiso llamarse Buenaventura. Así como el Doctor San Buenaventura fue para la Orden seráfica y para la Iglesia una “buena ventura”, así el nuevo Buenaventura debía serlo para la naciente Iglesia y para todo el Japón.
Desde aquel momento no se separó de los misioneros franciscanos, sino que les servía continuamente en todo lo que se ocurría, especialmente como catequista. Fue arrestado con ellos: en la plaza de la ciudad le cortaron un pedazo de la oreja izquierda, luego en una carreta fue llevado con los demás a Sakai, luego a Nagasaki, donde fue crucificado y atravesado por las lanzas de los verdugos el 5 de febrero de 1597. Durante el viaje aprovechó una parada para escribir dos cartas, una a su padre y otra a su madre y a sus parientes: en la primera exhorta a su padre a vivir como verdadero cristiano y a la madre a hacerse cristiana; en la segunda reclama la atención de su madre y de sus parientes sobre el hecho de que los Cami y los Fotoki por ellos venerados son solamente personas humanas y que nadie podrá encontrar la salvación sin entrar en la Iglesia de Cristo.

Tomado de: "Un Santo al giorno", de Fr. Giuliano Ferrini O.F.M.
Edizioni Francescane - Convento Osservanza
Viale Osservanza ,198 - Tel. 0547.611200 / 47023 CESENA (Forli)
 Traducción del italiano, actualización y adaptación: Fray José Guillermo Ramírez G. OFM / Moñitos, Córdoba, Colombia S.A. 1999
Santa María de los Angeles, Asís Italia 2000

lunes, 21 de febrero de 2011

Instantáneas fotográficas del Capítulo Nacional Electivo de la OFS

Con alegría franciscana y siguiendo "las huellas del caudillo enamorado" San Francisco de Asís, los miembros de la OFS llegaron desde diversas regiones del Perú para el Capítulo Nacional Electivo del CONOFS.

Nueva directiva del Consejo Nacional de la Orden Franciscana Seglar



Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM toma el juramento de estilo a los integrantes
del Consejo Nacional de la Orden Franciscana Seglar del Perú.
 

En Capítulo Nacional Electivo de Consejo Nacional de la Orden Franciscana Seglar se realizó del 18 al 20 de febrero en la casa de retiro "Foyer de charité", en Ñaña.
Realizados los comicios, fue elegida como nueva ministra nacional de la OFS la hermana Ana María Raffo. Como viceministro nacional fue elegido el hermano Carlos Ortega.
En este retiro participó el asistente espiritual de la OFS, Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, quien invocó a la nueva directiva a trabajar con ahínco.
Este es el nuevo Consejo Nacional de la Orden Franciscano Seglar (CNOFS):

CONSEJO DE LA FRATERNIDAD NACIONAL OFS DEL PERÚ
Cargo
Nombre
Región   de   origen
1.- Ministra Nacional
Ana María Raffo Laos
Sur Medio
2.- Viceministro Nacional
Carlos Ortega
Centro
3.- Secretaria
Marita Ovalle Pomar
Lima Callao
4.- Formadora
Rebeca Bedoya
Lima Callao
5.- Mutuas Relaciones OFS Jufra
Martín Bobadilla Cúneo
Lima Callao
6.- Tesorera
Clelia Punín de Fernández
Lima Callao
7.- Promotor Vocacional
Jorge Dorregaray Monge
Sur Medio



Hermana Gloria Vera, ministra nacional saliente, felicitó
a la nueva directiva de la OFS.


Inauguración de la asamblea nacional de la OFS.
  

Juan Pellón;  María Martha Vivanco (ministra CROFS Lima-Callao); Consuelo Q. de Núñez (Chelito, quie presidió el capítulo electivo); P. Abel Pacheco Sánchez (asistente espiritual OFM para la OFS), y Beatríz Omonte (Mutuas relaciones OFS-JUFRA del CROFS Lima-Callo)


Momentos previos a la Santa Misa.


Padre Abel Pacheco Sánchez OFM, asistente nacional OFS-JUFRA.


P. Amando Trujillo Cano TOR (asistente espiritual de la OFS en todo el mundo) y Consuelo Q. de Núñez (consejera internacional de la IFS para el habla hispana).


Consuelo Q. de Núñez, "Chelito", presidió el capítulo electivo.

Inicio de la misa de clausura del retiro de la OFS en Ñaña