Buscar en la Página

RADIO FRANCISCANA

VIDEOS FRANCISCANOS

Loading...

domingo, 17 de junio de 2012

REFLEXION SOBRE LA ORACION DEL PADRE NUESTRO

¿Entiende lo que quiere decir esta oración?



HOMBRE: “Padre nuestro que estás en los cielos…”

DIOS: ¿Si? Estoy aquí…

HOMBRE: ¡Por favor, no me interrumpa, estoy rezando!

DIOS: ¡Pero tú me llamaste!

HOMBRE: ¿Llame? Yo no llame a nadie.

Estoy rezando…”Padre Nuestro que estás en los cielos…”

DIOS: ¿Ves? Lo haces de nuevo.

HOMBRE: ¿Hago qué?

DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste Padre nuestro que estás en los cielos…Yo te conteste. Estoy aquí.

¿Cómo te puedo ayudar?

HOMBRE: Pero yo no quise decir eso. Yo estoy rezando. Rezo el Padre Nuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como si fuese un deber, y no me siento bien hasta cumplirlo.

DIOS: Pero ¿Cómo puedes decir Padre nuestro sin recordar que todos son tus hermanos; cómo puedes decir que estas en los cielos, si tú no sabes que el cielo es la paz, que el cielo es el Amor a todos?

HOMBRE: ¡Oh, realmente, nunca había pensado en eso!

DIOS: Bien, prosigue con tu oración.

HOMBRE: “Santificado sea tu Nombre…”

DIOS: ¡Espera ahí!!! ¿Y qué es lo que quieres decir con eso?

HOMBRE: Quiero decir…Quiero decir, y…no se lo que significa ¿Cómo voy a saber yo? Es parte de la oración, solo eso!!

DIOS: Santificado significa: Digno de respeto, Inmaculado, Sagrado.

HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de esa palabra:

SANTIFICADO.

“Venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como como en el cielo…”

DIOS: ¿Estás hablando en serio?

HOMBRE: ¡Claro! ¿Por qué no?

DIOS: ¿Y qué es lo que haces para que eso suceda?

HOMBRE: ¿Yo que hago? ¡Nada! Es parte de la oración, además de eso, sería bueno que el Señor tuviese el mismo control que tiene en el cielo, también en la tierra.

DIOS: ¿Tengo control sobre ti?

HOMBRE: Bueno, yo… ¡Frecuento la Iglesia!

DIOS: ¡No fue eso lo que yo te pregunte! ¿Qué tal el hecho de lo mal que trtatas a tus hermanos, el mucho tiempo que miras la televisión, los acontecimientos paganos por los que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas?

HOMBRE: ¡¡¡Basta. Por favor. Pare de criticarme!!!

DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que fuese hecha mi voluntad. Si eso fuera a suceder, tiene que ser no solo con aquellos que rezan más que aceptar mi voluntad, aceptar el frio, el sol, la lluvia, la naturaleza, la Comunidad.

HOMBRE: ¡Es verdad, tiene razón Señor! Veo que nunca acepto tu voluntad pues reclamo de todo: Si mandas lluvia, pido sol, si mandas sol te reclamo por el calor. Si mandas frio, continuo reclamando.

Si estoy enfermo, pido salud, pero no cuido de ella.

Dejo de alimentarme o como de mas…!!!

DIOS: ¡Muy bueno es reconocer todo eso!

Vamos a trabajar juntos tu y yo, pero mira, ¡Vamos a tener victorias y derrotas!

¡Me está gustando mucho tu nueva actitud!

HOMBRE: Escucha Señor, preciso terminar ahora.

Esta oración está demorando mucho mucho más de lo que acostumbre a ser. Voy a continuar…”el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy…”

DIOS: ¡¡¡Para ahí!!! ¿Tú me estas pidiendo pan material?

Mi palabra.

Cuando me pidas pan, recuerda a aquellos que no conocen el pan.

Puedes pedirme lo que quieras, mientras que me veas como un padre amoroso.

Estoy interesado en la próxima parte de la oración.

¡Continua¡

HOMBRE: “Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos aquellos que nos han ofendido…”

DIOS: ¿Y tu hermanos desesperado?

HOMBRE: ¿Está viendo? ¡Mire Señor, usted ya me critico varias veces, y ahora me pide que perdone, perdonar algunos de ellos no es fácil,…¡A veces es imposible. Preciso vengarme!

DIOS: Entonces, ¿Y tu oración? ¿Qué quiere decir tu oración?

Tú me llamaste, yo estoy aquí, quiero que salgas de aquí transfigurado, me gusta que tú seas honesto. Porque no es bueno cargar el peso de la ira dentro de ti ¿no crees?

HOMBRE:¡ Encuentro que me iría mejor si me vengase!

DIOS: ¡¡¡NO, NO, NO!!! Va a ser mucho peor!

La venganza no es tan dulce como parece. Piensa en la tristeza que me causaría, piensa en tu tristeza da ahora, piensa en tu tristeza y soledad de después. Es preciso cambiar todo para ti. Solo basta con que tu lo quieras!!!

HOMBRE: ¿Yo puedo? ¿Pero cómo?

DIOS: Perdona a tu hermanos y yo te perdonare a ti y te aliviare.

HOMBRE: Pero Señor, yo no puedo perdonarlos!

DIOS: Entonces… ¡No me pidas perdón!!

HOMBRE: Señor, una vez más…¡Estas en lo cierto!!!

Ya no quiero vengarme, quiero la paz contigo. ¡Está bien! ¡Está bien, yo los perdono a todos, pero ayúdame Señor! ¡Muéstrame el verdadero camino a mis enemigos y a mí!

DIOS: Esto que me pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo!!! Y tu ¿Cómo te estas sintiendo?

HOMBRE: Bien, muy bien!!! Para decirle la verdad, nunca me había sentido así!!! Es tan bueno hablar.

DIOS: También para mi, no terminamos la oración.

Prosigue…

HOMBRE: “Líbranos de caer en la tentación mas líbranos de todo mal…”

DIOS: ¡¡¡Optimo, voy a hacer justamente eso!!!

HOMBRE: ¿Y qué quiere decir con esto?

DIOS: Deja de andar en compañía de personas que llevan a participar de cosas malas, intrigas, injurias que alimentan siempre el odio y la discriminación.

Abandona la maldad, el odio, el desamor, el desapego, muchas cosas que tu sabes. Todo eso te va a librar del camino errado, pero…¡¡¡No uses todo esto como salida de emergencias!!!

HOMBRE: ¡No estoy entendiendo esto último!

DIOS: ¡Claro que entiendes! Tú hiciste eso muchas veces conmigo. Entraste en el error y después corrías a pedirme auxilio.

HOMBRE: Estoy con mucha vergüenza, ¡Perdóname Señor!

DIOS: ¡Claro que te perdono!

Siempre perdono a aquel que está dispuesto a perdonar también. ¡Mas no te olvides! Cuando me llames recuerda nuestra conversación. ¡Medita cada palabra que hemos hablado!! Termina tu oración.

HOMBRE: ¡Terminar? Ah sí,” ¡AMEN!”

DIOS: ¿Y qué quiere decir: AMEN?

HOMBRE: ¿No se?, ¡es el final de la oración!

DIOS: Tú debes decir AMEN, cuando aceptas todo lo que quiero. Cuando con cuerdas con m i voluntad, cuando sigues mis mandamientos. Porque AMEN quiere decir: ¡ASI SEA! Concuerdas con todo lo que oras.

HOMBRE: Señor, ¡MUCHAS GRACIAS, por enseñarme esta oración y…

¡¡¡MUCHAS GRACIAS POR HACRME ENTENDER!!!

DIOS: Yo amo a cada uno de mis hijos, amo más aun a aquellos que quieren salir del error. A aquellos que quieres ser libres de pecado y sobre todo a aquellos que brindan amor a manos llenas!!!

¡TE BENDIGO Y ANDA EN PAZ!!!

HOMBRE: ¡¡¡ Gracias Señor!!! Estoy muy feliz de saber que tu además de mi DIOS…

¡¡¡ERES MI AMIGO!!!







1 comentario:

Anónimo dijo...

Me pareció muy didáctico e ilustrativo el diálogo entre Dios y el Hombre. Muchas veces se repite una oración sin reflexionar sobre el significado de cada palabra; explicado de esta forma, es muy enriquecedor. Gracias.