Buscar en la Página

RADIO FRANCISCANA

VIDEOS FRANCISCANOS

Loading...

miércoles, 15 de agosto de 2012

Oración del sacerdote, por Michel Quoist

De su libro: "Oraciones para rezar en la calle" del sacerdote Michel Quoist

Esta tarde, Señor, estoy solo.
Poco a poco los ruidos en la iglesia se han callado, los fieles se han ido y yo he vuelto a casa, solo.

Yo te lo he dado todo, Señor, pero no es fácil.
Es duro dar su cuerpo:
él querría entregarse a los otros.
Es duro amar a todos sin reservarse nadie.
Es duro estrechar una mano sin querer retenerla.
Es duro recibir secretos sin poder compartirlos.
Es duro sostener a los débiles sin poder apoyarse uno mismo sobre otro...

Pero tú estás conmigo, Señor, por eso heme aquí: He aquí mi cuerpo, he aquí mi corazón, he aquí mi alma.
Dame el ser lo bastante grande para abarcar el mundo, lo bastante fuerte para llevarlo a hombros, lo bastante duro para poder abrazarlo sin intentar guardármelo.
Concédeme el ser tierra de encuentro, pero solo tierra de paso, camino que no conduzca a sí mismo, sino que lleve a ti.
Esta tarde, Señor, mientras todo se calla, yo te vuelvo a decir mi SI, humildemente, solo, Señor, ante Ti en la paz de la tarde.

No hay comentarios: