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RADIO FRANCISCANA

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miércoles, 31 de diciembre de 2014

SALUDOS POR AÑO NUEVO 2015 DE LA MINISTRA REGIONAL OFS LIMA CALLAO

Queridos hermanos:

Paz y Bien

Dentro de unas horas iniciaremos un NUEVO AÑO, un nuevo tiempo que el Señor nos regala, con una misión que hacer, con una obra que realizar, como franciscanos entendemos que todo viene de Dios.
Es un momento para dar GRACIAS al Padre Bueno, 
por el 2014 que se nos va, con todo lo que nos trajo de alegrías, penas, ilusiones, encuentros, sorpresas, tareas, nuevos aprendizajes, recuerdos, saludos, abrazos, sueños, en fin un año de fe, un año de esperanza, un año de fraternidad, en cada una de nuestras comunidades, un año marcado de la presencia del Señor.
Que este año 2015 sea mejor en todos los sentidos y direcciones, mejor espiritualmente que vivamos nuestro carisma, que nos esforcemos, por hacer la voluntad de Dios, que es todo bien, que podamos amar y perdonar a todos, que no hagamos distinciones, que no guardemos resentimientos, un año de mirada limpia, de sonrisa franca, que podamos mirarnos con amor y misericordia como nos ve el Señor.
Que nuestra vida se exitosa, que cumplamos nuestros sueños, haciendo realidad nuestros proyectos, que gocemos de salud física y mental, que nuestros seres queridos permanezcan en la fe y se encuentren bien, que tengamos oportunidad dar al que necesita y de recibir cuando sea necesario, que sepamos decir gracias a quien nos hace bien, y que tengamos presente que todo ese bien viene de Dios que nos ama.
Que podamos trabajar en la construcción del Reinos de Dios, que seamos capaces de difundir su Palabra, pero que nuestras acciones den vida al evangelio, que podamos trabajar en nuestras Parroquias, que nuestra vida en Fraternidad sea la realización de alegría, sencillez, encuentro, acogida, aceptación, perdón y tolerancia, haciendo realidad el nombre de Fraternidad en nuestros grupos franciscanos.
Hermanos que el 2015 sea lleno de la presencia de María, que ella esté presente en cada uno de sus días.



Hermanos y amigos muchas felicidades
Un enorme abrazo a cada uno de ustedes
                                                                                    María Martha Vivanco C
                                                              MINISTRA REGIONAL OFS LIMA Y CALLAO

viernes, 26 de diciembre de 2014

Vocación que no decae: el voluntario de la tercera edad

El voluntariado de adultos mayores puede ir más allá del asistencialismo. Los adultos mayores que practican el voluntariado tiene valor doble: demuestra que para ser voluntario no hay límites y sirven de ejemplo para los más jóvenes.
Sería ideal si el gobierno se involucre en impulsar el voluntariado, especialmente de personas de la tercera edad para fortalecerlo. 
Las municipalidades cuentan por ejemplo con centros integrales de atención al adulto mayor, los llamados CIAM, en los que se imparten talleres variados, podría ser canalizado para las diversas actividades de voluntariado de la población a la que benefician.
En el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) se registran 5,555 voluntarios en el país, quienes pertenecen a 89 organizaciones registradas, aunque no existen estadísticas de cuántas de esas personas son adulto mayores.

En todo caso se trata de vidas mayores entregadas a los demás.
FUENTE: EL COMERCIO PERÚ MES DE DICIEMBRE 2014 

Retiro Franciscano Enero 2015


RETIRO FRANCISCANO 
¡Mi Dios y mi Todo!
La Orden Franciscana Seglar de la Parroquia Virgen de la Familia ubicada en La Campiña - Chorrillos, le invita a pasar 3 días junto a Jesús, María y Francisco el próximo 23, 24 y 25 de Enero 2015
Mayores informes llamando al 987707295 RPC ó al RPM 969801642
"Donde otros ven pobres y ricos, nobles y villanos, sabios o ignorantes, Francisco solo veía Almas Gemelas".

SER "MADRES" DE JESUCRISTO

San Francisco sabe todo lo que dice el Evangelio sobre esto. Vive profundamente esta maternidad espiritual del discípulo cuando escribe la Carta a todos los fieles. Todo el pasaje citado al principio del artículo respira una atmósfera muy mariana y joánica a la vez: «Y sobre todos aquellos y aquellas que cumplan estas cosas y perseveren hasta el fin, se posará el Espíritu del Señor (Is 11,2) y hará en ellos habitación y morada». Estas palabras recuerdan la presencia del Espíritu sobre el Mesías (Is 11,2) y la idea clave de Juan de «permanecer en Dios». También María recibió el Espíritu Santo en vistas al nacimiento del Mesías: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti» (Lc 1,35).
Y san Francisco nos invita asimismo a esa efusión del Espíritu que nos permite alcanzar ese inmenso y rico parentesco con el Padre y el Hijo, en el Espíritu: «Y serán hijos del Padre celestial, cuyas obras realizan (cumplir la voluntad de Dios). Y son esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo. Somos esposos cuando el alma fiel se une, por el Espíritu Santo, a Jesucristo...; madres, cuando lo llevamos en el corazón y en nuestro cuerpopor el amor y por una conciencia pura y sincera; lo damos a luz por las obras santas que deben ser luz para ejemplo de otros».
Todos los momentos de la vida de una madre están, por así decirlo, descritos en este pasaje: la fecundación, la gestación y el parto: «Como primera cosa, el "concepit" (concibió): como María, el hombre debe acoger al Verbo de Dios, aceptarlo en actitud de obediencia creyente y dejarse llevar totalmente de Él. Pero el "concibió" -y este es el segundo momento- debe convertirse en "peperit" (dio a luz): el hombre, obediente y creyente, de nuevo como María, debe dar a luz al Verbo de Dios, darle vida y forma». Por el amor llevaremos en nuestro seno (y, sin duda, «alimentaremos») a Cristo, y mediante nuestras buenas obras lo daremos a luz. En mi opinión, el vértice recae en ese dar a luz y alumbrar a Cristo mediante una vida activa de caridad, lealtad y pureza, más que en el hecho de que Cristo llegue a ser nuestro hijo. Una cosa es afirmar que somos «madres» de Jesucristo dándolo a luz con nuestro amor a los demás, y otra es afirmar que Jesús es nuestro hijo. Yo prefiero mantener el acento sobre los verbos «llevar» y «dar a luz», sin llevar más lejos la comparación.  La fidelidad al Espíritu Santo y la puesta en práctica del amor que llevamos en nuestro interior, es algo que Francisco considera muy importante, pues lo cita en sus escritos cuatro veces. El texto más largo y claro es el de la Regla bulada «Aplíquense, en cambio, a lo que por encima de todo deben anhelar: tener el espíritu del Señor y su santa operación, orar continuamente al Señor con un corazón puro, y tener humildad y paciencia en la persecución y enfermedad, y amar a los que nos persiguen y reprenden y acusan...». La expresión «su santa operación» refleja la acción del Espíritu que nos hace actuar, que nos hace orar , tener paciencia y amar en la persecución.  Esta expresión es traducida por «obras santas». En 2CtaF 53 y en 2 R 10,9, se trata de actos que hay que realizar bajo el influjo del Espíritu; en los otros dos textos, el acento recae sobre la puesta en práctica de la palabra recibida. En todos ellos, está presente en el espíritu de Francisco el ejemplo de María. Según él, el Espíritu reposa sobre todos los fieles, en particular sobre los pobres y los pequeños: «En Dios no hay acepción de personas, y el ministro general de la Religión -que es el Espíritu Santo- se posa igual sobre el pobre y sobre el rico».

[En Selecciones de Franciscanismo, n. 39 (1984) 495-497]. 
Fuente: Gérard Guitton, OFM

miércoles, 24 de diciembre de 2014

El Belén, misterio de amor

Es providencial que la fiesta de la Madre de Jesús se encuentre casi como puerta de entrada a la Navidad, puesto que ella mejor que nadie puede guiarnos a conocer, amar y adorar al Hijo de Dios hecho hombre. Así pues, dejemos que ella nos acompañe; que sus sentimientos nos animen, para que nos preparemos con sinceridad de corazón y apertura de espíritu a reconocer en el Niño de Belén al Hijo de Dios que vino a la tierra para nuestra redención. Caminemos juntamente con ella en la oración, y acojamos la repetida invitación que la liturgia de Adviento nos dirige a permanecer a la espera, una espera vigilante y alegre, porque el Señor no tardará: viene a librar a su pueblo del pecado. En muchas familias, siguiendo una hermosa y consolidada tradición, inmediatamente después de la fiesta de la Inmaculada se comienza a montar el belén, para revivir juntamente con María los días llenos de conmoción que precedieron al nacimiento de Jesús. Construir el belén en casa puede ser un modo sencillo, pero eficaz, de presentar la fe para transmitirla a los hijos.

El belén nos ayuda a contemplar el misterio del amor de Dios, que se reveló en la pobreza y en la sencillez de la cueva de Belén. San Francisco de Asís quedó tan prendado del misterio de la Encarnación, que quiso reproducirlo en Greccio con un belén viviente; de este modo inició una larga tradición popular que aún hoy conserva su valor para la evangelización. En efecto, el belén puede ayudarnos a comprender el secreto de la verdadera Navidad, porque habla de la humildad y de la bondad misericordiosa de Cristo, el cual «siendo rico, se hizo pobre» (2 Co 8,9) por nosotros. Su pobreza enriquece a quien la abraza y la Navidad trae alegría y paz a los que, como los pastores de Belén, acogen las palabras del ángel: «Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lc 2,12). Esta sigue siendo la señal, también para nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI. No hay otra Navidad. Como hacía el amado Juan Pablo II, dentro de poco también yo bendeciré las estatuillas del Niño Jesús que los muchachos de Roma colocarán en el belén de su casa. Con este gesto de bendición quisiera invocar la ayuda del Señor a fin de que todas las familias cristianas se preparen para celebrar con fe las próximas fiestas navideñas. Que María nos ayude a entrar en el verdadero espíritu de la Navidad.

martes, 23 de diciembre de 2014

SALUDOS DE LAS CLARISAS CAPUCHINAS

Queridos hermanos Amigos de Nicolás, Paz y bien!,  damos gracias a Dios por cada uno de Uds., por lo que ha hecho en nuestras vidas en este año, en lo personal, familiar, pastoral, laboral, profesional;  y le pedimos que siga obrando para que nuestra FE crezca

Nos unimos en esta NOCHE BUENA en oración por nuestra Iglesia Universal, Papa Francisco, por nuestras familias,  y por tantas personas que ansían a Dios pero NO LO CONOCEN; OREMOS por todos aquellos que estarán HOY más lejos del Señor porque nunca escucharon de él, OREMOS por quienes por estar postrados en hospitales, o privados de su libertad, pasarán estas fiestas solos.






Hermanos, tanto por orar,  
UNIDOS en Jesús, María y José
Sus hermanas Clarisas Capuchinas.

miriamjulia28@gmail.com

SALUDO DE LA MINISTRA DE LOS FRANCISCANOS SEGLARES DE LIMA Y CALLAO POR LA NAVIDAD 2014 Y AÑO NUEVO 2015

Queridos hermanos:
Hoy es Navidad, alegrémonos juntos, en esta fiesta de la Salvación, de la Fraternidad que une al cielo con la tierra, que une a Dios con los hombres, y a los hombres entre sí.  El Dios de todos los tiempos, el Rey del Universo se hace uno de los nuestros e ingresa en la historia humana que se torna en historia de la Salvación.
El Niño de Belén nos trae la Buena Nueva, el amor,  sencillez, la verdad… todo un programa de vida que nos lleva al Padre, que nos conduce al cielo. Jesús el esperado de los tiempos viene a través de una mujer de la tierra, de un ser humano igual que nosotros en todo, pero concebida sin pecado original, María Inmaculada el Sagrario viviente, el Primer Sagrario haciendo posible “El Verbo de Dios se hizo Hombre” “y habitó entre nosotros” misterio maravilloso que asombró a nuestro Padre Francisco por eso Ella es Patrona de nuestra Orden, y  ante ese misterio,  el Seráfico Santo de Asís inició en Grecio la hermosa tradición, que es toda una reflexión, sobre el amor incomparable de Dios a los hombres, Dios que se hace carne y viene en la humildad de un pesebre, rodeado de lo inocente,  aquellos que no maquinan, aquellos que buscan solo el calor, el amor, en su lenguaje sin palabras adoran a su Dios: son  los animales, rodeado también de  los sencillos:  los pastores, los que creen en el anuncio “Gloria a Dios en las alturas y Paz en la tierra a los hombres de Buena voluntad”.
Y nosotros transcurridos algo más de dos mil años, nos ponemos frente al pesebre y meditamos sobre esta dulzura, sobre esta grandeza, de Dios con nosotros, y hacemos Navidad cada vez que realizamos el mensaje de Paz, amor y humildad, que el Niño nos trae y  podemos sentir el reflejo de su amor de su presencia en toda la naturaleza, en todas las manifestaciones de amor que en este  día recibiéremos, recordando siempre que todo nos viene de Él, y que Él es el gran festejado del día, pues “NO HAY NAVIDAD SIN JESÚS” , la Navidad, solo existe cuando está el mensaje que nos trae, cuando meditamos, cuando oramos y cantamos  unidos en familia,  en fraternidad.: “Hoy ha nacido el Salvador”.
Queridos hermanos que Dios hecho Niño en Belén les colme de felicidad  y su presencia sea constante en sus vidas, dejándolo entrar en todas las actividades y realizaciones de sus vida.
Que el Señor bendiga siempre la obra
de sus manos.
Unidos en oración y adoración al Niño Dios. ¡¡FELIZ NAVIDAD!!
Fraternalmente:
María Martha Vivanco    

MINISTRA REGIONAL DE LA OFS DE LIMA Y CALLAO

lunes, 22 de diciembre de 2014

Saludo Navideño

El Archivo San Francisco de Lima les hace extensivo el saludo por la Natividad de Jesús a toda la familia franciscana y público general, deseándoles paz, armonía y amor en familia.

domingo, 21 de diciembre de 2014

AMOR PERDIDO.-REFLEXIÓN

Si en este mundo, cuando una persona está enamorada de otra y ésta no le corresponde, se llega a los más graves extremos de tristeza, amargura e incluso a la locura misma, ¿qué será cuando un alma vea la Belleza infinita de Dios, que es el Amor mismo, y sea apartada de Él para siempre en el infierno, o por mucho tiempo en el Purgatorio?
Si en este mundo es tan fuerte el amor, que hace que nos enfermemos cuando la persona amada no nos ama, o por algún motivo no podemos estar con ella, ¡qué tremendo será el perder para siempre el amor de Dios y para el cual fuimos creados!
Pero no sólo se sufre en el infierno, sino que también en el Purgatorio se padecen penas pero de amor, porque entrevisto Dios en el juicio particular, el alma es separada de Él por un tiempo, que a veces puede llegar a ser de siglos y milenios.
Estas cosas las puede entender, aunque sea sólo un poco, quien ha amado mucho a alguien y por algún motivo no fue correspondido o no pudo concretar la unión con esa persona amada.
¡Cuánto se sufre esperando una llamada telefónica, una carta, un encuentro, que nunca llegan! Y eso mismo ocurre por ejemplo con las Almas del Purgatorio, que esperan ver a Dios, saber de Él, un detalle de su amor, pero muchas veces nadie se las da, porque los que vivimos en el mundo nos olvidamos de las almas que padecen en el Purgatorio y no las socorremos con oraciones y sufragios.
Si cuando uno ama fuertemente a alguien y no puede conseguir a esa persona, se llega a las más graves consecuencias como por ejemplo la locura, intentemos entender un poco lo que será la pérdida de Dios para las almas, tanto las que están en el Purgatorio, o muchísimo, infinitamente peor, las que están para siempre en el infierno.
Estamos a tiempo. Dios nos ama infinitamente y todavía nos espera, porque quiere estrecharnos a su pecho como a esposa amadísima. Basta que no pongamos obstáculos en nuestra vida, sino que cumplamos los Mandamientos y hagamos buenas obras para evitar el infierno, y también lo más posible el Purgatorio.
Pensemos en estas cosas y recordemos que lo que Dios quiere de nosotros es nuestro corazón, nuestro amor. Porque Él lo tiene todo, pero no tiene nuestro corazón, ¡y lo quiere! No regateemos con Él porque nos conviene entregárselo. ¿Acaso no le entregaríamos nuestro corazón a la persona amada, por la que nos desvelamos y por la que haríamos las más grandes hazañas para conquistarla? Bueno, Dios se merece mucho más, se merece que hagamos “locuras” por Él y por la salvación de las almas, porque Él es el Amor y fuimos creados para gozarle eternamente.

LA NAVIDAD DEL SEÑOR ESTÁ CERCA

De los sermones de san Máximo de Turín (Sermón 61a)
Hermanos, aunque yo callara, el tiempo nos advierte que la Navidad de Cristo, el Señor, está cerca, pues la misma brevedad de los días se adelanta a mi predicación. El mundo con sus mismas angustias nos está indicando la inminencia de algo que lo mejorará, y desea, con impaciente espera, que el resplandor de un sol más espléndido ilumine sus tinieblas. Pues mientras este sol, y teniendo en cuenta la brevedad de las horas, teme que su curso se esté acabando, indica que abriga cierta esperanza de que su ciclo anual sufra una transformación. Esta expectación de la criatura nos persuade también a nosotros a esperar que el nacimiento de Cristo, nuevo sol, ilumine las tinieblas de nuestros pecados; a desear que el sol de justicia disipe, con la fuerza de su nacimiento, la densa niebla de nuestras culpas; a pedir que no consienta que el curso de nuestra vida se cierre con una trágica brevedad, sino más bien se prolongue gracias a su poder. Así pues, ya que hemos llegado a conocer la Navidad del Señor incluso por las indicaciones que el mundo nos ofrece, hagamos también nosotros lo que acostumbra a hacer el mundo: como en ese día el mundo empieza a incrementar la duración de su luz, también nosotros ensanchemos las lindes de nuestra justicia; y al igual que la claridad de ese día es común a ricos y pobres, sea también una nuestra liberalidad para con los indigentes y peregrinos; y del mismo modo que el mundo comienza en esa fecha a disminuir la oscuridad de sus noches, amputemos nosotros las tinieblas de nuestra avaricia.
Estando, hermanos, a punto de celebrar la Navidad del Señor, vistámonos con puras y nítidas vestiduras. Hablo de las vestiduras del alma, no del cuerpo. Adornémonos no con vestidos de seda, sino con obras preciosas. Los vestidos suntuosos pueden cubrir los miembros, pero son incapaces de adornar la conciencia, si bien es cierto que ir impecablemente vestido mientras se procede con sentimientos corrompidos es vergüenza mucho más odiosa. Por tanto, adornemos antes el afecto del hombre interior, para que el vestido del hombre exterior esté igualmente adornado; limpiemos las manchas espirituales, para que nuestros vestidos sean resplandecientes. De nada sirve ir espléndidamente vestidos si la infamia mancilla el alma. Cuando la conciencia está en tinieblas, el cuerpo entero estará a oscuras. Tenemos un poderoso detergente para limpiar las manchas de la conciencia. Está escrito en efecto: Dad limosna y lo tendréis todo limpio. Buen mandato éste de la limosna: trabajan las manos y queda limpio el corazón.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA CELEBRACIÓN DE LA XLVIII JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

1 de Enero de 2015

NO ESCLAVOS, SINO HERMANOS
1. Al comienzo de un nuevo año, que recibimos como una gracia y un don de Dios a la humanidad, deseo dirigir a cada hombre y mujer, así como a los pueblos y naciones del mundo, a los jefes de Estado y de Gobierno, y a los líderes de las diferentes religiones, mis mejores deseos de paz, que acompaño con mis oraciones por el fin de las guerras, los conflictos y los muchos de sufrimientos causados por el hombre o por antiguas y nuevas epidemias, así como por los devastadores efectos de los desastres naturales. Rezo de modo especial para que, respondiendo a nuestra común vocación de colaborar con Dios y con todos los hombres de buena voluntad en la promoción de la concordia y la paz en el mundo, resistamos a la tentación de comportarnos de un modo indigno de nuestra humanidad.
En el mensaje para el 1 de enero pasado, señalé que del «deseo de una vida plena… forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer».[1] Siendo el hombre un ser relacional, destinado a realizarse en un contexto de relaciones interpersonales inspiradas por la justicia y la caridad, es esencial que para su desarrollo se reconozca y respete su dignidad, libertad y autonomía. Por desgracia, el flagelo cada vez más generalizado de la explotación del hombre por parte del hombre daña seriamente la vida de comunión y la llamada a estrechar relaciones interpersonales marcadas por el respeto, la justicia y la caridad.Este fenómeno abominable, que pisotea los derechos fundamentales de los demás y aniquila su libertad y dignidad, adquiere múltiples formas sobre las que deseo hacer una breve reflexión, de modo que, a la luz de la Palabra de Dios, consideremos a todos los hombres «no esclavos, sino hermanos».
A la escucha del proyecto de Dios sobre la humanidad
2. El tema que he elegido para este mensaje recuerda la carta de san Pablo a Filemón, en la que le pide que reciba a Onésimo, antiguo esclavo de Filemón y que después se hizo cristiano, mereciendo por eso, según Pablo, que sea considerado como un hermano. Así escribe el Apóstol de las gentes: «Quizá se apartó de ti por breve tiempo para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido» (Flm 15-16). Onésimo se convirtió en hermano de Filemón al hacerse cristiano. Así, la conversión a Cristo, el comienzo de una vida de discipulado en Cristo, constituye un nuevo nacimiento (cf. 2 Co 5,17; 1 P 1,3) que regenera la fraternidad como vínculo fundante de la vida familiar y base de la vida social.
En el libro del Génesis, leemos que Dios creó al hombre, varón y hembra, y los bendijo, para que crecieran y se multiplicaran (cf. 1,27-28): Hizo que Adán y Eva fueran padres, los cuales, cumpliendo la bendición de Dios de ser fecundos y multiplicarse, concibieron la primera fraternidad, la de Caín y Abel. Caín y Abel eran hermanos, porque vienen del mismo vientre, y por lo tanto tienen el mismo origen, naturaleza y dignidad de sus padres, creados a imagen y semejanza de Dios.
Pero la fraternidad expresa también la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, si bien unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad. Como hermanos y hermanas, todas las personas están por naturaleza relacionadas con las demás, de las que se diferencian pero con las que comparten el mismo origen, naturaleza y dignidad. Gracias a ello la fraternidad crea la red de relaciones fundamentales para la construcción de la familia humana creada por Dios.
Por desgracia, entre la primera creación que narra el libro del Génesis y el nuevo nacimiento en Cristo, que hace de los creyentes hermanos y hermanas del «primogénito entre muchos hermanos» (Rm 8,29), se encuentra la realidad negativa del pecado, que muchas veces interrumpe la fraternidad creatural y deforma continuamente la belleza y nobleza del ser hermanos y hermanas de la misma familia humana. Caín, además de no soportar a su hermano Abel, lo mata por envidia cometiendo el primer fratricidio. «El asesinato de Abel por parte de Caín deja constancia trágicamente del rechazo radical de la vocación a ser hermanos. Su historia (cf. Gn 4,1-16) pone en evidencia la dificultad de la tarea a la que están llamados todos los hombres, vivir unidos, preocupándose los unos de los otros».[2]
También en la historia de la familia de Noé y sus hijos (cf. Gn 9,18-27), la maldad de Cam contra su padre es lo que empuja a Noé a maldecir al hijo irreverente y bendecir a los demás, que sí lo honraban, dando lugar a una desigualdad entre hermanos nacidos del mismo vientre.
En la historia de los orígenes de la familia humana, el pecado de la separación de Dios, de la figura del padre y del hermano, se convierte en una expresión del rechazo de la comunión traduciéndose en la cultura de la esclavitud (cf. Gn 9,25-27), con las consecuencias que ello conlleva y que se perpetúan de generación en generación: rechazo del otro, maltrato de las personas, violación de la dignidad y los derechos fundamentales, la institucionalización de la desigualdad. De ahí la necesidad de convertirse continuamente a la Alianza, consumada por la oblación de Cristo en la cruz, seguros de que «donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia... por Jesucristo» (Rm 5,20.21). Él, el Hijo amado (cf. Mt 3,17), vino a revelar el amor del Padre por la humanidad. El que escucha el evangelio, y responde a la llamada a la conversión, llega a ser en Jesús «hermano y hermana, y madre» (Mt 12,50) y, por tanto, hijo adoptivo de su Padre (cf. Ef 1,5).
No se llega a ser cristiano, hijo del Padre y hermano en Cristo, por una disposición divina autoritativa, sin el concurso de la libertad personal, es decir, sin convertirse libremente a Cristo. El ser hijo de Dios responde al imperativo de la conversión: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo» (Hch 2,38). Todos los que respondieron con la fe y la vida a esta predicación de Pedro entraron en la fraternidad de la primera comunidad cristiana (cf. 1 P 2,17; Hch 1,15.16; 6,3; 15,23): judíos y griegos, esclavos y hombres libres (cf. 1 Co 12,13; Ga 3,28), cuya diversidad de origen y condición social no disminuye la dignidad de cada uno, ni excluye a nadie de la pertenencia al Pueblo de Dios. Por ello, la comunidad cristiana es el lugar de la comunión vivida en el amor entre los hermanos (cf. Rm 12,10; 1 Ts 4,9; Hb 13,1; 1 P 1,22; 2 P 1,7).
Todo esto demuestra cómo la Buena Nueva de Jesucristo, por la que Dios hace «nuevas todas las cosas» (Ap 21,5),[3] también es capaz de redimir las relaciones entre los hombres, incluida aquella entre un esclavo y su amo, destacando lo que ambos tienen en común: la filiación adoptiva y el vínculo de fraternidad en Cristo. El mismo Jesús dijo a sus discípulos: «Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer» (Jn 15,15).
Múltiples rostros de la esclavitud de entonces y de ahora
3. Desde tiempos inmemoriales, las diferentes sociedades humanas conocen el fenómeno del sometimiento del hombre por parte del hombre. Ha habido períodos en la historia humana en que la institución de la esclavitud estaba generalmente aceptada y regulada por el derecho. Éste establecía quién nacía libre, y quién, en cambio, nacía esclavo, y en qué condiciones la persona nacida libre podía perder su libertad u obtenerla de nuevo. En otras palabras, el mismo derecho admitía que algunas personas podían o debían ser consideradas propiedad de otra persona, la cual podía disponer libremente de ellas; el esclavo podía ser vendido y comprado, cedido y adquirido como una mercancía.
Hoy, como resultado de un desarrollo positivo de la conciencia de la humanidad, la esclavitud, crimen de lesa humanidad,[4] está oficialmente abolida en el mundo. El derecho de toda persona a no ser sometida a esclavitud ni a servidumbre está reconocido en el derecho internacional como norma inderogable.
Sin embargo, a pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fenómeno, todavía hay millones de personas –niños, hombres y mujeres de todas las edades– privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud.
Me refiero a tantos trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos de manera formal o informal en todos los sectores, desde el trabajo doméstico al de la agricultura, de la industria manufacturera a la minería, tanto en los países donde la legislación laboral no cumple con las mínimas normas y estándares internacionales, como, aunque de manera ilegal, en aquellos cuya legislación protege a los trabajadores.
Pienso también en las condiciones de vida de muchos emigrantes que, en su dramático viaje, sufren el hambre, se ven privados de la libertad, despojados de sus bienes o de los que se abusa física y sexualmente. En aquellos que, una vez llegados a su destino después de un viaje durísimo y con miedo e inseguridad, son detenidos en condiciones a veces inhumanas. Pienso en los que se ven obligados a la clandestinidad por diferentes motivos sociales, políticos y económicos, y en aquellos que, con el fin de permanecer dentro de la ley, aceptan vivir y trabajar en condiciones inadmisibles, sobre todo cuando las legislaciones nacionales crean o permiten una dependencia estructural del trabajador emigrado con respecto al empleador, como por ejemplo cuando se condiciona la legalidad de la estancia al contrato de trabajo... Sí, pienso en el «trabajo esclavo».
Pienso en las personas obligadas a ejercer la prostitución, entre las que hay muchos menores, y en los esclavos y esclavas sexuales; en las mujeres obligadas a casarse, en aquellas que son vendidas con vistas al matrimonio o en las entregadas en sucesión, a un familiar después de la muerte de su marido, sin tener el derecho de dar o no su consentimiento.
No puedo dejar de pensar en los niños y adultos que son víctimas del tráfico y comercialización para la extracción de órganos, para ser reclutados como soldados, para la mendicidad, para actividades ilegales como la producción o venta de drogas, o para formas encubiertas de adopción internacional.
Pienso finalmente en todos los secuestrados y encerrados en cautividad por grupos terroristas, puestos a su servicio como combatientes o, sobre todo las niñas y mujeres, como esclavas sexuales. Muchos de ellos desaparecen, otros son vendidos varias veces, torturados, mutilados o asesinados.
Algunas causas profundas de la esclavitud
4. Hoy como ayer, en la raíz de la esclavitud se encuentra una concepción de la persona humana que admite el que pueda ser tratada como un objeto. Cuando el pecado corrompe el corazón humano, y lo aleja de su Creador y de sus semejantes, éstos ya no se ven como seres de la misma dignidad, como hermanos y hermanas en la humanidad, sino como objetos. La persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, queda privada de la libertad, mercantilizada, reducida a ser propiedad de otro, con la fuerza, el engaño o la constricción física o psicológica; es tratada como un medio y no como un fin.
Junto a esta causa ontológica –rechazo de la humanidad del otro­– hay otras que ayudan a explicar las formas contemporáneas de la esclavitud. Me refiero en primer lugar a la pobreza, al subdesarrollo y a la exclusión, especialmente cuando se combinan con la falta de acceso a la educación o con una realidad caracterizada por las escasas, por no decir inexistentes, oportunidades de trabajo. Con frecuencia, las víctimas de la trata y de la esclavitud son personas que han buscado una manera de salir de un estado de pobreza extrema, creyendo a menudo en falsas promesas de trabajo, para caer después en manos de redes criminales que trafican con los seres humanos. Estas redes utilizan hábilmente las modernas tecnologías informáticas para embaucar a jóvenes y niños en todas las partes del mundo.
Entre las causas de la esclavitud hay que incluir también la corrupción de quienes están dispuestos a hacer cualquier cosa para enriquecerse. En efecto, la esclavitud y la trata de personas humanas requieren una complicidad que con mucha frecuencia pasa a través de la corrupción de los intermediarios, de algunos miembros de las fuerzas del orden o de otros agentes estatales, o de diferentes instituciones, civiles y militares. «Esto sucede cuando al centro de un sistema económico está el dios dinero y no el hombre, la persona humana. Sí, en el centro de todo sistema social o económico, tiene que estar la persona, imagen de Dios, creada para que fuera el dominador del universo. Cuando la persona es desplazada y viene el dios dinero sucede esta trastocación de valores».[5]
Otras causas de la esclavitud son los conflictos armados, la violencia, el crimen y el terrorismo. Muchas personas son secuestradas para ser vendidas o reclutadas como combatientes o explotadas sexualmente, mientras que otras se ven obligadas a emigrar, dejando todo lo que poseen: tierra, hogar, propiedades, e incluso la familia. Éstas últimas se ven empujadas a buscar una alternativa a esas terribles condiciones aun a costa de su propia dignidad y supervivencia, con el riesgo de entrar de ese modo en ese círculo vicioso que las convierte en víctimas de la miseria, la corrupción y sus consecuencias perniciosas.
Compromiso común para derrotar la esclavitud
5. Con frecuencia, cuando observamos el fenómeno de la trata de personas, del tráfico ilegal de los emigrantes y de otras formas conocidas y desconocidas de la esclavitud, tenemos la impresión de que todo esto tiene lugar bajo la indiferencia general.
Aunque por desgracia esto es cierto en gran parte, quisiera mencionar el gran trabajo silencioso que muchas congregaciones religiosas, especialmente femeninas, realizan desde hace muchos años en favor de las víctimas. Estos Institutos trabajan en contextos difíciles, a veces dominados por la violencia, tratando de romper las cadenas invisibles que tienen encadenadas a las víctimas a sus traficantes y explotadores; cadenas cuyos eslabones están hechos de sutiles mecanismos psicológicos, que convierten a las víctimas en dependientes de sus verdugos, a través del chantaje y la amenaza, a ellos y a sus seres queridos, pero también a través de medios materiales, como la confiscación de documentos de identidad y la violencia física. La actividad de las congregaciones religiosas se estructura principalmente en torno a tres acciones: la asistencia a las víctimas, su rehabilitación bajo el aspecto psicológico y formativo, y su reinserción en la sociedad de destino o de origen.
Este inmenso trabajo, que requiere coraje, paciencia y perseverancia, merece el aprecio de toda la Iglesia y de la sociedad. Pero, naturalmente, por sí solo no es suficiente para poner fin al flagelo de la explotación de la persona humana. Se requiere también un triple compromiso a nivel institucional de prevención, protección de las víctimas y persecución judicial contra los responsables. Además, como las organizaciones criminales utilizan redes globales para lograr sus objetivos, la acción para derrotar a este fenómeno requiere un esfuerzo conjunto y también global por parte de los diferentes agentes que conforman la sociedad.
Los Estados deben vigilar para que su legislación nacional en materia de migración, trabajo, adopciones, deslocalización de empresas y comercialización de los productos elaborados mediante la explotación del trabajo, respete la dignidad de la persona. Se necesitan leyes justas, centradas en la persona humana, que defiendan sus derechos fundamentales y los restablezcan cuando son pisoteados, rehabilitando a la víctima y garantizando su integridad, así como mecanismos de seguridad eficaces para controlar la aplicación correcta de estas normas, que no dejen espacio a la corrupción y la impunidad. Es preciso que se reconozca también el papel de la mujer en la sociedad, trabajando también en el plano cultural y de la comunicación para obtener los resultados deseados.
Las organizaciones intergubernamentales, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, están llamadas a implementar iniciativas coordinadas para luchar contra las redes transnacionales del crimen organizado que gestionan la trata de personas y el tráfico ilegal de emigrantes. Es necesaria una cooperación en diferentes niveles, que incluya a las instituciones nacionales e internacionales, así como a las organizaciones de la sociedad civil y del mundo empresarial.
Las empresas,[6] en efecto, tienen el deber de garantizar a sus empleados condiciones de trabajo dignas y salarios adecuados, pero también han de vigilar para que no se produzcan en las cadenas de distribución formas de servidumbre o trata de personas. A la responsabilidad social de la empresa hay que unir la responsabilidad social del consumidor. Pues cada persona debe ser consciente de que «comprar es siempre un acto moral, además de económico».[7]
Las organizaciones de la sociedad civil, por su parte, tienen la tarea de sensibilizar y estimular las conciencias acerca de las medidas necesarias para combatir y erradicar la cultura de la esclavitud.
En los últimos años, la Santa Sede, acogiendo el grito de dolor de las víctimas de la trata de personas y la voz de las congregaciones religiosas que las acompañan hacia su liberación, ha multiplicado los llamamientos a la comunidad internacional para que los diversos actores unan sus esfuerzos y cooperen para poner fin a esta plaga.[8] Además, se han organizado algunos encuentros con el fin de dar visibilidad al fenómeno de la trata de personas y facilitar la colaboración entre los diferentes agentes, incluidos expertos del mundo académico y de las organizaciones internacionales, organismos policiales de los diferentes países de origen, tránsito y destino de los migrantes, así como representantes de grupos eclesiales que trabajan por las víctimas. Espero que estos esfuerzos continúen y se redoblen en los próximos años.
Globalizar la fraternidad, no la esclavitud ni la indiferencia
6. En su tarea de «anuncio de la verdad del amor de Cristo en la sociedad»,[9] la Iglesia se esfuerza constantemente en las acciones de carácter caritativo partiendo de la verdad sobre el hombre. Tiene la misión de mostrar a todos el camino de la conversión, que lleve a cambiar el modo de ver al prójimo, a reconocer en el otro, sea quien sea, a un hermano y a una hermana en la humanidad; reconocer su dignidad intrínseca en la verdad y libertad, como nos lo muestra la historia de Josefina Bakhita, la santa proveniente de la región de Darfur, en Sudán, secuestrada cuando tenía nueve años por traficantes de esclavos y vendida a dueños feroces. A través de sucesos dolorosos llegó a ser «hija libre de Dios», mediante la fe vivida en la consagración religiosa y en el servicio a los demás, especialmente a los pequeños y débiles. Esta Santa, que vivió entre los siglos XIX y XX, es hoy un testigo ejemplar de esperanza[10] para las numerosas víctimas de la esclavitud y un apoyo en los esfuerzos de todos aquellos que se dedican a luchar contra esta «llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una herida en la carne de Cristo».[11]
En esta perspectiva, deseo invitar a cada uno, según su puesto y responsabilidades, a realizar gestos de fraternidad con los que se encuentran en un estado de sometimiento. Preguntémonos, tanto comunitaria como personalmente, cómo nos sentimos interpelados cuando encontramos o tratamos en la vida cotidiana con víctimas de la trata de personas, o cuando tenemos que elegir productos que con probabilidad podrían haber sido realizados mediante la explotación de otras personas. Algunos hacen la vista gorda, ya sea por indiferencia, o porque se desentienden de las preocupaciones diarias, o por razones económicas. Otros, sin embargo, optan por hacer algo positivo, participando en asociaciones civiles o haciendo pequeños gestos cotidianos –que son tan valiosos–, como decir una palabra, un saludo, un «buenos días» o una sonrisa, que no nos cuestan nada, pero que pueden dar esperanza, abrir caminos, cambiar la vida de una persona que vive en la invisibilidad, e incluso cambiar nuestras vidas en relación con esta realidad.
Debemos reconocer que estamos frente a un fenómeno mundial que sobrepasa las competencias de una sola comunidad o nación. Para derrotarlo, se necesita una movilización de una dimensión comparable a la del mismo fenómeno. Por esta razón, hago un llamamiento urgente a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y a todos los que, de lejos o de cerca, incluso en los más altos niveles de las instituciones, son testigos del flagelo de la esclavitud contemporánea, para que no sean cómplices de este mal, para que no aparten los ojos del sufrimiento de sus hermanos y hermanas en humanidad, privados de libertad y dignidad, sino que tengan el valor de tocar la carne sufriente de Cristo,[12] que se hace visible a través de los numerosos rostros de los que él mismo llama «mis hermanos más pequeños» (Mt 25,40.45).
Sabemos que Dios nos pedirá a cada uno de nosotros: ¿Qué has hecho con tu hermano? (cf. Gn 4,9-10). La globalización de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos artífices de una globalización de la solidaridad y de la fraternidad, que les dé esperanza y los haga reanudar con ánimo el camino, a través de los problemas de nuestro tiempo y las nuevas perspectivas que trae consigo, y que Dios pone en nuestras manos.
Vaticano, 8 de diciembre de 2014
FRANCISCO

Navidad Franciscana

La Familia Franciscana del Perú hace extensiva la invitación a toda la Comunidad Franciscana a la celebración de la Navidad Franciscana este domingo 21 de Diciembre en la Capilla del Convento "San Antonio de Padua" en Jesús María a las 5:00 p.m. empezando con la Santa Misa presidida por el Padre Mauro Vallejo, luego a las 6:00 p.m. habrá un compartir Navideño con un Festival de Villancicos.
El Presidente de la Familia Franciscana del Perú, Fray Mauro Vallejo O.F.M. agradece a todas las comunidades su permanencia y espera contar con su fraterna asistencia.

lunes, 15 de diciembre de 2014

CONCIERTO POR NAVIDAD


Día: Jueves 18 de diciembre
Hora: 7:00 p.m.
Lugar: Auditorio del MNAAHP (Plaza Bolívar s/n, Pueblo Libre)
INGRESO LIBRE
A pocos de días para celebrar la Navidad, la Asociación Coral de Egresados de San Marcos dará un concierto de música latinoamericana y villancicos este jueves 18 de diciembre, a las 7:00 p.m. en el auditorio del museo.
Bajo la dirección de la reconocida cantautora Magali Luque, interpretarán canciones como Carnaval Arequipeño (popular), Mama eu quero de Jararaca&Vicente Paiva, Que bonito niño chiquito del siglo XV, Huayno de Navidad de E. Aramburú, entre otras composiciones.
La agrupación
Un concierto y homenaje al maestro Luis Craff, que dirigió el Coro Universitario de San Marcos, el 6 de setiembre de 2013, marcó el inicio de la asociación cuyo objetivo es la promoción y difusión de la música peruana y latinoamericana en el campo del arte coral, es así que han ofrecido recitales en Jauja, Nazca, Chiclayo, Zaña e igualmente participaron en el XII Festival Internacional de Coros en la ciudad del Cusco en setiembre del año 2010.
Han participado en distintos festivales de coros convocados por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Embajada de Nicaragua y otras Instituciones públicas como la Municipalidad de Jesús María.
Se adjunta imagen de la agrupación.

Agradecemos su apoyo en la difusión del evento.

Atentamente,
Oficina de Comunicaciones - Imagen Institucional

Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú

Aquí la lista de ganadores de la rifa del domingo 14 de Diciembre en Radio Santa Rosa

RELACION DE GANADORES DE LA RIFA KERMESS 2014
Cientos de personas se hicieron presentes en la actividad central
 RADIO SANTA ROSA ..BUENAS NUEVAS EN TU VIDA
1.- PREMIO UNA MOTOCICLETA ,  FERMINA VERA LAZO
2.-PREMIO TV DE 32” MAS BLU RAY, JULIA SUELDO CANDIOTTI
3.-PREMIO REFRIGERADORA, OSCAR DONOLA VASQUEZ
4.-PREMIO  JUEGO DE SALA, MARTIN RIOJAS
5.-PREMIO LAVADORA, MANUEL URIBE GARCIA
6.-PREMIO JUEGO DE COMEDOR, MIGUEL RODRIGUEZ
7.-PREMIO COCINA, NERIDA JIMENEZ SAN MARTIN
8.-PREMIO CAJA CHINA  11129
9.-PREMIO MICROONDAS, CINTHIA BUENO ABARCA
10.-PREMIO BICICLETA, ADRIAN PACHAS PEZUO
11.-PREMIO OLLA ARROCERA, BRITHANY VALENTINA RAMOS
12.-PREMIO EXTRACTOR DE JUGOS, JESUS GUZMAN HURTADO
13.-PREMIO CAFETERA ELECTRICA, BLANCA BELLIDO YABAR
14.-PREMIO JUEGO DE OLLAS, BERNABE DURAND VERA
15.-PREMIO VENTILADOR DE PIE, VIOLETA HOLGUIN GUZMAN.


RADIO SANTA ROSA AGRADECE A LOS CIENTOS DE PERSONAS QUE DEGUSTARON NUESTROS SABROSOS PLATOS, JUGARON LA TÓMBOLA Y APOYARON ADQUIRIENDO SUS TICKETS DE LA RIFA KERMESSE, A NOMBRE DE NUESTRO PADRE DIRECTOR JAVIER ABANTO, RECIBAN MUCHAS FELICITACIONES Y QUE NUESTRA PATRONA SANTA ROSA DERRAME BENDICIONES EN SUS HOGARES.

viernes, 12 de diciembre de 2014

ARZOBISPO DE TRUJILO PROPONE LEY SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO Y DEFENSORIA DEL CLIMA

Durante la Reunión de Alto Nivel sobre Desarrollo humano, promovido por la Conferencia Episcopal Peruana, como aporte de la Iglesia Católica a la Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático –COP 20, los obispos provenientes de diversas partes del mundo, dieron su puntos de vista sobre los impactos del cambio climático en los diversos continentes.
Es así, que durante su intervención, el Arzobispo de Trujillo, Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., disertó sobre “La responsabilidad ambiental y climática del hombre de hoy”, en la que propuso la necesidad de contar con una Ley sobre el Cambio Climático en el país, que comprenda los derechos y obligaciones ciudadanas y las responsabilidades de las autoridades gubernamentales. Asimismo, propuso la creación de una Defensoría del Clima que asegure el desarrollo sostenible y el bienestar de la población.
“Ahora en Lima, participamos de la COP 20 que está orientada a elaborar el borrador para un nuevo Acuerdo Global sobre Cambio Climático, que se espera sea adoptado definitivamente en París el 2015. Pero la efectividad de los acuerdos que se tomen y del aparato jurídico que lo acompañe, en última instancia, radica en el compromiso ambiental y climáticamente responsable de todas y cada una de las personas, instituciones, autoridades, gremios, empresas y ciudadanía en general”, dijo.
Por ello, considerando la preocupación que se tiene sobre el cambio climático, Monseñor Miguel Cabrejos propuso la necesidad de contar con una Ley sobre Cambio Climático en el país, en el marco de los compromisos internacionales, que comprenda los derechos y obligaciones ciudadanas, así como las responsabilidades de las autoridades a todo nivel gubernamental; así como la creación de una Defensoría del Clima, cuya misión debe estar focalizada a la seguridad climática y alimentaria, con el fin de asegurar un desarrollo inclusivo, emprendedor y ambientalmente responsable: el desarrollo sostenible implica la protección del ambiente, la mejora económica y el bienestar de la población.
FUENTE: IGLESIACATOLICA.ORG.PE

DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS CATÓLICOS EN LIMA: DE LA COP 20 A LA COP21

Durante la realización de la COP 20 los obispos de diversos países participaron en esta cumbre del cambio climático y emitieron una declaración conjunta que a continuación entregamos íntegro:
Nosotros, obispos católicos de todos los continentes, nos reunimos en Lima con motivo de la realización de la COP20, para unirnos a los esfuerzos de los líderes mundiales en su labor hacia Paris 2015, donde debe firmarse un acuerdo justo y legalmente vinculante sobre el clima. 
En fidelidad a la opción evangélica por los pobres, trabajamos muy cercanamente con las comunidades más vulnerables y excluidas y no podemos estar ajenos a los problemas del clima que les están afectando.
Nuestro mensaje a los líderes mundiales y a todas las personas de buena voluntad se basa en la experiencia y sufrimiento de las comunidades pobres. 
La Humanidad en el planeta Tierra está llamada a vivir en equidad, justicia, dignidad, paz y armonía, en medio del orden de la creación. La humanidad está llamada a tratar respetuosamente el orden de la creación que tiene un valor en sí misma. Nosotros, obispos católicos, reconocemos a la atmosfera, los bosques tropicales, los océanos y las tierras agrícolas como bienes comunes que requieren nuestro cuidado.
FUENTE: IGLESIACATOLICA.ORG.PE

martes, 9 de diciembre de 2014

Invitación de la Archicofradía de la Purísima

La Archicofradía de la Purísima fue fundada en la Iglesia del Convento de San Francisco de Jesús de Lima y reconocida canónicamente por Bula de su Santidad el Papa Gregorio XIII, expedida en Roma el 12 de Mayo de 1578; tiene el agrado de invitar a Ud., al solemne culto en honor a la Santísima virgen Purísima en su Inmaculada Concepción, Patrona de la Archicofradía y de la Venerable Orden Franciscana, que se celebrará entre otras actividades con las Honras Generales y Particulares el día sábado 13 del mes de Diciembre a las 11 de la mañana en el Santuario del Milagro. Se celebrará Misa de Honras Generales por todos los hermanos fallecidos.
Confiando en al reconocida devoción de usted por la Santísima Virgen Purísima, esperamos se sirvan concurrir a la ceremonia programada para el día 13 de Diciembre.




lunes, 8 de diciembre de 2014

Historia de la Purísima Inmaculada Concepción de María

La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción. 
Como demostraremos, esta doctrina es de origen apostólico, aunque el dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus.
"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."
(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)
La Concepción: Es el momento en el cual Dios crea el alma y la infunde en la materia orgánica procedente de los padres. La concepción es el momento en que comienza la vida humana.
Cuando hablamos del dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quién, claro está, también fue concebido sin pecado. El dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la "llena de gracia" desde su concepción.
La Encíclica "Fulgens corona", publicada por el Papa Pío XII en 1953 para conmemorar el centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, argumenta así: «Si en un momento determinado la Santísima Virgen María hubiera quedado privada de la gracia divina, por haber sido contaminada en su concepción por la mancha hereditaria del pecado, entre ella y la serpiente no habría ya -al menos durante ese periodo de tiempo, por más breve que fuera- la enemistad eterna de la que se habla desde la tradición primitiva hasta la solemne definición de la Inmaculada Concepción, sino más bien cierta servidumbre»
Fundamento Bíblico
La Biblia no menciona explícitamente el dogma de la Inmaculada Concepción, como tampoco menciona explícitamente muchas otras doctrinas que la Iglesia recibió de los Apóstoles. La palabra "Trinidad", por ejemplo, no aparece en la Biblia. Pero la Inmaculada Concepción se deduce de la Biblia cuando ésta se interpreta correctamente a la luz de la Tradición Apostólica. 
El primer pasaje que contiene la promesa de la redención (Genesis 3:15) menciona a la Madre del Redentor. Es el llamado Proto-evangelium, donde Dios declara la enemistad entre la serpiente y la Mujer. Cristo, la semilla de la mujer (María) aplastará la cabeza de la serpiente. Ella será exaltada a la gracia santificante que el hombre había perdido por el pecado. Solo el hecho de que María se mantuvo en estado de gracia puede explicar que continúe la enemistad entre ella y la serpiente. El Proto-evangelium, por lo tanto, contiene una promesa directa de que vendrá un redentor. Junto a El se manifestará su obra maestra: La preservación perfecta de todo pecado de su Madre Virginal.
En Lucas 1:28 el ángel Gabriel enviado por Dios le dice a la Santísima Virgen María «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.». Las palabras en español "Llena de gracia" no hace justicia al texto griego original que es "kecharitomene" y significa una singular abundancia de gracia, un estado sobrenatural del alma en unión con Dios. Aunque este pasaje no "prueba" la Inmaculada Concepción de María ciertamente lo sugiere.
El Apocalipsis narra sobre la «mujer vestida de sol» (Ap 12,1). Ella representa la santidad de la Iglesia, que se realiza plenamente en la Santísima Virgen, en virtud de una gracia singular. Ella es toda esplendor porque no hay en ella mancha alguna de pecado. Lleva el reflejo del esplendor divino, y aparece como signo grandioso de la relación esponsal de Dios con su pueblo.
         FUENTE: CORAZONES.ORG 
 

martes, 2 de diciembre de 2014

Concierto música navideña virreinal


Queremos invitarlos al concierto de música navideña virreinal a cargo de Música Antigua de la Pontificia Universidad Católica del Perú este sábado 06 de diciembre a las 6:00 p.m. en el Auditorio del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, ubicado en Plaza Bolívar s/n (alt. cdra. 8 Gral. Vivanco - Pueblo Libre)

El ingreso es completamente libre.







lunes, 1 de diciembre de 2014

SIDA: Abstinencia y fidelidad en el matrimonio lo reducirían drásticamente

"Hoy se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el VIH/Sida. Expresemos nuestra cercanía a las personas que lo sufren, especialmente a los niños, una cercanía que es muy concreta por el compromiso silencioso de muchos misioneros y operadores sanitarios. "Recemos por todos ellos, también por los médicos y los investigadores. Que todo enfermo, sin excepción, pueda acceder a los cuidados que necesita"
Mons. Juan Antonio Ugarte Pérez, Administrador Apostólico de la Arquidiócesis del Cusco (Perú), señaló que con la abstinencia hasta el matrimonio así como con la fidelidad matrimonial se reduciría drásticamente la epidemia del SIDA.
En declaraciones con ocasión del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, que se celebra el 1 de diciembre, Mons. Juan Antonio Ugarte Pérez alentó a “abstenerse hasta el matrimonio, ser fieles en el matrimonio” y recordó que “la Iglesia no está de acuerdo con el preservativo”.
“El sexto mandamiento dice no fornicar, y eso es válido para todos. Fornicar significa tener relaciones fuera del matrimonio”, explicó.
Los puntos clave para luchar contra el SIDA/VIH son “abstenerse hasta el matrimonio, ser fieles en la vida matrimonial y entonces se va a reducir drásticamente”.
“Podría haber algún otro tipo de contagio, como se puede contagiar la hepatitis o se pueden contagiar otras enfermedades. Pero si cuidamos estos temas, seguramente vamos no sé si a detener el sida, pero a reducirlo drásticamente”, indicó el Prelado.
Mons. Ugarte Pérez criticó que el estado “distribuya preservativos gratuitamente, eso es incitar”.
Peor aún, indicó, “si se distribuye los preservativos a adolescentes que no sabrán usarlos además”.
“Eso es incitar a la promiscuidad y eso es lo que no debe hacer” el estado, advirtió.
De acuerdo a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades del gobierno de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), se estima que 35 millones de personas viven actualmente con VIH/SIDA en todo el mundo.
En Perú se estima que 76 mil personas viven con VIH/SIDA, según un estudio realizado por ONUSIDA en 2012.
FUENTE: ACI PRENSA PERÚ