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lunes, 30 de mayo de 2016

“Conviértete al amor de Cristo Eucaristía”

Por Arzobispado de Lima / Oficina de Prensa y Comunicación
En multitudinario Corpus Christi, el Cardenal Juan Luis encomendó el futuro del Perú.

El domingo 29 de mayo, el Cardenal Juan Luis Cipriani, presidió la Santa Misa por la Solemnidad del Corpus Christi en el atrio de la Basílica Catedral de Lima ante la asistencia de cientos de fieles reunidos en la Plaza Mayor de Lima.

En su homilía, el Arzobispo de Lima, recordó a los fieles que Lima es una ciudad Eucarística por sus innumerables Capillas del Santísimo.

“Hoy en la Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo debemos proclamar con tanta alegría: Lima, Ciudad Eucarística. Son muchos los años en que nos reunimos en esta procesión y en la que todas las parroquias tienen esas capillas del Santísimo para que Jesús esté a gusto en casa acompañándonos en todos los rincones”.

También exhortó a los asistentes a pedirle a Cristo que les aumente la fe.

“Tantas veces en la vida hay que pedirle al Señor: auméntame la fe, que no dude tener la cercanía de tu amor y de tu presencia. Auméntame la fe, que yo crea. Hay que decírselo, hay que repetirlo muchas veces. La fe no es un sentimiento ni un estar de acuerdo, es mucho más.  La experiencia de ese Cristo que dentro de ti te llena de paz, te confirma en la verdad, te da fortaleza, que no se pone a pelear con nadie, ese es Cristo. Y cuando estamos con Cristo se ve, se nota, por lo que hablas, por cómo te comportas, en tu casa, en el trabajo o en las calles. Cristo que pasa oculto en esa Hostia Santa, me ve y me oye”.

Asimismo, el Primado del Perú, refirió que Jesús aborrece el pecado pero ama al pecador.

“Ese amor de Cristo en la Eucaristía me habla del dolor por nuestros pecados. Jesús vino a salvarme del infierno. Existe el infierno y el demonio, y existe Jesús y el Cielo. Y viene Jesús a salvarme del pecado. El Santo Padre nos está recordando constantemente que somos pecadores. Jesús no quiere el pecado pero ama al pecador y le pide: arrepiéntete. Acércate a la confesión, ven a esa puerta de la misericordia donde Él te espera. En esos templos, aquí en la catedral, en los santuarios. Tantos lugares donde el Señor quiere darte esa misericordia”.

“La oración vence al enemigo”

También les indicó que dejen sus preocupaciones y debilidades en manos del Señor.

“Jesús Eucaristía sanará nuestras enfermedades, acompañará a los que están solos abandonados y atribulados. Hermanos, familias, papas, abuelos cuiden a los niños y a los jóvenes. Jesús está a tu lado, pon en sus manos la fe de tu familia, esa preocupación de ese hijo rebelde o aquella dificultad o problema en el matrimonio. No pongamos a Dios donde no está, cuando pedimos milagros a base de nuestra vanidad no funciona”.

Por último, señaló que el primer pilar para mantener una familia y un país unido es la oración.

“El gran secreto para que todo vaya mejor en mi alma, en mi familia, en mi país y en el mundo es la oración. La oración es la gran arma para vencer al enemigo. Reza con fe, reza con esperanza, reza con amor, reza en silencio. En esas capillas del santísimo, cuando paso por una Iglesia y veo a un grupo de gente en oración. Estos son los que mantienen en pie a Cristo vivo, esta es la oración que mantiene a la familia,  esta es la oración que mantiene al país, esta es la oración que mantiene al mundo entero”.

Concelebraron la Santa Misa, Monseñor Adriano Tomasi OFM y Monseñor Raúl Chau, Obispos auxiliares de Lima; y distintos sacerdotes de la arquidiócesis.

Procesión del Cuerpo y Sangre de Cristo

Como ya es tradición, después de la Celebración Eucarística se realizó la procesión del Santísimo Sacramento, el cual recorrió todo el perímetro de la Plaza Mayor de Lima para ser adorado por los movimientos, hermandades, grupos parroquiales y colegios que asistieron a la celebración.