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martes, 7 de junio de 2016

San Antonio de Padua, santo de las causas y cosas perdidas

"San Antonio de Padua con el niño Jesús" (detalle), de Antonio de Pereda y Salgado, s. XVII.
(Foto: Wkipedia)



El próximo 13 de junio, la Iglesia Católica celebra la fiesta de San Antonio de Padua, uno de los santos franciscanos más populares en todo el mundo, y que fue proclamado en 1946 como doctor de la Iglesia por el papa Pío XII debido a su erudición y sapiencia.

En la basílica de San Francisco de Lima –donde existe un altar dedicado a este santo– se alista un triduo en su honor, para honrar su memoria y difundir su vida y obra. Es considerado protector de los pobres y de los niños desamparados, así como también es patrono de las causas y cosas perdidas, y de las jóvenes casaderas. 

Actualmente la Orden Franciscana conduce en Lima el "Comedor de  pobres de San Antonio y San Diego de Alcalá", en la primera cuadra del Jr. Amazonas, donde se brinda desayuno y almuerzo de forma gratuita de lunes a sábado. Además, los 13 de cada mes se ofrece almuerzo especial y ropa en honor a San Antonio, cuya fiesta es el 13 de junio, y San Diego de Alcalá, cuya fiesta es el 13 de noviembre.

Se cuenta que San Antonio un día distribuyó a los pobres todo el pan del convento, pero las cestas seguían repletas. Por tal motivo, durante la fiesta de San Antonio se bendicen los panecillos colocados en canastillas sobre el altar, que luego se reparten antes de la procesión. A las 12 del mediodía se ofrece un almuerzo a los ancianos que se congregan en el comedor.

PRÉDICA Y MILAGROS
Su verdadero nombre fue  Fernando de Bulhões y se formó como sacerdote agustino. Luego de conocer el martirio de cinco frailes francisanos, decidió hacerse franciscano y adoptar el nombre de Antonio.  En 1221 participó conoció a San Francisco, el fundador de la Orden de los Hermanos Menores. 

El propio papa Gregorio IX, tuvo tal admiración por la fuerza de sus sermones que lo llamó “Arca del testamento”. A pesar de sus dolencias, enseñaba, predicaba y confesaba, incluso en ayunas. En 1231 se fue a vivir a una celda construida bajo las ramas de un árbol en el pueblo de Camposampiero, donde se dice que tuvo el privilegio de cargar al niño Jesús en sus brazos. 

Murió el 13 de junio de 1231, cuando tenía alrededor de 35 o 36 años. Su canonización fue el 30 de mayo de 1232 y fue una de las más rápidas de la historia de la Iglesia Católica: es decir 352 días después de su fallecimiento. Treinta años después de su muerte, en 1263 se le dedicó una Basílica en Padua, donde se conservan sus restos mortales. Cuando su sarcófago fue abierto, su lengua todavía estaba incorrupta.

A San Antonio se le atribuyen una serie de milagros, como el haber logrado que una mula se arrodille ante la hostia consagrada, la resurrección de una mujer asesinada, la predicación a los peces, hechos que han sido fuente de inspiración para poetas y pintores.

En el mundo existen innumerables lugares que llevan el nombre de San Antonio, como San Antonio de Texas en Estados Unidos. En el Perú, existen la provincia San Antonio de Putina en Puno, el distrito de San Antonio de Chaclla en Huarochirí y el distrito de San Antonio –que durante el Virreinato fue parte del  Curato de Coayllo– en Cañete.