Buscar en la Página

RADIO FRANCISCANA

VIDEOS FRANCISCANOS

Loading...

viernes, 2 de septiembre de 2016

Santa Rosa de Lima, cuida a toda la familia peruana

el Presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, 

“Hoy el pueblo peruano en todos los rincones se moviliza para ir a ver a Santa Rosa, en Lima de una manera especial. Ese plebiscito, el pueblo se pronuncia en ese gesto de piedad popular, tan propia de nuestra manera de expresarnos: procesiones, amor a los santos, amor a la cruz, la visita a ese pozo de los deseos de Santa Rosa de Lima”.  Con estas palabras el Cardenal Juan Luis Cipriani inició su homilía en la Santa Misa por la apertura del año jubilar por los 400 años de la muerte de Santa Rosa de Lima, que contó con la presencia del Presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, autoridades civiles y militares, obispos, sacerdotes y miles de fieles, reunidos en la Plaza Mayor de la capital el martes 30 de agosto.

Santa Rosa, signo de unidad 

Asimismo, el Primado del Perú recordó que la presencia de las reliquias de Santa Rosa de Lima el amor y el respeto que la Iglesia enseña a la patria y a sus autoridades.

“Tenemos aquí esa reliquia del cráneo de Rosa de Lima, ella nos señala el camino para vivir una patria en unidad. Por ahí leía un aviso, viniendo a la Iglesia: ‘El Perú unido es muy poderoso’, pues Santa Rosa de Lima y la Iglesia desde sus inicios han sido un elemento de unidad. Desde muy pequeños en la Iglesia Católica nos enseñan a amar a la patria y a respetar sus símbolos siempre y por eso la Iglesia tiene ese deber de vivir el amor a la patria”.

“Todos nosotros sabemos que nuestro amor a la Iglesia nos lleva a tener el amor y respeto a las autoridades y a la patria. Jamás habrá interferencias, es bueno comprender con buena voluntad que la Iglesia y los católicos promovemos las enseñanzas de Cristo, no las imponemos; y con ese respeto también solicitamos la responsabilidad de quienes ejercen libre y responsablemente sus deberes patrióticos de comprender esa armonía y esa cercanía que está en la naturaleza de la Iglesia. Y esperamos siempre que este país se distinga por su amor a Dios, por ese Señor de los Milagros que está en el alma de todo peruano y de todo latinoamericano y el mundo entero, y ese amor a Santa Rosa de Lima, a San Martin de Porres y a los santos peruanos, está profundamente enraizado con sencillez y humildad, no como un reclamo”.

“Santa Rosa nos enseña a ese servicio en silencio y humilde, decía ella: cuando servirnos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús. Los pobres y los enfermos, este es el camino de la Iglesia, esta es una característica que la distingue desde hace más de 400 años. Ese camino de amor a los pobres, de la enseñanza, de ir conformando los pueblos en la sierra, la selva, y en la costa. Cómo no rendir un homenaje de gratitud a esas congregaciones religiosas: dominicos, franciscanos, jesuitas, mercedarios y tantos otros que han dejado esta huella en el horizonte de nuestros pueblos”.


“Rescatemos el valor de las instituciones” 

En otro momento el Cardenal del Perú pidió a los fieles honrar la labor de todos los policías del Perú por su trabajo en cada rincón de nuestro país.

“Soy testigo de su presencia, de su heroísmo, de su constante servicio a toda la ciudadanía. Tenemos que rescatar el valor de las instituciones, no es una tarea exclusiva de un Ministro o de un Policía o de unos congresistas, es el deber del país rescatar sus instituciones, de cuidarlas y respetarlas. Por eso esta Santa en todo rincón y siempre recuerdo con mucha emoción cuando caminaba por aquellos parajes del río Pampas. Cuando caminar era el riesgo de aparecer muerto y encontraba en esos rincones cuidando los puentes, cuidando las carreteras, a grupos de policías y su Santa Rosita. Y al pasar me pedían la bendición para la Santa para que los cuidara a ellos y a sus familias. Esa es nuestra realidad y hoy en mil rincones del país estarán sirviendo a la patria, como todos, lejos de sus familias. Por eso les pedimos responsabilidad en ese uniforme que visten, en esas promesas que hicieron de rectitud y honradez al salir de la Escuela”.

Santa Rosa, ejemplo de mujer

El Arzobispo de Lima remarcó también la importancia del papel de la mujer en la sociedad y en la familia, tomando como ejemplo la vida de Santa Rosa de Lima.

“Esta primera santa de América con su vida sencilla y austera, con su carácter dulce, con su ardiente palabra, con su apostolado entre los pobres, entre los enfermos, fue una evangelizadora intrépida, dio el testimonio elocuente del papel decisivo que la mujer ha tenido y sigue teniendo en el anuncio del Evangelio y en la vida del país. Yo quiero, con el recuerdo de tantas y maravillosas mujeres, que les brindemos un aplauso a esa tarea de la mujer en su casa, en la política, en el trabajo, en donde Dios las llame. Siempre la Iglesia ha tenido una particular delicadeza y cariño porque nos viene de la Madre de Dios, la Virgen María, desde pequeñitos hemos aprendido que la mujer tiene un papel irremplazable en la vida de un país, de una familia y de una sociedad”.

“Yo le pido especialmente a Santa Rosa de Lima: Cuida a nuestra familia, cuida a esos niños y a esas niñas, enséñanos, ¿cómo vamos a discutir? Estamos para ayudarnos, para querernos, para comprendernos, tenemos que buscar tanta cosa que nos une. Y Santa Rosa hace el milagro, ella habla de comprensión, de sencillez y de humildad, de los pobres, de los enfermos; ella habla de amor a la patria. Y por eso también hoy celebramos a las enfermeras del Perú y al servicio que rinden a nuestra Patria”.

Terminó agradeciendo a Dios por tantos gestos de cariño con el Perú y recordando a madres, padres, abuelas, hijos y nietos, que con tanto cariño y gratitud nos han legado esta herencia bendita. “Agradezcamos al Señor por habernos dado a esta mujer, por el coraje de su fe, por su presencia aquí y ahora”.

Concelebraron con el Cardenal Juan Luis, los obispos auxiliares de Lima, Monseñor Adriano Tomasi y Monseñor Raúl Chau; Monseñor José Antonio Ugarte, arzobispo metropolitano emérito de Cusco; Monseñor Ricardo García, obispo prelado de Yauyos; Monseñor Raimundo Revoredo, obispo emérito Prelado de Juli; Monseñor José Ignacio Alemany, obispo emérito de Chachapoyas; así como sacerdotes de la arquidiócesis.

Al finalizar la Santa Misa se leyó el documento que imparte la bendición papal y ofrece la indulgencia plenaria para quienes hayan participado de la solemne celebración de la apertura del año jubilar de Santa Rosa de Santa María, patrona del Perú.

http://www.arzobispadodelima.org/blog/2016/08/30/santa-rosa-lima-cuida-toda-la-familia-peruana/

Fuente: Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima