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miércoles, 30 de marzo de 2016

Fray Emilio Carpio Bodas de Oro Sacerdotales 27 Mar 2016

lunes, 28 de marzo de 2016

La Provincia Franciscana estuvo de fiesta por el 50° Aniversario Sacerdotal de FR. EMILIO CARPIO PONCE OFM Y FR. ERNESTO GARCÍA AMPUERO OFM

FR. EMILIO CARPIO, FR. RAÚL SÁNCHEZ Y FR. ERNESTO GARCÍA  CELEBRAN BODAS DE ORO.
Tres frailes franciscanos

celebraron “Bodas de oro”


Con una misa solemne presidida por el Arz. De Trujillo, Mons. Miguel Cabrejos. El domingo 27 de marzo en la Basílica San Francisco de Lima, tres religiosos celebraron sus Bodas de Oro sacerdotales y de Peofesión Religiosa (1966 -  2016).
Se trata de los sacerdotes franciscanos Fr. Emilio Erasmo Carpio Ponce OFM y Fr. Raúl Encarnación Sánchez García OFM, quienes renovaron públicamente su compromiso espiritual con el sacerdocio, la Iglesia Católica y la Orden Franciscana.

El Superior Nacional de los Franciscanos, Fr. Neri Menor Vargas, en carta de congratulación les dice “con ímpetu imbatible, cincuenta años de vida sacerdotal y religiosa  han sido suficientes para lograr vastas preseas cual regalos del Todopoderoso y de la Madre Provincia de los Doce Apóstoles”.
FR. EMILIO CARPIO
Al referirse a Fr. Emilio Carpio Ponce OFM,  comentó que este medio siglo “lo ha llenado plenamente, pues : recorre cual inquieto sociólogo estudioso en Europa y la Universidad de Salamanca, España, hasta docto catedrático en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco; luego como fogoso abanderado de la justicia, la paz y el progreso de la Provincia y la Patria, ha sido un autóctono amauta  hijo del Misti, liderando juventudes  con las Palmas Magisteriales o conduciendo la legión de hermanos en la Orden Franciscana como Ministro Provincial”.
En efecto, el P. Emilio asume diversos cargos como Director de la Escuela Normal Superior OBISPO CALIENES  y del tricentenario Colegio San Francisco en Cusco logrando el engrandecimiento material, cultural y académico ampliando su espacio vital y obteniendo gran reconocimiento de la ciudad imperial del Cusco y sus autoridades. Como docente universitario en San Antonio Abad, plasma su huella en el libro “Etimologías” para guía de alumnos y profesionales animando a los jóvenes  a ser combativos mediante el estudio y el sacrificio. Bien merecidas logró las Palmas Magisteriales en el grado de “Maestro”. Nos congratulamos con él, a la gloria de Dios, habiendo escrito la “Vida de San Francisco Solano”, disponible gratuitamente en edición digital en Internet en el link https://goo.gl/XRmxKR
FR. RAÚL SÁNCHEZ GARCÍA
Respecto a Fr. Sánchez García OFM, el padre superior nacional le expresa: durante los 50 años de sacerdocio, Fr. Raúl ha desempeñado importantes cargos y efectivas obras en la Provincia, como superior  y párroco  en diversos conventos y parroquias, de Tacna, Mollendo, Cusco y Arequipa, pero especialmente como director de centros educativos  y CETPROS. 
En Tacna dirigió el Colegio San Francisco ampliando  notablemente su estructura, siendo apreciado por la ciudadanía, y sus autoridades eclesiásticas y civiles; en Mollendo, como Director construyó el nuevo local del Colegio San Francisco como un recuerdo de amor a los porteños. Finalmente  en Arequipa se destaca como mentor, líder y formador en el Colegio Santa Clara  y en el Cetpro capacita a las nuevas generaciones para valerse en la vida. Merece por todo ello, que el Episcopado vía el Consorcio de Centros Educativos de la Iglesia le otorgue la condecoración “Divino Maestro” que con justicia merece y detenta. Las obras dejadas dan testimonio fehaciente de su dedicada y proficua labor que reconocen las promociones estudiantiles presentes y venideras”.
“Fr. Raúl,  junto con la satisfacción del deber cumplido y la senda recorrida, dejas la estela para tus hermanos menores. Ten la seguridad que seguiremos tus pasos, también en la adversidad o enfermedad que de una u otra forma nos visita. Espera el premio, el reconocimiento y la corona del Justo juez, porque los hombres, con nuestro débil agradecimiento,  no siempre alcanzamos a medir y a reconocer el sacrificio que realizaste”, dijo el ministro.
FR. ERNESTO GARCÍA AMPUERO
También este año (1966 – 2016) celebró sus “Bodas de oro” de Profesión Religiosa  Fray  Ernesto García Ampuero OFM, de quien el mismo Superior Nacional comentó:  “es es un franciscano sonriente, pensante, laborioso en todos los conventos especialmente en Huancayo, Lima, Arequipa, donde con dedicación, acuciosidad y profesionalidad colaboró en las obras de construcción, reconstrucción o mantenimiento de nuestras casas y templos, especialmente en la obra monumental parroquial de San José de Huancayo.  En su intensa  labor y  a sus 85 años de edad lo vemos ahora doliente, pero como heroico guerrero herido, cosechando los triunfos de gloriosas jornadas durante estos 50 años de vida religiosa”.
“Estimado Fr. Ernesto, tu esfuerzo realizado sigue fructificando con el progreso material, cultural, demográfico y espiritual que apreciamos en los Franciscanos del Perú. En efecto vemos una  pléyade de generaciones jóvenes. Pedimos al buen Padre Dios que te recompense, pues por Él te sacrificaste”, afirmó el ministro provincial.


 Lima, 28 de marzo de 2016

domingo, 27 de marzo de 2016

Homilía 1º Domingo de PASCUA (Jn 20,1-9)‏

"ENTONCES ENTRÓ TAMBIÉN EL OTRO DISCÍPULO, VIO Y CREYÓ"
AMADOS hijos y amigos en JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS:
Éste es el más hermoso DOGMA de FE de la Santa Religión CATÓLICA:  La RESURRECCIÓN del Señor JESÚS.
Aquí y ahora está completamente realizado el milagro más grande de toda la historia de la Humanidad: Profetizar y realizar la propia resurrección.
CRISTO ahora está vivo, hermoso, sano, fuerte y para siempre.
Y podemos estar SEGUROS, con certeza ABSOLUTA, de la RESURRECCIÓN de CRISTO, porque esta verdad está contenida explícitamente en la SAGRADA ESCRITURA.
Y la SAGRADA ESCRITURA es PALABRA DE DIOS, y es absolutamente IMPOSIBLE que Dios, el ser INFINITAMENTE perfecto, permita ningún error en ninguna parte de la SAGRADA BIBLIA.  
Por lo tanto: Gocémonos por este DOGMA, y gocémonos también por ser tan fácil de creer, y de tanto provecho espiritual para cada uno de los creyentes.
En efecto, si YO creo en la RESURRECCIÓN de CRISTO, tengo TODOS mis problemas solucionados.
Pase lo que pase, muera quien muera, aunque se hunda el Mundo, si YO creo con toda mi alma que JESUCRISTO resucitó, de TODO puedo sacar gran provecho espiritual, felicidad, alegría, y riqueza en todos los maravillosos sentidos de nuestra Santa Religión CATÓLICA.
Colaboración: Padre José Monacelli/mlna
    

FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN

El Equipo de Prensa Franciscana del Perú y su director Fray Abel Pacheco Sánchez O.F.M. les desea una muy feliz Pascua de Resurrección
Deseando que el Cristo resucitado pueda ayudarnos a encontrar la luz para el camino correcto. ¡Felices Pascuas!

Bodas de Oro Sacerdotales

Rvdo. Padre Fray RAÚL ENCARNACIÓN SÁNCHEZ GARCÍA OFM
Nos alegramos y homenajeamos a Fray Raúl Sánchez agradeciéndole los grandes servicios prestados a nuestra Fraternidad Provincial de los Doce Apóstoles a través de estos 50 años de vida sacerdotal (1966 - 08 ENERO - 2016).
A sus 82 años de vida y durante los 50 años de sacerdocio, Fr. Raúl ha desempeñado importantes cargos y efectivas obras en la Provincia, como superior y párroco en diversos conventos y parroquias, de Tacna, Mollendo, Cusco y Arequipa, pero especialmente como director de centros educativos y CETPROS. 
Las obras dejadas dan testimonio fehaciente de su dedicada labor que reconocen las promociones estudiantiles presentes y venideras.
Queridísimo P. Raúl, Junto con la satisfacción del deber cumplido y la senda recorrida, dejas la estela que tus hermanos menores hemos de seguir. Ten la seguridad que “seguiremos tus pasos”, también en la adversidad o enfermedad que de una u otra forma nos visita. Espera el premio, reconocimiento y corona del justo juez, porque los hombres, con nuestro débil agradecimiento, no siempre alcanzamos a medir y a reconocer el sacrificio que realizaste.
Te suplicamos nos regales tu heroica bendición sacerdotal a la pléyade de jóvenes que ahora continúan sembrando o cosechando lo que tú sembraste. Gracias, P. Raúl.


Por tu amada Provincia FR. NERI MENOR VARGAS OFM., Ministro Provincial.

sábado, 26 de marzo de 2016

Pascua de Resurrección Reflexiones

Con el Domingo de Resurrección termina la Semana Santa y comienza la fiesta más importante para los cristianos: la Pascua. 40 días donde la Iglesia anuncia la resurrección de Jesús y recuerda que se apareció a sus discípulos. Termina con la fiesta de Pentecostés.
En las iglesias católicas de todo el mundo se celebra una Misa a última hora del Sábado Santo, la llamada Vigilia Pascual. Comienza en penumbra con la bendición de un fuego y del Cirio Pascual como símbolo del triunfo de Jesús sobre la muerte.
Con la Pascua, en Misa se vuelve a rezar el Gloria y el Aleluya que dejaron de recitarse desde la Cuaresma.
Las tradiciones para festejar este tiempo son muy diversas: una procesión con la Virgen a primera hora del día, esconder dulces en los jardines para que los encuentren los niños o regalar huevos de Pascua.
El equipo de Prensa Franciscana y su director Fray Abel Pacheco OFM le desea una muy feliz Pascua de Resurrección!


Bodas de Oro Sacerdotales

Rvdo. Padre Fray EMILIO ERASMO CARPIO PONCE OFM. 
Júbilo encendido, una gran noticia, en nuestra provincia, hace 50 años cual impresionantes luceros, Raúl y Emilio nuevos sacerdotes han aparecido. (Cusco 1066 – 08 ENERO – 2016 Lima).
Con ímpetu imbatible 50 años de vida sacerdotal han sido suficientes para lograr vastas preseas cual dones del Todopoderoso y de la Madre Provincia de los Doce Apóstoles.
Sus 50 años sacerdotales, Fr. Emilio los ha llenado plenamente: recorre cual inquieto sociólogo estudioso y viajero en Europa, hasta docto catedrático universitario en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco: luego como impetuoso abanderado de la justicia, la paz y el progreso de la Provincia y la Patria, ha sido un autóctono amauta hijo del Misti, liderando juventudes con las palmas magisteriales o conduciendo la legión de hermanos en la Orden Franciscana como Ministro Provincial.
Apreciado Padre Emilio, con los 74 años y la energía de tu personalidad, la Provincia sigue recibiendo tu valioso aporte teniendo la garantía de que tus obras continuarán y podrás sentir la satisfacción de lo que dijo lo P. Manuel Jesús del Carpio y Salinas: “En el futuro, las obras hablarán por mí”.
Tu amada Provincia agradece estos valiosos servicios y experimenta que lo sembrado por tu inquietud florece brindando ya sazonados frutos de estas jóvenes generaciones de franciscanos. Gracias, P. Emilio.

Por tu amada Provincia, FR. NERI MENOR VARGAS OFM., Ministro Provincial.

jueves, 24 de marzo de 2016

Reflexiones sobre los improperios del viernes santo

Cuando la Iglesia, durante la semana santa, nos lee el relato de la pasión lo interrumpe en este lugar para adorar en silencio. Como ella, prosternémonos; adoremos a ese crucificado que acaba de entregar su último suspiro; es verdaderamente el hijo de Dios: Deus verus de Deo vero. – Tomemos parte, especialmente, el Viernes santo, en la adoración solemne de la Cruz que debe, en el espíritu de la Iglesia, reparar los ultrajes sin número cuya divina víctima fue abatido por sus enemigos en el Gólgota. Durante esta emocionante ceremonia, la Iglesia pone sobre los labios del Salvador inocente emocionantes apóstrofes; se aplican completamente al pueblo deicida; podemos escucharlos en un sentido absolutamente espiritual: harán nacer en nuestra alma vivos sentimientos de conpunción: “Oh mi pueblo, qué te hice y en qué te he contristado?
Respóndeme. ¿Qué he debido por ti que no haya hecho? Te planté como la más bellas de mis viñas, y no tienes por mí más que excesiva amargura; porque en mi sed, me diste vinagre a beber, y traspasaste con la lanza el costado de tu Salvador… golpeé, por causa tuya, a Egipto con sus primogénitos, y me tú me has flagelado… Para sacarte de Egipto, sumergí al Faraón en el mar Rojo, y tú me entregaste a los príncipes de los sacerdotes… Te abrí un pasaje en medio de las olas, y tú me abriste el costado con la lanza… Marché delante de ti como una columna luminosa, y tú, me condujiste al pretorio de Pilatos… Te nutrí con el maná del desierto, y tú me mataste a bofetadas y golpes… Te di un cetro real, y tú pusiste sobre mi cabeza una corona de espinas… Te elevé sobre las naciones desplegando inmenso poder, “¡y tú me clavaste al patíbulo de la cruz”!
Dejemos tocar nuestros corazones por estas quejas de un Dios sufriente por los hombres; unámonos a esta obediencia plena de amor que lo condujo a la inmolación de la cruz: Factus obediens usque ad mortem, mortem, autem crucis. Digámosle: “Oh divino Salvador, que has sufrido por nuestro amor, prometemos hacer lo imposible por no pecar; has mediante tu gracia Oh maestro adorable, que muramos a todo lo que es pecado, inclinación al pecado, a la criatura, que no vivamos sino por ti”
Porque “el amor que Cristo nos mostró muriendo por nosotros, dice San Pablo, nos exhorta para que aquellos que viven no vivan más para ellos mismos sino para Aquél que murió por ellos”: Ut et qui vivunt, jam non sibi vivant, sed ei qui pro ipsis mortuus est.
FUENTE:ACI PRENSA/mlna

miércoles, 23 de marzo de 2016

Reflexiones sobre jueves Santo

Jueves Santo: Este día conmemoramos
LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA
Jesús nos entrega su cuerpo y su sangre como comida y bebida, como signo de fraternidad y encuentro cotidiano.
Al recibir la Eucaristía entramos en íntima comunión con Cristo y los hermanos.
EL MANDAMIENTO DEL AMOR
Jesús nos enseña a obrar como El en el gesto de lavarles los pies a sus discípulos y nos pide: «Hagan lo mismo entre ustedes».
En este gesto Jesús nos invita a amarnos como El nos amó, a abrirnos con humildad al servicio fraterno sin reservas.
El Señor nos entregó el mandamiento del amor como señal para que todos los hombres nos reconocieran 
como sus discípulos.
¡Qué bueno sería cultivar a lo largo de todo este año especiales actitudes de amor hacia el prójimo! 
Debemos pedir a Dios que nos inspire especialmente para concretar estos deseos.
En este año, por ser tan particular, la Iglesia nos invita a tener mucho más en cuenta tantos signos de exclusión y de pobreza. 
Cada uno, personalmente, deberá plantearse cómo está respondiendo a la angustiante situación social de nuestro pueblo. 
Comunitariamente debemos sentirnos desafiados a multiplicar esta corriente de la solidaridad
LA INSTITUCIÓN DEL SACERDOCIO
Jesús nos regala a aquellos que partirán el pan en lugar suyo, que lo harán presente en cada Misa, que serán nuestros servidores. Recemos por nuestros sacerdotes.

Nos abrimos a recibir el don de Dios en estos tres regalos que el Señor nos hace:
La Eucaristía, el Amor y el Sacerdocio
Sin sacerdotes la Eucaristía no sería posible, nadie puede sustituirlos. 
Son ellos quienes han sido consagrados para «prestar voz, gestos e intención» a Jesucristo que parte el pan para su comunidad creyente en cada Misa. 
Así lo quiso Jesús cuando les dijo a sus amigos en la Ultima Cena: «Hagan esto en conmemoración mía...»
El pan y el vino son los elementos simples y comprensibles elegidos por Jesús para perpetuar su sacrificio y su presencia. El nos ha entregado el pan que es un alimento cotidiano, por eso la Eucaristía no es un alimento para «de vez en cuando», sino más bien un alimento cercano, inmediato, constante, necesario, «compañero de camino»... También el vino es algo universal, cercano a todas las culturas y a todas las clases sociales. 
La vida cristiana y la práctica del amor fraterno requieren este alimento especial: al recibir la Eucaristía, que llega por el ministerio de los sacerdotes, entramos en comunión íntima y plena con Cristo y los hermanos.
Es en la noche de la Cena del Señor que somos invitados y comprometidos al amor sin límites que será signo de los creyentes en Jesús.
ADORACIÓN EUCARÍSTICA
Se lleva a cabo después de terminada la Misa hasta medianoche. Es una gran oportunidad para adorar y agradecer a Jesucristo Eucaristía.
Seamos agradecidos a los regalos que Dios nos hace y así como El mismo se hizo Don aprendamos a regalar, a convertirnos nosotros mismos en don. 
Los mejores regalos, los que mejor contribuyen a mejorar la vida familiar son, en su mayoría, muy valiosos, pero gratuitos. El Jueves Santo nos ayuda a mejorar nuestros regalos. 
La ternura y la dignidad son regalos divinos Y yo, ¿Regalo ternura, autoestima, dignidad? 
Las pequeñas expresiones de ternura pueden ser un regalo constante, 
¿le doy un beso a mi esposo/a, a mis hijos? 
¿les brindo una caricia? 
¿saludo a todos con amabilidad? 
¿tengo atenciones con los demás? 
¿les regalo autoestima?
¿los elogio, los felicito por sus aciertos, les digo piropos valorándolos para sostener su autoestima? 
¿o sólo abundo en reproches, insultos, menosprecio haciendo que crezca en ellos un sentimiento de inferioridad?
Lo que impide regalar es el rencor, el desencuentro, la indiferencia. 
Demostremos afecto, estima, interés aprendiendo a regalar como lo hizo Jesús.
FUENTE: http://inmaculadatigre.com.ar/reflexiones-sobre-el-jueves-santo/mlna

sábado, 19 de marzo de 2016

No temas, Dios cuida de ti...

En la Gran Isla de Hawai crece una pequeña planta delicada cuyo nombre es Sensitiva, miembro de la familia de Mimosa.
Su nombre se debe a un movimiento que hace cuando algo, incluso un cambio en el viento, la roza o atraviesa. En ese instante, la planta tropical americana, con tronco y espinas, se pega a la tierra. A menos que la estés observando directamente, no podrás distinguirla de la hierba o la maleza del área y puede ser aplastada con facilidad debajo de nuestros pies.
Cuando el sol se levanta en el pacífico sur, la diminuta Sensitiva se abre tan amplia como le es posible y se eleva hacia la calidez de los rayos nacientes del sol. Esta minúscula y plegable planta, tiene un mecanismo inherente que causa que se doble con facilidad y se recoja, resguardándose de cualquier cosa que pueda causarle daño. Sin embargo, la Sensitiva no puede distinguir entre un segador de césped que viene hacia ella para cortarla, o el hombre que se acerca para protegerla.
Cada uno de nosotros posee la innata necesidad de guardarnos del daño y de aquellos que podrían lastimarnos. Dios nos ofrece Su Palabra como manual para equiparnos, con el fin de estar alertas a los designios del enemigo y prepararnos para saber cómo protegernos.
Podemos despertar mañana, aun cuando llueva o la nieve caiga y recibir Su calidez, amor, protección y Su unción en el día que comienza para nosotros. Dios nos bendijo con Su sensibilidad, pero debemos estar alerta, usando las herramientas que proveyó para nosotros sus hijos.
Salmo 105:15

viernes, 18 de marzo de 2016

SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ

Hoy, 19 de marzo, se celebra la solemnidad de san José, complace recordar que también era muy devoto de san José el amado San Juan Pablo II, quien le dedicó la exhortación apostólica Redemptoris custos, custodio del Redentor, y con seguridad experimentó su asistencia en la hora de la muerte.
La figura de este gran santo, aun permaneciendo más bien oculta, reviste una importancia fundamental en la historia de la salvación. Ante todo, al pertenecer a la tribu de Judá, unió a Jesús a la descendencia davídica, de modo que, cumpliendo las promesas sobre el Mesías, el Hijo de la Virgen María puede llamarse verdaderamente «hijo de David». El evangelio de san Mateo, en especial, pone de relieve las profecías mesiánicas que se cumplen mediante la misión de san José: el nacimiento de Jesús en Belén (Mt 2,1-6); su paso por Egipto, donde la Sagrada Familia se había refugiado (Mt 2,13-15); el sobrenombre de «Nazareno» (Mt 2,22-23).
En todo esto se mostró, al igual que su esposa María, como un auténtico heredero de la fe de Abraham: fe en Dios que guía los acontecimientos de la historia según su misterioso designio salvífico. Su grandeza, como la de María, resalta aún más porque cumplió su misión de forma humilde y oculta en la casa de Nazaret. Por lo demás, Dios mismo, en la Persona de su Hijo encarnado, eligió este camino y este estilo -la humildad y el ocultamiento- en su existencia terrena.
El ejemplo de san José es una fuerte invitación para todos nosotros a realizar con fidelidad, sencillez y modestia la tarea que la Providencia nos ha asignado. Pienso, ante todo, en los padres y en las madres de familia, y ruego para que aprecien siempre la belleza de una vida sencilla y laboriosa, cultivando con solicitud la relación conyugal y cumpliendo con entusiasmo la grande y difícil misión educativa.
Que san José obtenga a los sacerdotes, que ejercen la paternidad con respecto a las comunidades eclesiales, amar a la Iglesia con afecto y entrega plena, y sostenga a las personas consagradas en su observancia gozosa y fiel de los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia. 
Que proteja a los trabajadores de todo el mundo, para que contribuyan con sus diferentes profesiones al progreso de toda la humanidad, y ayude a todos los cristianos a hacer con confianza y amor la voluntad de Dios, colaborando así al cumplimiento de la obra de salvación.
FUENTE: www.franciscanos.org/mlna

Unidos en Oración por nuestro país: Rosario por el Perú 2016

Este 20 de Marzo, Domingo de Ramos, los católicos se reunirán en la Plaza Mayor de Lima para, juntos, rezar el rosario por el país y pedir de manera especial por la paz, el bienestar y el futuro de nuestra patria en medio de las elecciones de nuestras futuras autoridades. 
El Santo Rosario estará presidido por el Cardenal Juan Luis Cipriani y los obispos auxiliares en el atrio de la Catedral de Lima desde las 4:00 de la tarde.
Esta celebración contará con la presencia de distintas delegaciones parroquiales y hermandades católicas, así como el público en general. Este tradicional rosario de ramos es un momento de oración y de petición que este año guarda una relación estrecha con el año de la Misericordia convocado por el Papa Francisco.
El rosario será dirigido por estudiantes de las siguientes congregaciones: Camilo, Dominicos, Franciscanos, Misioneros de la Reconciliación y del Seminario de Santo Toribio.
Las confesiones
Asimismo, esta actividad contará por primera vez con confesionarios de campaña mandados a diseñar para el año jubilar con el fin de que todas las personas que puedan llegar hasta la Plaza Mayor de Lima tengan la oportunidad, no solo de ofrecer una oración a Dios, sino también acercarse a Él mediante el sacramento de la confesión. Con esta iniciativa se pretende llegar a más fieles en futuras campañas de confesiones que nos pide el Papa Francisco: “La palabra del perdón puede llegar a todos”.
FUENTE: WWW.ARZOBISPADODELIMA.ORG/mlna

jueves, 17 de marzo de 2016

Programación de Semana Santa en la Basílica San Francisco de Lima

Estimado lector, le presentamos la programación de la Semana Santa en la Basílica San Francisco de Lima:
Viernes 18 de marzo 2016
04:45 p.m. Vía Crucis (en el Templo)
Domingo 20 de marzo 2016
10:30 a.m. Misa del Domingo de Ramos
Miércoles Santo 23 de marzo 2016
05:00 p.m. Procesión del Encuentro
Jueves Santo 24 de marzo 2016
06:00 p.m. Institución de la Eucaristía
Sábado Santo 26 de marzo 2016
08:00 p.m. Vigilia Pascual


Paz y Bien!

17 de Marzo:Festividad de San Patricio y cumpleaños de nuestro Director

El equipo de Prensa Franciscana del Perú, en el día de la festividad de San Patricio, desea enviar un caluroso y fraternal saludo a nuestro director y fundador del programa radial Mensajes Franciscanos, que se transmite por radio Santa Rosa de lunes a viernes de 3 a 4 de la tarde, en el día de su cumpleaños hoy 17 de marzo.
Que el Señor siempre bendiga su labor pastoral para que pueda seguir acompañándonos y formándonos en el camino hacia Jesucristo.
Paz y Bien!

miércoles, 16 de marzo de 2016

La mujer del perfume

Había observado tu rostro

resuelto y amenazado.
El rumor de la muerte
se movía a ráfagas
de palabras entrecortadas
por las calles de Jerusalén
y se asomaba también 
en la intensidad de tu mirada.

Faltaban dos días
para celebrar la Pascua.
Su intuición femenina
(Mc 14, 3-11),
tan cercana al dolor,
sintió con igual intensidad
la certeza de tu muerte
y la alegría de tu vida.
Buscó su mejor perfume,
quebró el frasco,
derramó la esencia de nardo
sobre tu cabeza tensa
y ungió con sus dedos suaves
la angustia de tu futuro.

El perfume tan fino
llenó la casa de fiesta.
Ajenos a tu encrucijada,
con mezquina contabilidad,
los varones se indignaron
invocando a los pobres
y criticando el derroche.

Nunca tuviste donde reclinar
tu cabeza ungida.
Pero defendiste este gesto
de ternura
que anticipaba tu pascua,
con el frasco en pedazos,
como tu cuerpo roto,
y con la fragancia de nardo,
aroma de resucitado
por todo el universo.

Al sostener a un pobre
que se hunde en el abismo,
una vida que se aleja
incontenible hacia la muerte,
una angustia ciudadana
de raíces seculares,
siempre tenemos en las manos
tu cabeza para ser ungida
con perfume festivo.

¡Este evangelio
de la pascua humana
debe anunciarse
en todos los idiomas,
por los siglos de los siglos!

Autor: Benjamín Gonzáles Buelta, SJ


SOBRE EL «CÁNTICO DEL HERMANO SOL»

Las biografías antiguas y modernas de Francisco de Asís son innumerables. Ellas nos presentan y comentan ampliamente, aunque con frecuencia sin espíritu crítico, su figura y los acontecimientos de su vida. Menos conocida es su obra escrita, poco extensa, es verdad, pero lo bastante consistente como para revelar un mensaje rico y coherente, distinto a veces de la imagen que se tiene de Francisco. Su escrito más conocido por el público en general es el Cántico del Hermano Sol, objeto de nuestra meditación. Esta presentación y breve comentario querrían ayudar a intuir las profundas perspectivas sobre la relación entre Dios y el mundo de las criaturas que el Cántico contiene.
Un poema muy estructurado
El Cántico, pronunciado y redactado en dialecto umbro, es uno de los primeros textos literarios de la lengua italiana. Una simple ojeada a su presentación tipográfica descubre una articulación muy elaborada: una estrofa introductoria, dirigida a Dios; ocho estrofas que empiezan con la aclamación «Loado seas, mi Señor» y que se reagrupan, a su vez, en cuatro pares (masculino-femenino los tres primeros); un estribillo final, que es una llamada a las criaturas. Aunque las circunstancias en que el Cántico fue dictado hacen que parezca una creación espontánea, hay sin embargo motivos para pensar que fue madurando y perfilándose lentamente en el consciente-inconsciente de su autor, cuya dimensión poética revela.
Un canto surgido al final de la noche
Es un tópico bastante corriente presentar a Francisco como un juglar alegre, despreocupado, músico y bailarín. El Cántico del Hermano Sol sería expresión de su forma ligera de ser. Ahora bien, los testimonios más antiguos y fiables sobre el origen de este poema fijan el momento de su composición al término de una noche oscura. Estamos en el año 1225, uno antes de la muerte de Francisco. Éste yace gravemente enfermo y casi totalmente ciego. En el jardín del monasterio de San Damián, donde Clara lo ha acogido, llega a tocar, durante el transcurso de una mala noche, el fondo físico y psíquico del sufrimiento. Sumido como en agonía, compadecido de sí mismo -escribe el biógrafo (LP 83d)-, se vuelve mediante la oración a Dios y, en un arranque de esperanza, se abre a la certeza de la vida futura que le espera. El Cántico que va a dictar Francisco a continuación es un canto de victoria sobre la desesperación que acaba de superar, una mirada todavía bañada en lágrimas, pero ya sosegada, a la bondad y armonía que Dios crea en el universo.
Alabanza a Aquel que nadie puede nombrar
El título que se da comúnmente al Cántico (de las Criaturas o del Hermano Sol) puede inducir a error y dar a entender que es un canto de alabanza a la creación. La verdad es que todo el texto está completamente centrado en Dios. Salvo el estribillo final, todos los versículos se dirigen a Dios, no a las criaturas. Los paralelos bíblicos con los que se compara este poema, el salmo 148 y el Cántico de las criaturas (Dan 3,57-90), se dirigen a las criaturas, a las que invitan a la alabanza. Francisco, en cambio, habla directamente a Dios.
Y Dios es invocado ante todo en su supereminencia, en su distancia (¡transcendencia!): es Señor (diez veces se le designa con este nombre), Altísimo y omnipotente, suyas son la alabanza, la gloria, el honor y toda bendición (enumeración inspirada en Ap 4,9-11); la creación debe alabarlo, bendecirlo, darle gracias y servirlo. Su grandeza no excluye, sin embargo, la cercanía y la ternura, pues es «buen Señor». Con todo, tras atribuirle esos cuatro títulos, consciente de la inaccesibilidad de Dios y de la incapacidad del hombre de adueñarse de Él nombrándolo, Francisco concluye con la afirmación: «ningún hombre es digno de hacer de ti mención». Esta frase traza un límite. Todo, en la creación y en el hombre, apunta y muestra a Dios, todo habla de Él, todo lo revela, pero nada puede jamás abarcarlo en una palabra, en una imagen o un concepto. Dios está siempre allende, más lejos, en la otra ribera.
FUENTE: DIFRAN/Thadée Matura, OFM/mlna

martes, 15 de marzo de 2016

HACIENDO UNA ELECCIÓN SENSATA

La Conferencia Episcopal Peruana publicó hace unas semanas el mensaje de los Obispos del Perú al pueblo peruano invocando que estas próximas elecciones sean producto de la reflexión seria y madura para vivir en plenitud la democracia que gozamos.
Las próximas elecciones marcan una responsabilidad importante en la elección de los representantes que guiarán el destino de nuestro país los próximos 5 años.
Sin embargo, no somos ajenos a cómo se ha venido desarrollando hasta el momento el proceso electoral. Los planes de gobierno no aparecen como vinculantes ante al sociedad, los principales líderes están siendo cuestionados y con procesos judiciales en curso, se ha dejado de lado la honorable trayectoria de un político que postula a la presidencia del Perú.
Por otra parte, los ciudadanos en medio del desconcierto y la decepción de sus favoritos, va tomando conciencia de que para lograr el desarrollo integral sostenible de un país, no basta el crecimiento económico basado únicamente en factores externos.
Nos hemos de preguntar que sociedad queremos construir para que podamos vivir en paz con igualdad de oportunidades, sintiéndonos seguros y respetados en nuestra dignidad, sin discriminación y habiendo desterrado los índices de pobreza, informalidad y desigualdad educativa que frena nuestro desarrollo. 
Estos son los temas fundamentales que los debates políticos deben abordar, más allá de promesas populistas difícilmente realizables.
En la Encíclica "Laudato Sí" del Papa Francisco, la frase "sabemos que las cosas pueden cambiar" nos llenan de esperanza. En la encíclica se aborda el problema ambiental y nos sitúa ante la profundidad de la crisis que vivimos a nivel global. Es un tipo de problema que nos plantea la pregunta ¿qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?
En el contexto de la pregunta, el Papa plantea una noción fundamental: el bien común y la actividad política debe estar orientada al bien común.
Desde esta perspectiva nos planteamos las siguientes interrogantes. ¿cómo vamos a asegurar una mayor institucionalidad de la vida social? ¿cómo vamos a combatir la corrupción? ¿cómo lograr un estado que asegure mayores niveles de justicia y equidad?
El mensaje de los Obispos del Perú propone usar nuestros criterios éticos a la hora de elegir a nuestras autoridades y hace un llamado a los cristianos a participar en la acción política desde una actitud de servicio al bien común.
FUENTE.CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA/mlna 

lunes, 14 de marzo de 2016

Sagrado Triduo en honor al Santo Cristo de Burgos

Estimado lector:
Las hermanas clarisas del Monasterio de Santa Clara en Barrios Altos, le invita al Sagrado Triduo en honor al Santo Cristo de Burgos, que se celebrará en el Monasterio el jueves 17, viernes 18 y sábado 19 de marzo.
El Santo Rosario empezará a las 5 de la tarde, seguido del Triduo y la Santa Misa.
El domingo 20 de marzo se les invita a la misa en honor al Santo Cristo de Burgos a las 8 a.m. luego de la misa se dirigirá en procesión hacia la Plaza Mayor para el rezo del Santo Rosario.
Las hermanas clarisas le agradecen su participación
¿Quién es el Santo Cristo de Burgos?
La Sagrada Imagen se venera en el Monasterio de Santa Clara en Barrios Altos - Lima
La historia cuenta que después que se fundara el Monasterio de Santa Clara, un 10 de Setiembre de 1605, siendo por entonces Arzobispo de Lima Santo Toribio de Mogrovejo, se fueron sucediendo al servicio de Dios por la contemplación y la súplica confiada de numerosas religiosas.
Existe un informe manuscrito de Sor María Leonor Faustos Gallegos, de fecha 1 de junio de 1765 que dice:
Estando una noche en alta contemplación la madre abadesa Jerónima de Jesús, fue interrumpida por una visión. Se le presentó un crucificado y le dijo: "Jerónima, es mi voluntad que en este lugar de la huerta se me erija un Santuario y Capilla en donde debo estar colocado, para que mis esposas se retiren y tengan días señalados de ejercicios, a modo de Recolección".
La sierva de Dios, postrada en tierra, le contestó: "Yo Señor, no soy capaz, ni tengo facultades para dar cumplimiento a lo que me mandas". Entonces el Señor le dijo: "Anda mañana a la portería y al hombre que allí veas háblale sobre esto (que le explique la empresa) y dile de mi parte, que yo le he elegido para la Obra y que lo ejecute luego. Desapareciendo la visión.
La madre Jerónima al amanecer y a la hora señalada se dirigió a la portería, vio al hombre que estaba litigando con las monjas para que le pagaran un pequeño saldo que le debían, Al ver esto la sierva de Dios pensó para si: "hombre que pelea por residuo tan corto, no puede tener facultades para emprender la obra tan importante". Y se dio la vuelta inmediatamente.
Aquel hombre lo advirtió y pregunta a la portera quien era esa monjita tan rara y ellas se la nombraron en voz baja. El, sin más, con todo respeto la llamó, pero la madre Jerónima nunca hablaba a nadie por la puerta y lo mandó que vaya por el torno. Con toda humildad se puso a sus órdenes, mas el hombre ofendido y atento con el respeto que le inspiraba la madre, le dijo: "Y ¿por qué se revolvió usted cuando me vio?" Ella confundida por lo que había hecho, no tuvo otro remedio que decirle, que se había desilusionado de todo sobre su persona, porque creía que era él el encargado del Señor para la construcción de una capilla que quería... y que ahora sólo tenía desconfianza. Más él, impresionado por el mensaje vivamente contestó: "Al punto será obedecida la orden de mi Señor, jamás pensé que Dios me eligiera para fabricarle un Santuario"...
Concluida estaba la fábrica y no se conseguía el Cristo de cuerpo entero semejante al de la visión de la madre Jerónima. Pero sucede que una hermana enfermó y antes de morir llamaron a un padre agustino, no se sabe si por apuro o porque era su Padre Espiritual.
Terminada la jornada las acompañantes informaron al Padre como tenían una hermosa capilla sin vida, pues le faltaba el Crucificado tamaño natural y con las características que daba la madre Jerónima, así el padre poco después descubre que el Crucificado de la visión es el Santo Cristo de Burgos.
El curiosamente tenía una espléndida copia que había mandado hacer para Chile, y como la formidable tormenta que se levantó en el mar, tuvo que regresar al Callao y se desembarcó con el Señor y ahora lo tenía en su convento. Las monjas piden verlo y al día siguiente es llevado en procesión hasta el coro del Convento y luego empiezan las negociaciones. 
No conseguido el dinero necesario para comprar la efigie, las religiosas acceden a que el agustino retire su talla, cuando la efigie llega a la puerta por donde entró, ocurre el portento. A pesar de las varias diligencias de parte del interesado...confundido el padre y las religiosas llenas de admiración, pues no había manera de sacar la imagen del convento, un brazo de la gran cruz estancaba, entonces probaban otra posición y nada, el Cristo no salia.
Parecía que la imagen había adquirido otro tamaño y peso pero lo cierto es que el agustino tuvo que transar en menos de lo convenido con las monjas y la efigie quedó definitivamente en el convento. Logrando el tesoro anhelado lo colocaron prontamente en el santuario.
Por muchos años la imagen ha recibido la veneración de los fieles obteniéndose muchos milagros. 
* Se le tocan sus llagas con algodones y se les da a beber agua en el cual previamente se mojan los clavos del crucificado. 
La venerada efigie, parece ser una de las primeras réplicas realizadas del Cristo de Burgos del Convento de San Agustín en Lima
FUENTE: Monasterio Madres Clarisas en Barrios Altos en Lima/mlna

martes, 8 de marzo de 2016

8 de marzo: Día de la mujer

Con motivo del Día de la Mujer http://ift.tt/1TpksId
Un saludo fraterno y lleno de afecto para todos, y especialmente para las mujeres, en este 8 de marzo, llamado “Día de la Mujer.”
Soy consciente de los orígenes de esta celebración y de las grandes ambigüedades que presenta. En sus orígenes, hace poco más de un siglo, se buscó siempre una actitud de reivindicación de los derechos de la mujer para el sufragio y para acceder al mundo laboral. No es extraño que con el paso de los años haya tomado un tinte de feminismo agresivo en muchos lugares, o también un tono de consigna a favor del “igualitarismo” entre los sexos. Así por ejemplo, la ONU ha querido que el 8 de marzo de 2016 tenga como lema: “Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género” Eso sencillamente no es cristiano y no pertenece a la que creemos sobre la hermosa distinción entre hombre y mujer, según la cual nos complementamos precisamente porque NO somos iguales.
Dicho eso, creo que no es correcto tampoco hacer caso omiso de este día. Lo femenino es don precioso que tiene su fuente en Dios, que ha concedido a la mujer dones de fecundidad, dulzura, compasión, fortaleza, capacidad de empatía y de reconciliación que son sencillamente indispensables para la sociedad y también para la Iglesia. La unidad entre la mente y el corazón, entre la intuición y la razón, entre la emoción y la acción conjunta, entre el liderazgo y la comunidad, son también regalos que Dios otorga con mucha mayor frecuencia a las mujeres que a nosotros los varones.
Todo ello brilla con particular esplendor en María, la Madre de Jesús, y tiene eco precioso en tantas santas como nuestra muy querida Catalina de Siena. Así que FELIZ DÍA DE LA MUJER a tantas hermanas nuestras en la fe que con su presencia son bendición y motivo de esperanza y gratitud para nosotros. De verdad les invito a darle el verdadero sentido a esta celebración y a ser generosos en el cariño y los detalles con las mujeres especialmente en este día.
¡Que el Señor las bendiga y con ellas nos bendiga a todos!
FUENTE: FRAYNELSON.COM/mlna

lunes, 7 de marzo de 2016

¿Conoces a Fray Andresito?

Andrés García Acosta nació en la Isla de Fuerteventura, situada a unos 100 kms. del continente africano, perteneciente al Archipiélago de las Islas Canarias, que incluye, además de estas islas, las de La Palma, El Hierro, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y las islas menores (Graciosa, Alagranza, Lobos). Fuerteventura es de forma alargada, unos 100 kms. de longitud por unos 20 kms. de ancho como media, con una extensión total de 731 kms. El clima es de una sequedad muy acentuada; dominan en la isla las condiciones climáticas de las zonas bajas, es decir, áridas. El problema de la escasez de agua es gravísimo. Fuerteventura era, en la época de Andrés, una de las islas del archipiélago más atrasadas económicamente. Sobre todo por la falta de recursos hidráulicos que ha imposibilitado el desarrollo agrario de la misma, y que históricamente ha dado lugar a terribles hambrunas, que han producido frecuentes emigraciones.Aun hoy día la agricultura es escasa y en continua amenaza; se reduce a cultivos herbáceos en las zonas medias: la agricultura del secano son los cereales (trigo, cebada, mijo), base de la elaboración del gofio; las hortalizas, (tomate, cebolla, ajo, papas), y la alfalfa para forraje. La ganadería no tiene mejor futuro que la agricultura: los pastos son escasos, el ganado existente está condicionado por este hecho y por las características del terreno; las cabras tienen cierta importancia. Con estas circunstancias ecológicas, climatológicas y geográficas podemos comprender la escasa población de la isla. Los caseríos eran pequeños y aislados unos de otros, aunque con tendencia a la agrupación

Antecedentes Familiares
Andrés Antonio María de los Dolores, era hijo de Gabriel García y Agustina de Acosta. Nació el 10 de enero de 1800 en Ampuyenta, Caserío pequeño con su Ermita de San Pedro de Alcántara. La casa del siervo de Dios, que aún se conserva tal como era, es de piedra cubierta de paja y consta de una habitación y una cocina como las otras del caserío, lugar de peregrinación al cuidado del Ayuntamiento.Fue bautizado el 18 de enero del mismo año por el Presbítero .losé Ramón Velázquez en la Parroquia de Santa Ana de Casillas del Ángel, siendo su padrino el Presbítero Antonio Mena del Castillo. Su padre, Gabriel, era hijo de Luis García y Manuela de Acosta; y su madre, Agustina, hija de Pedro de Acosta y Catalina Carrión; ambos naturales de Ampuyenta. Gabriel y Agustina contrajeron matrimonio el 21 de noviembre de 1793, previa dispensa de consanguinidad concedida por el Obispado de las Palmas por ser parientes en tercer grado.Los matrimonios entre parientes eran comunes en la Isla de Fuerteventura. La poca población y la obvia situación de aislamiento produjo como consecuencia que los matrimonios se concertaran entre las familias próximas en parentesco. De este modo, la tierra y el ganado se agrupaban y se concentraban evitando la disgregación y dispersión. Por otra parte, la falta de intercambio económico no permitía la comunicación social y la carencia de dinero cerraba aún más el círculo insular.En 1802, habitaban en Fuerteventura 2.941 familias, con aproximadamente unos 4,23 individuos cada una, dando una población total de 12.451 habitantes, de los cuales 6.136 eran varones y 6.315 mujeres. Andrés tuvo 3 hermanos, Rafaela Catalina (* 22 octubre 1794); Eugenio Antonio (* 7 septiembre 1797) y María Felipa (* 23 agosto 1803).Su padre falleció el 5 de julio de 1805. Agustina Acosta contrajo matrimonio en segundas nupcias el 30 de septiembre de 1806 con Pedro Nolasco Fernández García, proveniente de Breña Alta, Isla de la Palma. De este segundo matrimonio nació, el 24 marzo de 1808, José María de la Encarnación.
Raíces Franciscanas
Los Franciscanos jugaron un papel importante en la evangelización del archipiélago Canario al ser los primeros religiosos que se establecieron a partir de 1416 en Fuerteventura, fundando el superior Fray Juan de Baeza el convento de Betancuria que contribuyó a profundizar el sentido teológico religioso y ejercieron, hasta en los más abandonados rincones de la isla, la función sacralizante con verdadera virtud.La Isla de Fuerteventura adquirió también, merced a ellos, un sentido de sencillez franciscana y un talante de hospitalidad que mitigó muchas veces su existencia cruda y difícil. Así como los clérigos seculares se movían entre las clases dominantes, los frailes de San Francisco encajaron en la conducta de las clases humildes.Dejó una profunda huella en la Isla, el hermano lego franciscano San Diego de Alcalá. Nació cerca del 1400 en San Nicolás del Puerto en el Reino de Sevilla, Andalucía. Deseoso de soledad y penitencia, aún joven llevó por varios años vida eremítica en la Iglesia de San Nicolás. Unido a la oración y contemplación, el trabajo de la huerta y la confección de pequeños utensilios para uso doméstico. Entró a los Frailes Menores en el convento de Arizafe, un poco distante de Córdova, y realizó el noviciado como Hermano lego. En el 1441 fue mandado a las Islas Canarias, siendo designado Guardián del Convento de Fuerteventura el año 1446.Trabajó con particular celo por la defensa de los indígenas. El año 1449 pidió volver a España. Viajó a Roma el año 145 para ganar el jubileo y asistir a la canonización de San Bernardino de Siena. Este mismo año, se desató la epidemia en Roma y San Diego se dedicó a la atención de los enfermos. Falleció el 12 de noviembre de 1463 en Alcalá de Henares, cerca de Madrid. Fue canonizado el 2 de julio de 1588 por el Papa Sixto V. La presencia franciscana en la Ermita de San Pedro de Alcántara hubo de influir en la vida y decisión religiosa vocacional de Andrés. La Ermita posee en su interior siete grandes cuadros sobre la vida de San Pedro de Alcántara pintados en el siglo XVIII, sin datos sobre su autor.Esta influencia franciscana se manifestará en el campo de la enseñanza y en la religiosidad popular con las devociones a la Virgen de la Peña, al Via Crucis, a San Diego, a an Andrés y a las Ánimas. Los conventos de los frailes desaparecieron todos a causa de la Desamortización y Exclaustración de 1835.
El Majorero
Majorero es la expresión propia para designar a los Isleños nativos de Fuerteventura, proveniente de la palabra Maho que adquiere la acepción de “gente del país” u “hombre de la tierra” con el sufijo castellano “ero” Todo indica que el joven majorero pasó su adolescencia y años de juventud como pastor de cabras. Ser pastor era el oficio de la mayoría de los majoreros desde los primeros tiempos. Así, como los otros pastores de esa época, seguramente recoma con su rebaño grandes extensiones de terreno para encontrar pasto y agua. Andrés, según sus biógrafos, apacentaba sus animales casi siem¬pre separado de sus compañeros y rezando. De regreso, al ponerse el sol, enseñaba la doctrina cristiana a los niños de los alrededores de su casa y cantaba alabanzas a la Virgen María. Su vida como pastor la asumió como parte de su responsabilidad familiar, aunque también ayudara en las tareas propias de un labrador.
Camino de América
La vida del joven pastor continúa su ritmo normal: encontrarse todos los días con este “paisaje evangélico”, llenar su espíritu en este “oasis vivificador” y formar parte de esta “isla para peregrinos”, “peregrinos del ideal” Esta monotonía se rompió con acontecimientos familiares. Su hermano Eugenio, el 12 de diciembre de 1830, contrajo matrimonio con María Juana Jordan siendo testigo el padrastro Pedro Fernández; no mucho después, el 11 agosto de 1831, falleció su madre Agustina Vda. de Fernández. El 27 de febrero de 1832, Andrés actuó de testigo en el matrimonio de su hermana María Felipa con Francisco Pérez. Poco después, muertos sus padres y casados sus hermanos, partió hacia América, formando parte de una de las expediciones que constituyeron la gran corriente migratoria del período. Los movimientos migratorios masivos de las islas fueron provocados por las hambrunas periódicas, la escasez de trabajo, el elevado índice demográfico, sequías y por la política migratoria llevados a cabo por las Repúblicas de América y España.
1833-1839
El Inmigrante Canario
Andrés, partió de Fuerteventura a mediados de 1832, en compañía de unos parientes entre los que se encontraba, según algunas fuentes, su hermano Eugenio. Se unirá a los grandes grupos de inmigrantes canarios que zarparon a tierras americanas, especialmente a Venezuela, Cuba y Uruguay. Los emigrantes canarios que se enrolaban en las expediciones rumbo a América, normalmente habían de arrostrar muchas penalidades en la navegación: mal trato por parte del capitán del barco, escasez de agua y víveres, hacinamiento en los barcos pequeños; a veces hasta un número de 500 a 600 pasajeros, casi de pie, en un viaje que duraba de 25 a 30 días. Según un testimonio de la época, la travesía de Andrés fue penosa debido a las tempestades y a las escenas desagradables que siempre suceden entre marineros y pasajeros. El transporte de los emigrantes canarios constituyó, en más de una ocasión, una forma de esclavitud y un rentable negocio. Algunos vieron peligrar hasta su existencia en la travesía. Se produjeron varios motines de pasajeros descontentos con el trato de a bordo. Andrés García llegó desde Buenos Aires (Argentina) al puerto de Montevideo (Uruguay) el 11 de diciembre de 1832 en la Goleta Flor del Río.
Montevideo Naciente
El contexto histórico en el cual se integró Andrés García era el de la nueva República Oriental del Uruguay, donde el 4 de octubre de 1828 se firmaba la Convención Preliminar de Paz con los gobiernos de las Provincias Unidas y Brasil; el 22 de noviembre del mismo año se instalaba la Asamblea General Constituyente y Legislativa del Estado y el 18 de julio de 1830 se juraba la Constitución en la que se reconocía como religión oficial la Católica. El 24 de octubre de 1830, el General Fructuoso Rivera fue elegido primer Presidente Constitucional de la nueva República y gobernó hasta octubre de 1834. Su período no estuvo exento de movimientos revolucionarios (1832-1834) guiados por el General Juan Antonio Lavalleja. La República vivía una situación de guerra civil. Es en este período cuando se acrecienta la llegada de inmigrantes canarios or la política de demanda de mano de obra extranjera. Entre los inmigrantes canarios, Andrés ejerció la actividad de labrador, mientras participaba de la vida de sus conocidos, que, al parecer, no eran pocos, según escribía, desde Montevideo, en una carta del 15 de mayo de 1834. El 9 de septiembre de 1834 el gobierno de Rivera fundó en la falda del Cerro de Montevideo la Villa Cosmópolis para inmigrantes. En octubre de 1834 se cumplieron los 4 años de gobierno de Fructuoso Rivera, delegó el mando en Carlos Anaya, Presidente del Senado. Fructuoso Ribera fue nombrado Comandante General de la Campaña, que debía custodiar su orden, repoblarla y vigilar la frontera. Manuel Oribe asumió la Presidencia el 1° de marzo de 1835, sus objetivos eran ordenar y racionalizar la administración y controlar el gasto Público. Su gobierno contó con la oposición de Rivera y sus partidarios, que ejercían un gobierno paralelo desde la comandancia General de la Campaña.
El Hospital de Caridad Montevideo
Hacia el año 1835, contaba con una población de 14.390 habitantes en la ciudad y 9.014 en extramuros, lo que daba un total de 23.404 habitantes. De acuerdo con los “Anales Históricos”, había escasez de trabajadores; así, el inmigrante encontraba, en el acto, habitación, alimento y salario. Según los datos estadísticos en 1835, los inmigrantes eran 1.803, en su mayoría vascos, canarios y franceses. En el plano sanitario existía el Hospital de Caridad, fundado en 1781 por el regidor y síndico procurador general, Mateo Vidal, con el fin de asistir a la población civil carente de recursos. Este hospital ejerció una gran labor asistencial a los inmigrantes canarios. En las entradas correspondientes al Hospital (14 julio 1835) consta de la asistencia a “Andrés García, soltero, labrador”
El Convento de San Francisco
La presencia Franciscana en Montevideo data de 1625 con Fray Juan Vergara y Fray Pedro Gutiérrez, quienes fundaron la reducción de los Charrúas. En 1724, Fr. José Javier Cordobés celebró la primera misa y bendijo la piedra fundamental de la ciudad de Montevideo. Los observantes se establecieron en el año 1742 con un hospicio e inmediatamente abrieron la primera escuela de instrucción primaria que existió en la Banda Oriental; el mismo año fundaron la Tercera Orden que tanta influencia tuvo en el país. El 1°de septiembre de 1761 se fundó el convento San Bernardino de Montevideo al que se vincularon sectores más populares e incluso marginados, como asimismo importantes personajes del mundo político e intelectual de la época. En su iglesia estaba erigida la cofradía de los negros. En 1768 se inauguraron las clases correspondientes al ciclo secundario, y años más tarde, se crearon varias cátedras de nivel universitario (filosofía en 1786 y teología en 1790) en unión con la Universidad de Córdoba y propagaron la doctrina del teólogo jesuita Francisco Suárez de acuerdo a su”De legibus” y su “Defensio Fidei” El General José Gervasio Amigas (1764-1850) se educó con los franciscanos y fue acompañado por éstos en toda su lucha por la independencia. En 1828, Fr. Lázaro Gadea, en la Asamblea Constituyente, postuló como denominación para el nuevo país: “República Oriental del Uruguay” por sus raíces franciscanas, no le fue difícil a Andrés vivir su religiosidad y contactar con Fr. Felipe Echenagussia OFM, que será su confesor, director espiritual desde 1835, y amigo. Fray Felipe nació el 30 agosto 1773 en la villa de Cizurquil, Provincia de Guipúzcoa, España. Fueron sus padres Juan Antonio de Echenagussia y María Josefa de Arastoa. Bautizado el 31 de agosto de 1773, vistió el hábito de novicio el 4 diciembre 1798, en el convento de extramuros de San Sebastián. Profesó el 4 de diciembre 1799. Se ordenó sacerdote el 20 de diciembre de 1800. El 26 de septiembre de 1801, fue nombrado confesor para seglares. El 9 de marzo de 1803 se embarcó en el Puerto de Santa María (Cádiz) con destino a Tarija (Bolivia); fue misionero en los Colegios de Tarija (1803-1814) y Moquegua (1814-1825). Admitido en el Colegio de Propaganda Fide el 7 de diciembre de 1825, en Arcos de la Frontera, actual provincia de Cádiz, España. Fr. Felipe habitaba en el convento de los Frailes Menores de Montevideo, llamado por el pueblo, convento de San Francisco, perteneciente a la Observancia. Podemos deducir que Andrés García ingresó al convento franciscano después del 14 julio 1835 ya que hasta ese momento ejercía como labrador. Sus parientes tuvieron noticias de que había “tomado el hábito de la religión seráfica”, y su tío le expresa: “Dios permita que sea para honra y gloria suya y bien para nuestras almas: así te suplico ruegues al Señor nos dé su bendita gracia para servirle y amarle… ” Las circunstancias políticas del Uruguay se agravan el 9 de enero de 1836 al decretar el presidente Manuel Oribe la supresión de la Comandancia General de la Campaña, lo que produjo la Revolución de julio de 1836 dirigida por su comandante Fructuoso Rivera. Entre las medidas para enfrentarla, Oribe dictó un decreto el 10 de agosto por el que la población civil y militar debía usar un distintivo de color blanco. Entonces los revolucionarios adoptaron cintas de color rojo. Estrenaron sus divisas en la batalla de Carpintería, el 19 de septiembre de 1836, en que fueron derrotados los riveristas. Andrés, en este año, era Hermano Donado, destinado por el Guardián Fr. Hipólito Soler a ejercer el oficio de recolector. Se desempeñó con humildad al ir por las casas pidiendo ayuda, dispuesto a todo tipo de situaciones; fue hombre de paz ante las injurias y vejámenes. Fr. Francisco Pacheco, Guardián de Andrés en la Recoleta Franciscana de Santiago de Chile, expresaba en el Proceso Ordinario: “El guardián lo puso de limosnero por algún tiempo hasta que lo echó del convento con sentimiento del padre Felipe” En 1837, Andrés, salido del convento, se desempeñó primero como obrero de la construcción en la Casa de ejercicios del Obispado de Montevideo y luego como vendedor de objetos de devoción como novenas, rosarios etc. La llamada del Señor a vivir su vocación cristiana según el estilo de San Francisco, en fraternidad, lo hace reconsiderar su momento de debilidad de haber abandonado el convento, por lo que decidió pedir su reingreso al mismo Guardián, Fr. Hipólito
Expulsión de los Frailes
A nivel sociopolítico, sigue la confrontación entre Manuel Oribe y Fructuoso Rivera, terminando en una verdadera guerra civil; el 15 de junio se libró la batalla del Palmar entre las fuerzas al mando del general Ignacio Oribe y las del general Rivera. Fue, para Rivera, una victoria decisiva. Oribe renunció a la presidencia el 14 de octubre de 1838, asumiendo el poder nuevamente Rivera, el 1 de noviembre, y disolviendo las Cámaras al día siguiente. Es en este período cuando tuvo lugar el desenlace fatal para la vida de los franciscanos de la Observancia en el Uruguay. En diciembre de 1838, al tiempo que Andrés era portero y limosnero del convento, el Gobierno de Rivera declaró extinguida la Orden y decretó que dicho convento de San Francisco pasara a ser sede de la futura Universidad. Entre los motivos aducidos para la extinción estaban: “no tener un número suficiente de religiosos y, empeñarse en restablecerlo, sería contrariar la tendencia de las sociedades modernas, oponerse al progreso de la civilización y multiplicar los establecimientos improductivos”
Rumbo a Chile
Una vez expulsados del convento, Andrés García, para subsistir, volvió a su oficio de peón y de vendedor. Fr. Felipe fue a vivir al Hospital de Caridad como capellán y allí le visitaba Andrés. En una de esas visitas, su padre espiritual le comunicó que, en Chile, se había restablecido la antigua Recoleta de San Francisco, y lo invitó a dirigirse a ella, lo que Andrés aceptó acompañando a su director espiritual. Los Franciscanos entraron a Chile el 29 de agosto de 1553 y llegaron a Santiago en los primeros días de octubre, provenientes de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, habiendo hecho el viaje por Charcas. Cinco religiosos componían la misión: los Padres Martín de Robleda, Superior o Comisario, Juan de Torralba, Cristóbal de Rabaneda, Juan de la Torre y el Hermano Lego Francisco de Frejenal. Llegados a Chile, dieron comienzo, de inmediato, a la evangelización de los naturales, atención espiritual de los españoles y organización de la Orden. En el Capítulo de la Provincia de los XII Apóstoles, celebrado A fines de 1556, al que asistió el P Robleda, fue éste nombrado Custodio, a fin de que representara a las Custodias dependientes de la Provincia de Lima en el Capítulo General de la Orden que había de celebrarse en el año 1559 en Aquila, Italia. El Capítulo General de Valladolid (1565), con la aprobación de Pío IV, declaró la Custodia de Chile independiente de la Provincia del Perú elevándola a la categoría de Provincia con el título de la Santísima Trinidad. El 2 de enero de 1571 se dio cumplimiento al decreto de creación de la Provincia. El P Juan del Campo, Comisario General del Perú, había comisionado para ello al P Juan de Vega quien, en esa fecha, celebró en Santiago el primer Capítulo Provincial en el que fue él mismo elegido Ministro Provincial. Tenía entonces la Provincia 14 sacerdotes, 7 religiosos y 6 hermanos legos. Los conventos fundados hasta ese momento eran 10 (Nuestra Señora del Socorro en Santiago, Nuestra Señora de los Remedios en Valdivia, Nuestra Señora de la Buena Esperanza en La Serena, San Cosme y San Damián en Osorno, Santa María de los Ángeles de Angol, Nuestra Señora de las Nieves de Villarrica, San Francisco de Castro, San Francisco de Jesús de la Imperial, etc.). Fueron así los franciscanos los primeros que recorrieron, en el siglo XVI, una gran parte del territorio sur de Chile, fundando algunas estaciones misionales, todas las cuales desaparecieron, sin que de ellas quedase ningún recuerdo, con el alzamiento de los araucanos en 1599 y destrucción de las ciudades del sur. Durante los siglos XVI y XVII ocuparon las sedes episcopales de Santiago los franciscanos Fr. Fernando de Banáonuevo (1566¬1568), Fr. Diego de Medellín (1574-1593), Fr. Pedro de Azuaga (1595¬1597), Fr. Juan Pérez de Espinoza (1600-1622), Fr. Diego de Umansoro (1660-1676) y de la Diócesis de la Imperial Concepción Fr. Antonio de San Miguel (1569-1590) y Fr. Luis Jerónimo de Oré (1620-1630). La principal fundación que los franciscanos hicieron en Chile, en el siglo XVII, fue el Colegio de San Diego (1663), en Santiago, destinado a los estudios de artes mayores y teología. Al empezar el siglo XVIII, la Provincia tenía doce conventos con más de 160 religiosos, a mediados de ese siglo (1756) se fundó el Colegio de Misiones San lldefonso, Sus iniciadores salen del Colegio de Misiones de Santa Rosa de Ocopa Perú. El territorio, que el nuevo Colegio asumió, partió del río Bío Bío y llegó hasta las Islas del Archipiélago de Chiloé; pero principalmente se dedicaron a la atención de los indios pehuenches. En este Colegio se educó, en 1788, el Capitán General Libertador Bernardo O’Higgins y fue su gran amigo de toda la vida el Rector, Fr. Francisco Javier Ramírez.
1839-1853
Viaje a Valparaíso
Andrés García pagó, el 8 abril de 1839 en Montevideo, la cantidad de sesenta patacones (Peso, Duro) por su pasaje en el bergantín “Floraville” hasta Valparaíso. El viaje fue difícil por las tempestades en el paso del Cabo de Hornos y por el ambiente entre los marineros. Andrés se esforzó por evangelizar a la tripulación, y por lo que sufrió malos tratos, el P. Felipe Echenagussia intervino con energía para que abandonara su actitud y no expusiera su vida. En aquella época, la República de Chile estaba gobernada por don Joaquín Prieto quien asumió la Presidencia el 18 de septiembre de 1831 y la ejerció por dos períodos consecutivos. Tres hechos importantes se advierten durante su gobierno: El 25 de mayo de 1833 fue promulgada la Constitución de más larga existencia que ha tenido Chile, pues estuvo vigente por casi un siglo. El segundo hecho, la presencia de Diego Portales Palazuelos (1793-1837) Ministro del Interior y Relaciones Exteriores. Se destacó por su sentido de orden jurídico-político reconocido y su mucho afecto al principio de autoridad. En tercer lugar, la guerra contra la Confederación Perú Boliviana originada por los intentos de hegemonía del General boliviano Andrés de Santa Cruz, que pretendía formar una gran unidad política con Chile, Perú, Ecuador y Argentina. Diego Portales combatió las aspiraciones de Santa Cruz, lo que dio margen a que se declarara la guerra el 28 de diciembre de 1836. Finalizó la guerra el 20 enero 1839 con la victoria del ejército chileno en la batalla de Yungay dirigida por el General Manuel Bulnes. En noviembre de ese mismo año, el ejército hizo su entrada en Santiago, en medio de las aclamaciones de la muchedumbre. La vida religiosa pasó por un período de relajación; los religiosos poseían y administraban sus propio peculio, lo que condujo a los frailes a llevar un régimen de vida muy independiente dentro del claustro. Así llegó a reducirse la vida comunitaria al rezo del oficio y al estudio. No eran pocos los regulares que vivieron fuera del claustro, sirviendo capellanías o curatos, para poder solventar las necesidades de parientes pobres. Se dieron algunas extravagancias en el modo de vestir. Se consiguieron fáciles dispensas de reglamentos y leyes. Los superiores llamaron a sus frailes a una mayor observancia, esperando conducirlos a una vida más consecuente con su vocación. Fr. José de la Cruz Infante (1762-1843), bachiller en Sagrada Teología por la Universidad de San Felipe, Examinador Sinodal del Obispado, Rector del Colegio de San Diego, maestro de novicios, Custodio y Visitador de la Provincia en 1825, se esforzó en restaurar la Observancia en la Provincia Franciscana apoyado por el Vicario Apostólico Mons. Juan Muzi, Delegado del Papa León XII ante el gobierno de Chile.
La Recoleta Franciscana
El convento de la Recoleta Franciscana de Santiago fue fundado por Real Cédula de 30 de mayo de 1662, en terrenos donados, el 17 de junio de 1663, a la Provincia de la Santísima Trinidad por el matrimonio Nicolás García y María Ferreira. El Gobernador Bernardo O’Higgins, en documento extendido el 8 de octubre de 1821, pidió a las religiosas contemplativas de Santa Clara que se trasladasen a la Recoleta Franciscana, luego de vender sus terrenos del monasterio por el bien de la patria. El P. Infante consiguió, en 1824, del arzobispo Muzi, la autori¬zación para reinstalar la Recoleta, lo que se hizo efectivo el 27 de mayo de 1837, cuando la Provincia de la Santísima Trinidad cedió el antiguo convento de la Recoleta al Padre Infante14, y las Religiosas contemplativas de Santa Clara, que allí moraban, lo entregaron el 21 de diciembre del mismo año. En octubre de 1838, se instala nuevamente la comunidad Franciscana con el espíritu de la estricta observancia para vivir con mayor fidelidad la Regla de San Francisco. El 10 de julio de 1839, el P Infante recibió a Fr. Felipe Echenagussia y al “Hermano Andrés, secular de Montevideo”, asignándoles las celdas del oriente del Lúcumo como habitación. La comunidad estaba compuesta por el Padre Guardián, que era el único sacerdote, dos seminaristas, un hermano lego y un donado. Andrés fue destinado a la cocina para ayudar al cocinero, lavar los platos y barrer; labores que desempeñaba con humildad, dedicación y alegría.
Recorriendo Santiago
El 2 de agosto de 1839, el P. Infante expuso a Fr. Felipe la necesidad de nombrar un hermano limosnero, Fr. Felipe le sugirió al hermano Andrés. El Guardián no lo encontraba suficientemente inteligente para el desempeño del oficio; pero no obstante, ese mismo día llamó a Andrés y le propuso el oficio. Aceptó con gusto, afirmando que, en el convento de Montevideo, había sido dos veces limosnero y traía el hábito que allá había usado hasta el decreto de expulsión. De inmediato, se realizó la ceremonia de vestición que lo identificaba como hermano donado. Esta era la rutina diaria de Andrés: cada día se levantaba a las cuatro de la mañana para ayudar la primera misa; comulgaba diariamente y luego hacía su oración de acción de gracias A las siete de la mañana, salía a pedir limosna, recorriendo las calles de Santiago por los pavimentos de gruesas piedras de río y veredas labradas de duras rocas. El ambiente era tranquilo y, el poco movimiento que se obser¬vaba durante la mañana, era ocasionado por los proveedores y vendedores ambulantes a quienes se dirigía Andrés solicitando limosnas para el convento y para otros fines piadosos, como las Ánimas del Purgatorio, la propagación de la fe y la devoción a Nuestra Señora de la Cabeza. Su actitud para con todos era paciente, afable y modesta, dando buenos consejos, aun al recibir insultos, burlas y desprecios, Andrés regresaba al convento a la puesta del sol y en la noche rezaba con la comunidad.
Una Fe Simple
El 1° de julio de 1840, el Papa Gregorio XVI elevó la sede de Santiago a Arzobispado y nombró como primer Arzobispo a Mons. Manuel Vicuña Larraín, quien tomó posesión el 21 de marzo de 1840. Manuel Bulnes asumió la Presidencia el 18 de septiembre de 1841 en un ambiente de concordia, alegría general y estabilidad económica, si bien el país sufría las consecuencias de las malas cosechas de los años anteriores y la salud pública comprometida con viruelas y otras enfermedades. El 25 de marzo de 1842, llegó desde Montevideo a Valparaíso, el Pbro. argentino Pedro Ignacio de Castro Barros (1777-1849). Nació en Chuquis, pueblo de La Rioja en la República Argentina, se Doctoró en Teología en la Universidad de Córdoba, en 1813 fue condecorado con el título de misionero apostólico por el Obispo Rodrigo Antonio de Orellana. Recibió de sus compatriotas la diputación para la asamblea del año XIII; Representante de la Rioja al Congreso de Tucumán en 1816-1819. Firmó el acta de la Independencia Argentina. Durante el provisorato del doctor don Juan Justo Rodríguez (1827) fue nombrado Castro Barios Visitador de la Provincias de Cuyo, cuyo cometido principal se refería a restablecer los conventos de los regulares. El 1° de mayo de 1829, por voto unánime de los capitulares de Córdoba, fue nombrado Provisor y gobernador del Obispado hasta el 11 de junio de 1831 en que renunció. En 1833 pasó con licencia a Montevideo. En los siete años que allí permaneció, recorrió misionando detenidamente gran parte de los pueblos del interior de la República del Uruguay, sin contar la capital, Montevideo, donde predicó dos cuaresmas y dio misiones y Ejercicios. Pedro Ignacio de Castro Barros se estableció en Santiago como huésped en la Recoleta Franciscana, donde ejercería una gran influencia en Andrés. Fue profesor de teología y filosofía en el Convento y en el Seminario de Santiago, y se dedicó a la predicación y a las misiones. Se preocupó de difundir las devociones adquiriendo y reeditando varias obras entre las que figuraba una vida de Santa Filomena Ejerció también un gran influjo en el clero, especialmente en Valdivieso, Salas y Larraín Gandarillas. Fue el primer sacerdote que declaró en Chile la guerra al regalismo y al patronato regio. Castro Barros regaló al hermano Andrés una imagen de Santa Filomena cuya devoción propagó entre los habitantes de la ciudad, llevándola por todas partes. El culto a Santa Filomena proviene del epígrafe: Pax Tecum Filumena, pintado sobre tres tejas de barro, encontradas en el cementerio de Priscila, donde el 25 mayo de 1802, Monseñor Jacinto Ponzatti, custodio de las reliquias,presidió la apertura de la tumba. Acompañaba el epígrafe el dibujo de una palmera, tres flechas, dos anclas y una flor que fueron interpretados como signos de martirio. En el 1833 se agregó la revelación de Sor María Luisa de Jesús (1799-1875), que obtiene el imprimatur del Santo Oficio el 21 de diciembre del mismo año. El 10 de agosto de 1835, Paulina Jaricot, fundadora de la obra de la Propagación de la Fe y del Rosario viviente, obtuvo la sanación. Gregorio XVI (1831-1846), concedió la Misa y oficio de Communi para el 11 de agosto. En 1837, San Juan María Vianney hizo construir un altar a Filomena, difundiendo su devoción. En Italia, además de las Congregaciones laicales de las Hermanas de Santa Filomena, fundadas por Francisco De Lucia, le dedicaron numerosas asociaciones femeninas, institutos de educación, oratorios e Iglesias. Bartolo Longo fundador del Santuario de Pompeya, la propuso de Patrona y modelo de sus huérfanos. Diversas obras y movimientos católicos de Francia nacieron bajo su protección. Juan Le Prevost fundador de los Hermanos de San Vicente de Paul y de la obra de S. Filomena, erigió en París, el Santuario dedicado a la Santa. Los Santos Pedro Chanel, Pedro Eymard y Magdalena Sofía Barat fueron sus devotos. Pío IX (1846-1878), el 7 de noviembre de 1849, celebró la Misa en Mugnano, donde se encontraban las reliquias. El culto tuvo una gran difusión en Europa y los misioneros la extendieron por América. En 1898, Monseñor Antonio De Waal estudió el epígrafe y la simbología; de la investigación dedujo que el epígrafe no correspondía al cuerpo de la joven encontrada, sino que fue escrito en el siglo IV en tiempos de paz. Las tejas habían sido reutilizadas sucesivamente. En 1961, la Sagrada Congregación de los Ritos, con motivo de la reforma litúrgica, suprimió del calendario litúrgico el nombre de Filomena, ante las conclusiones de los estudiosos: no apareció ningún signo positivo de martirio, pax tecum no existió en los epígrafes de mártires, las mismas tejas con la inscripción, habiendo sido reutilizadas, no dieron garantía de la identidad de la joven. Tanto le impactó al hermano Andrés la vida de la Santa que tomó el nombre de Filomeno. En 1850, el 9 de diciembre, pagó al arquitecto Fermín Vivaceta (1829-1890) la cantidad de 448 pesos y 4 reales por la construcción del Altar a Sta. Filomena. Por medio del comerciante Joaquín Iglesías encargó a Europa ornamentos para la Iglesia y, el 16 diciembre, fundó ante el escribano Manuel Joaquín Frías, dos capellanías, una de $ 4.500 con limosnas recolectadas para Santa Filomena y otra de $ 500 con el dinero que traía cuando arribó al país. Estas fundaciones establecen: 4500 pesos para que, con sus réditos, a razón del 5% anual, se costee la Novena y Fiesta de Santa Filomena en el templo de la Recolección, terminando la fiesta el día 11 de agosto de cada año; con los mismos réditos se celebrará una misa cantada en el altar de la santa, los segundos domingos de cada mes, dotadas a 4 pesos y 2 1/2 reales cada una. De los 500 pesos restantes, hace otra fundación, cuyos réditos deberán aplicarse a veinte misas rezadas que empezarán a celebrarse el día 12 de agosto de cada año, y terminarán con una misa cantada dotadas en cinco pesos, todas en sufragio de las ánimas del Purgatorio. Nombra por patrón y capellán de ambas fundaciones al convento de su Orden.
Construyamos la Casa de Dios
El ambiente religioso del pueblo era milagrero y devoto, pero se fueron produciendo cambios. Así, por ejemplo, los serenos o guardianes de policía dejaron de pronunciar como saludo el Ave María Purísima; por otra parte, fueron promulgadas, en 1843, la ley sobre matrimonios de disidentes y la ley sobre el patronato civil. Monseñor Manuel Vicuña fundó, el 1° de abril de 1843. la “Revista Católica” para contrarrestar las ideas anticlericales. Este mismo año el escritor Francisco Bilbao, famoso por sus ataques al Catolicismo, propagó las ideas de Lamennais y de los enciclopedistas; publicó, en esta época, su libro “Sociabilidad Chilena” que causó gran escándalo. En 1843, Fr. Vicente Crespo, Guardián de la Recoleta, dio inicio a la construcción del nuevo templo. En el clima poco propicio de la época y a pesar de ella, Andrés fue un infatigable recolector de limosnas para el templo y se dedicó a recorrer el Departamento de Santiago que, a la sazón, contaba con una población de 95.795 habitantes. El pueblo, ajeno a las corrientes anticlericales respondió con generosidad a la solicitud de Fr. Andrés, que fue haciendo posible la realización de la obra. El 29 de noviembre de 1844, se presentaron a la Intendencia de Santiago los primeros planos para el nuevo templo. Revisados los planos por el cuerpo de Ingenieros Civiles de la Intendencia, fueron aprobados en diciembre del mismo año con ciertas modificaciones concernientes al coro, sacristía y guardarropas. Se le pidió a Fr. Vicente, además, para su respectiva aprobación, los planos de elevación de murallas y perfiles, incluyendo la fachada. Una vez obtenido este primer visto bueno, el 12 de enero de 1845, el hermano Andrés participó en la ceremonia de colocación de la primera piedra, a la que asistieron el Arzobispo electo, Mons. José Alejo Eyzaguirre, el Ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública, don Manuel Montt, el Ministro de Guerra y Marina, General don José Santiago Aldunate, el Intendente don Miguel de la Barra y otros. La construcción fue dirigida por don Antonio Vidal, miembro de la primera junta de Beneficencia creada en 1832 y responsable de la vigilancia del régimen higiénico de los conventos. Antes de un año, se había abierto una Capilla al público, en el lugar que posteriormente sirvió de coro.
Junto a los Obreros
El 25 de julio de 1846, es reelegido Presidente don Manuel Bulnes. El Papa Pío IX eligió, el 4 de octubre de 1847, como Arzobispo de Santiago, a don. Rafael Valentín Valdivieso, siendo consagrado en Santiago el 2 de julio de 1848. En esta época, el hermano Andrés estaba dedicado activamente a las obras sociales. En los años 1848 y 1849 reunía, en la Recoleta Franciscana, todas las noches, a las 21 hrs., a unos 50 obreros. Rezaban el Via Crucis, tomaban una disciplina, decían algunas breves oraciones y finalizaban con algunas reflexiones del Hermano. Entre los años 1850-1851, Andrés, junto al P. Francisco Pacheco, reunieron a los obreros en la “Hermandad del Corazón de Jesús”. Dentro de la Hermandad se ayudaban en todas sus necesidades espiri¬tuales y materiales, en casos de pobreza, enfermedad, vejez y accidentes de trabajo. Pasados unos años, la Hermandad poseía en Santiago, 17 capillas, escuelas y diversos talleres, con 4000 socios y 3000 socias; posteriormente se extendió a Maipú, Rancagua y Valparaíso
Amor Sin Reservas
Numerosos testimonios de la época se refieren a Fray Andrés y su actividad caritativa que le hicieron famoso entre los habitantes de Chile. Visitaba frecuentemente la Cárcel de Santiago y el Hospital. Además de confortar a muchos en la portería del Convento, llevaba medicinas, preparadas por él mismo, a los enfermos en sus casas y visitaba a los moribundos No eran pocos los que solicitaban su intercesión en la oración por diversas necesidades espirituales y materiales Los domingos repartía pan y frutas a los pobres. Por la tarde invitaba a la gente al cementerio para rezar el Via Crucis o el rosario por las Animas. En sus visitas a los hogares incentivaba a la juventud a la vida religiosa y sacerdotal. Monseñor Crescente Errázuriz Valdivieso (1839¬-1931), V Arzobispo de Santiago, recordaba cómo Fr. Andrés visitaba su casa con el fin de pedir limosnas; una de las veces dijo a su madre: “Este niño va a ser sacerdote”. El pueblo le llamaba cariñosamente Fray Andresito y era conocido en los distintos medios sociales.
Anunciador de Paz
En 1850, regresó de Francia el escritor y sociólogo Francisco Bilbao, que, junto con otro escritor, Santiago Arcos, fundaron “la Sociedad de la Igualdad” y el periódico “El amigo del pueblo”. La nueva institución agrupó a un número respetable de obreros y se transformó en un club político de ideas liberales y anticlericales. Bilbao, opositor al gobierno de Bulnes, promovió disturbios que obligaron al gobierno a declarar el estado de sitio el 7 noviembre del mismo año. El 20 de abril de 1851, el Coronel Pedro Urriola se levantó contra el gobierno apoyado por el partido liberal pretendiendo formar una junta de gobierno. El Coronel Urriola no consiguió su objetivo y murió en la acción. En el mes de julio del mismo año, se celebraron las elecciones; el Partido Liberal, aunque desorganizado, presentó la candidatura del General José María de la Cruz y el gobierno conservador la de don Manuel Montt, que venció. Los días 7 y 13 de septiembre estallaron en la Serena y Concepción, un levantamiento revolucionario en el que aparecía, como caudillo, el general de la Cruz que avanzó hasta Talca. El 8 de diciembre, día de la Batalla de Loncomilla, Andrés vivió con angustia el evento, en oración, entrando y saliendo de la Recoleta, compartiendo las penurias de la gente. El 18 diciembre 1851 se firmó la capitulación de Purapel, que puso fin a la guerra civil, iniciándose un nuevo período de paz y tranquilidad.
Sus Últimos Días
La expresión “Alabado sea Dios” lo identificó, en sus respuestas simples y breves, hasta los últimos momentos de su vida. Los primeros días de enero 1853, Fr. Andrés fue a casa del Dr. Vicente Padin llevando, de regalo, su bastón porque ya no lo necesitaría más y visitó a don. Francisco Ignacio Ossa, solicitándole mandar decir misas por su alma. El domingo 9 de enero, Andrés no asistió a la primera misa de las cuatro y media de la mañana que acostumbraba ayudar. A las cinco y media de la mañana, se dirigió a su cuarto un hermano donado con el fin de pedirle un remedio para la vista que solicitaban en la portería, encontrándolo muy debilitado. No obstante, a las 6 hras. asistió al templo a escuchar la Misa, pero, sintiéndose muy fatigado, volvió pronto a su cuarto. El hermano enfermero, que acudió a visitarlo, constató la gravedad de su estado de salud y le suministró algunas medicinas, ante la imposibilidad de encontrar un médico. Cuando los médicos lo visitaron, al día siguiente, sólo pudieron constatar que “la enfermedad era de muerte”. El Dr. Fontecilla le diagnosticó una pulmonía y, en su presencia, se le practicó una sangría como un medio para aliviar la fiebre. Mientras tanto, la noticia de su enfermedad se propagó por toda la ciudad, conmoviendo a gente de todos los estratos sociales y muchos acudieron a la Recoleta para saber de su salud. El día 12, Andrés pidió a Fr. Pacheco, que le asistía, que no se preocupase y descansase porque el viernes moriría. El jueves 13, los médicos aconsejaron sacramentarlo, y el enfermo recibió el viático y la Extremaunción, rodeado de la comunidad. Pidió perdón por las ofensas causadas y por los malos ejemplos, el hermano enfermero lo invitó a callar a lo que obedeció prontamente. Finalmente, solicitó al Guardián un hábito para cubrir su cadáver y una sepultura, lo que le fue otorgado y luego emitió la profesión solemne. A las 21 hrs., Andrés le dijo a Fr. Pacheco: “Moriré mañana a las ocho”. Tal como lo había anunciado, el hermano Andrés falleció el 14 de enero de 1853 a las ocho de la mañana. Sus restos mortales fueron expuestos en el coro del Convento, detrás de la reja, donde fue visitado por una multitud de gente de todas las condiciones sociales; los religiosos acompañaron permanentemente su cadáver y después de cena, la comunidad elevó las preces por su descanso. Fr. Juan Antonio García leyó unos versos. Sus funerales se efectuaron el día 15 y, a tempranas horas, comenzó a llegar la gente, incluso desde fuera de la capital. A las nueve de la mañana comenzó la Misa de Requiem presidida por el Guardián, Fr. Francisco Pacheco. Una vez finalizado el rito, tanto los religiosos como los clérigos presentes se dirigieron al coro, donde hicieron uso de la palabra Fr. Francisco Villarroel y Fr. Juan Bautista Díaz; luego el cortejo fúnebre marchó hacia el cementerio, situado en el interior del Convento. Antes de proceder a su sepultura, se pronunciaron otras oraciones fúnebres, expresión de admiración y gratitud hacia la persona de Fr. Andrés.
Celebraciones
El 10 de julio de 1855, se procedió a exhumar el cadáver del Hno. Andrés. Estuvieron presentes, entre otros, el juez don Juan Francisco Fuenzalida, la comunidad franciscana y otras personalidades. El cadáver fue encontrado incorrupto. El Arzobispo don Rafael Valen¬tín Valdivieso visitó el lugar y afirmó: “En cuanto a que sea una cosa extraordinaria o sobrenatural la conservación del cadáver de Fr. Andrés, estando al lado de un canal de agua durante dos años, esto lo dirán los hombres de ciencia a los cuales les hemos encargado este punto, pero que todos hemos tenido a ft Andrés por un santo, sin que con esto nos anticipemos al juicio de la Santa Sede, esto no presenta ninguna duda”. La comisión que, el día 15 de julio, examinó el cadáver, estuvo formada por 6 peritos entre los que destacaban los doctores Lorenzo Sazié y Vicente Bustillos, el secretario de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y el Rector (1867-1883) de la Universidad de Chile, Ignacio Domeyko. El informe de los facultativos no encuentra causas naturales que favorezcan el estado de conservación del cadáver. El traslado se realizó el 23 de julio con la presencia del Arzobispo Valdivieso y con la asistencia masiva de fieles de todas las condiciones sociales y de las comunidades Domínica, Mercedaria, Agustina, Franciscana y miembros del clero secular. Los discursos fueron pronunciados por el Provincial mercedario Francisco de Paula Solar, el Prior de Santo Domingo, Tomás Robles y la oración fúnebre estuvo a cargo del Prebendado Juan Francisco Meneses. Una vez depositados sus restos dentro del templo, los fieles visitan su tumba constantemente y se encomiendan a su intercesión, mandan aplicar misas y hacen ofertas. Su fotografía se encontraba indistintamente en las casas de ricos y pobres. El 10 de julio de 1893 se celebró una Misa presidida por el Arzobispo de Santiago don Mariano Casanova en recuerdo de Fr. Andrés, con asistencia de autoridades civiles y eclesiásticas. Estuvieron presentes, en esta ocasión, el Ministro del Culto, Ventura Blanco y Viel, y el General Manuel Baquedano. Los fieles se aglomeraron dentro y fuera del templo debiendo intervenir la fuerza pública. La predicación estuvo a cargo del Presbítero Ramón Ángel Jara. Dijo en su exordio: “¡Qué tremenda sorpresa darnos en este instante a la soberbia humana! ¿Qué dirá ella que mide la grandeza de los hombres por la sombra que arrojan sobre el suelo en presencia de una ciudad entera que se agita, que se agolpa bajo los atrios del templo, y que congrega a Obispos, magistrados y sabios, y que despliega inusitada pompa para honrar un sepulcro abierto hace cuarenta años, y en el cual no duermen las cenizas de un soberano, ni de un guerrero, ni de un príncipe de la Iglesia, sino los huesos de un oscuro extranjero, de un limosnero de nuestras calles, de un pobrecito lego franciscano?… “. El día 28 de mayo 1929, se realizó la segunda exhumación de los restos de Fr. Andrés en el templo de la Recoleta Franciscana, inspección ordenada por el tribunal del Proceso Apostólico. Estuvieron presentes en la ceremonia 50 testigos. El presidente del tribunal, el Presbítero don. Francisco Javier de la Fuente, tomó juramento al Guardián Fr. Jerónimo Muñoz, al Párroco Fr. Bernardino González; a los doctores Jorge Cáceres, Víctor Barros y Arturo Atria, al Notario Javier Echeverría y finalmente a los cuatro obreros que debían intervenir. El 14 de enero de 1953, se conmemoró el centenario de la muerte de Fr. Andrés, presidido por Monseñor Bernardino Berríos, Obispo de San Felipe. Se encontraban presentes miembros de las diferentes órdenes, sacerdotes del clero secular y centenares de fieles que oraron ante el sarcófago donde se guardan sus restos. Años más tarde, el 14 de mayo de 1985 en la Recoleta Franciscana, el Cardenal Juan Francisco Fresno, Arzobispo de Santiago, acompañado de Mons. Joaquín Matte, Obispo Castrense, de religiosos y miembros del clero secular, bendijo la Sala de reliquias de Fr. Andrés, ante el Alcalde de Santiago, Carlos Bombal, y otras autoridades. Hasta el día de hoy, los devotos de fr. Andrés se reúnen los días 14 de cada mes en la Recoleta Franciscana para orar, junto a su tumba, por su pronta canonización.
Síntesis del Proceso de Beatificación y Canonización
El 16 de enero de 1893, el Padre Guardián, Julio Uteau, en nombre de la comunidad franciscana, solicitó al Padre General autorización para iniciar la Causa de Canonización. Recibida la licencia del P General, el P Uteau pidió, el 29 de noviembre del mismo año, al Arzobispo Mariano Casanova, autorización para instruir el Proceso Informativo “Super Fama Sanctitatis” de Fr. Andrés García Acosta. Monseñor Mariano Casanova, el 2 de diciembre del mismo año, nombró a su Obispo auxiliar, Dr. Juan Guillermo Carter, juez delegado para la formación de los procesos sobre fama de santidad y “non cultu”. El 27 de abril de 1894, Fr.Julio Uteau fue nombrado Vice¬Postulador de la Causa por el Postulador General de la Orden de los Frailes Menores, Fr. Candido Mariotti. La primera sesión del proceso Ordinario informativo se llevó a efecto el 17 de agosto de 1894 en presencia del Arzobispo de Santiago”. A la muerte de Fr. Uteau (+ 3 junio 1900) le sucedió Fr. Berardo Calixto Montiel, nombrado el 6 de noviembre de 1900, por el Postulador General de la Orden, Fr. Ciro de Pisauro. El 26 de noviembre de 1903, el proceso ordinario fue clausurado por el Arzobispo Mariano Casanova. El 2 de marzo de 1904, el P. Calixto entregó, en Roma, la Copia legalizada del Proceso en la Sagrada Congregación de Ritos Dos años más tarde, el 21 de febrero de 1906, el Ministro General, Dionisio Schüler, envió la patente de Vice Postulador a Fr. Bernardino Díaz para sustituir a Fr. Berardo Calixto y, en 1907, el Postulados General, Fr. Francisco María Paolini, lo ratificó. Durante el pontificado de Monseñor Juan Ignacio González Eyzaguirre, la Congregación de Ritos, emanó el “Decretum Aperitionis Proc. s/ Scriptis” (4 noviembre 1908), y posteriormente, los de “Approba¬tionis Scriptorum” (9 agosto 1916), “Introductionis Causae” (25 abril 1917), y “Receptio plici Litterarum Remiss.ne pereant” (23 junio 1917) El 29 de septiembre de 1919, Fr. Bernardo Tasch fue nombrado Vice Postulador por el Postulador General, Antonio Maria Santarelli. El 23 de mayo de 1920, el Arzobispo de Santiago, don Crescente Errázuriz, inició el Proceso Apostólico sobre las virtudes y milagros del Siervo de Dios y nombró juez delegado a su Vicario General, Melquisedec del Canto. El 15 de julio de 1921, siendo Cardenal ponente Monseñor Antonio Vico, se dio el decreto de “Non Cultu” confirmado por el Papa Benedicto XV En junio de 1928, la Provincia Franciscana designó Maestro de Novicios al P. Tasch y éste presentó su renuncia al cargo de Vice Postulador. El 23 del mismo mes, fue nombrado Vice Postulador Fr. Pedro Bustos. Siendo éste Vice Postulador, el 8 de junio de 1929 se confrontan los textos en Santiago de Chile y, el 18 de enero de 1930, se dio el decreto de apertura del Proceso Apostólico. A partir de este momento, la causa no continuó por diversos motivos: Crisis a nivel de la Provincia Franciscana en los años 1936, crisis económica nacional y errores de tipo técnico jurídico en el proceso apostólico. A esto hay que agregar la razón quizá más importante: el cambio de las normas de la Congregación de Ritos contenidas en el Motu proprio “Gia da qualque tempo”, del 6 de febrero de 1930, creando la sección Histórica. Todo quedó en suspenso, por falta de interés y de personal calificado en la Provincia, hasta 1950. En este año, el Ministro Provincial, Damasceno Espinoza, nombró, el 29 de junio, como Vice Postulador, a Fr. Luis Olivares Mofina, que se encontraba en Roma estudiando Historia Eclesiástica en la Pontificia Universidad Gregoriana. En 1975, el Postulador General, Fr. Antonio Cairoli, manifestó en Roma a Fr. Hernán Alvarez y Manuel Becerra que se debía preparar una exhaustiva investigación de archivo. Sólo 15 años más tarde, se renovó el interés por la Causa. En 1990, el Postulador General, Juan Folguera, envió al VicePostulador el permiso de la Congregación para las Causas de los Santos para abrir la caja con la documentación de la Causa depositada en el Arzobispado. En consecuencia, el 19 de diciembre del mismo año, el Arzobispo Carlos Oviedo, actual Cardenal desde 1994, presidió la ceremonia de apertura de la caja que contenía el Proceso Apostólico.
La Sangre de Fray Andrés
El 15 de julio de 1892, el P. Francisco Pacheco, en presencia del Dr. Eleodoro Fontecilla, testigo de la sangría realizada al Hermano Andrés durante su enfermedad, 40 años atrás, como ya hemos dicho, y de otras autoridades, declaró, ante el notario Mariano Melo, que poseía un frasco con sangre de fr. Andrés que se conservaba líquida. En marzo de 1927, Fr. Luis Orellana, Ministro Provincial, llevó a Roma la sangre del Siervo de Dios. El 3 de mayo de 1933, el Postulador General, Fr. Antonio María Santarelli, recibió del Laboratorio Camilli, de Roma, el informe de este primer examen: se trata de sangre humana; y no se hicieron otras pruebas químicas o biológicas. Una parte de dicha sangre fue entregada por el Postulador General, Fr. Fortunato Scipioni, al Custodio de la Provincia, Fr. Sebastián Ramírez, que, el 5 de julio de 1939, la llevó a Chile y la depositó en el Convento de la Recoleta Franciscana. En 1974, el profesor de la Universidad de Chile, Dr. Carlos Valenzuela, realizó una observación de la sangre y propuso hacer nuevos estudios, ratificando su informe el 8 de agosto de 1993.
Literatura y Testimonios
Fuerteventura España
La fama de santidad de Fr. Andrés en su isla natal de Fuerteventura aparece, por primera vez, el año 1894 en una carta de Monseñor José Cueto de la Maza como consecuencia de la investigación solicitada, en 1893, por el Vice Postulador Fr. Julio Uteau. En 1917 y 1918, el obispo, Ángel Marquina y Corrales, escribió sendas cartas pastorales, editadas en el Boletín Eclesiástico de la Diócesis de Canarias, dando a conocer la vida de Fr. Andrés García, basadas en las informaciones y bibliografía enviadas por la Curia General de la Orden Franciscana y la Provincia de Chile en respuesta a su solicitud. Su sucesor, Mons. Miguel Seria y Sucarrats, en su relación de la Visita Pastoral del 14 diciembre de 1925 a la Parroquia de Casillas del Ángel, describía la Casa del Siervo de Dios y solicitaba se siguiera conservando como lugar de devoción, lo que se mantiene hasta nuestros días (1994). Los testimonios de los sacerdotes que han habitado la Isla desde el año 1947, relatan la devoción existente que se manifiesta en procesiones y en la celebración eucarística, cada 14 de enero, para impetrar la pronta canonización; los fieles ofrecen aceite, depositan dinero, etc. El Diccionario de Historia Eclesiástica de España, en su artículo sobre la Diócesis de Canarias lo denomina “Apóstol de Chile”.
FUENTE:WWW.FRAYANDRESITO.CL/mlna